Llamamiento a la solidaridad europea

La Unión Europea no es solo un mercado común con una moneda única. Es, sobre todo, una comunidad política caracterizada por compartir valores políticos básicos: igualdad, dignidad de las personas, paz, solidaridad, derechos de libertad y derechos sociales reconocidos a todos los ciudadanos europeos. Hoy, ante la emergencia más grave de su historia, este milagro de civilidad jurídica corre el riesgo de precipitarse en la tragedia de los egoísmos económicos y los conflictos políticos. Sabemos bien, a partir de la experiencia del siglo pasado, que la ceguera nacionalista puede tener efectos más devastadores que una pandemia.

Por esta razón, nosotros los pueblos europeos, hemos acordado que, “para luchar contra los grandes flagelos que trascienden las fronteras”, los Estados miembros de nuestra Unión deben “coordinar entre sí, en conexión con la Comisión, sus respectivas políticas” y “actuar conjuntamente con espíritu de solidaridad” (Tratado de Funcionamiento de la Unión, artículos 168 y 222).

Europa todavía está a tiempo de hacerse cargo de la gestión de la crisis. Pero esto requiere una respuesta homogénea y unitaria, y por lo tanto comunitaria, para evitar que medidas inadecuadas, fragmentarias e inoportunas, pongan en peligro el futuro de millones de personas e incluso las perspectivas de la Unión misma.

La Unión Europea, superando el doloroso conflicto entre soberanismos opuestos, debe actuar de inmediato en apoyo de los países donde el impacto del virus ha sido más violento y las consecuencias sociales del bloqueo de las actividades productivas resultan menos sostenibles. El futuro de la Unión está ligado a la rapidez y eficacia de esta acción en beneficio de la vida de sus ciudadanos. El bienestar y la paz de mañana dependen de las decisiones de hoy.

Firman este manifiesto, por orden alfabético: Perfecto Andrés Ibañez,  Brunella Antomarini,  Roberta Ascarelli, Manuel Atienza, Philippe Audegean, Gaetano Azzariti, Luca Baccelli, Étienne Balibar , Mauro Barberis, Fabrizio Barca, Pablo Barrios Almazor, Piero Bevilacqua, Italo Birocchi, Roberto L. Blanco Valdés, Maria Luisa Boccia, Giuseppe Bronzini, Mercedes Buades Lallemand, Christine Buci-Glucksmann, Annarosa Buttarelli, Juan Ramón Capella, Luciana Castellina, Franca Chiaromonte, Pierluigi Chiassoni, Ramiro Cibrián, Detlev Claussen, Giuseppe Cotturri, Paolo Comanducci, Pietro Costa, Enzo Cucchi, Maria Rosa Cutrufelli, Carmen Cruz Ayala, Erhard Denninger, Paolo Di Lucia,  Ida Dominijanni, María Escribano, Maria Teresa Espejo Merchán, Alessandra Facchi, Luigi Ferrajoli, Alessandro Ferrara, Maria Rosaria Ferrarese, Mercedes Fuertes, Sebastián Gámez Millán, Elías Díaz García, Agustin Garmendia, Andrea Giardina, Antonio Gnoli, Elena Granaglia, Marina Graziosi, Rafael Guardiola Iranzo, Riccardo Guastini, Javier Hernández García, Yvonne Hütter, José Manuel Igreja Matos, Dario Ippolito, Franco Ippolito, Antonio Jimenez-Blanco, Carmen Lamarca, Justine Lacroix, Raniero La Valle, Giacomo Marramao, Tecla Mazzarese, Lia Migale, Luis Moita, Giancarlo Monina, Jean-Claude Monod, Miriam Moreno Aguirre, Giovanni Moro, Chantal Mouffe, José Mouraz Lopes, Icíar Muguerza López, Jaiver Olaverri, José Olivero Palomeque, Valerio Onida, Félix Ovejero, Alessandro Pace, Elena Paciotti, Giovanni Palombarini, Letizia Paolozzi, Valentina Pazè – Laura Pennacchi, Stefano Petrucciani, Giorgio Pino, Tamar Pitch, Bianca Pomeranzi, Jean-Ives Pranchère, Luis Prieto Sanchís, Enrico Pugliese, Gabrielle Radica, Eligio Resta, Giorgio Resta, Myriam Revault d’Allonnes, Pierre Rosanvallon, Nello Rossi, Martin Rueff, Alfonso Ruiz Miguel, Ramón Sáez, Mariuccia Salvati, Fernando Savater, Juan Carlos Savater, Roberto Schiattarella, Antonio Scialà, Francisco Sosa Wagner, Céline Spector, Mario Telò, Philippe Texier, Gianni Tognoni, Fausto Tortora, Alberto González Troyano y Alejandro Zurita.

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Leave a Reply