Los únicos cuatro casos por los que se puede ir al dentista durante el confinamiento

“Trabajamos infinitamente más cerca del metro de distancia que hay que mantener con las personas. Además lo hacemos en la boca, en contacto con saliva y otras mucosas. Si un paciente tiene coronavirus y nos tose, el peligro es mucho mayor”, explica el portavoz del Colegio de Odontólogos de Madrid Bruno Baracco. Por si fuera poco, el desabastecimiento de material sanitario también les afecta. “Es difícil encontrar EPI (Equipos de Protección Individual), el mercado está saturado y muchos hemos donado los nuestros al personal sanitario de los hospitales, que los necesitan más”, añade. En definitiva, un cúmulo de circunstancias que ha llevado al Ministerio de Sanidad aclarar que los centros dentales solo atenderán urgencias. Pero, ¿qué se considera una urgencia? Estas son las únicas cuatro circunstancias, decretadas por el Consejo General de Dentistas de España, por las que nuestro dentista abrirá las puertas de su consulta.

Una infección aguda de la boca

“Los síntomas de una infección suelen ser la inflamación, que puede tener exudado o no —es decir, que produzca secreciones como el pus—; un rubor en la zona, que se enrojece porque la sangre se concentra en ella para llevar las defensas y los vasos se dilatan (este mismo mecanismo hace que esté más caliente al tacto); dolor y fiebre son otros signos de una infección”, indica el especialista.

Un dolor demasiado fuerte

Esta circunstancia “puede darse por distintos motivos, como una infección o una inflamación. Un analgésico puede reducir la molestia y un antiinflamatorio la hinchazón. En caso de que se tomen estos medicamentos y no haya una mejoría notable es cuando debemos llamar. Esto ocurre porque es probable que sea necesaria la toma de antibióticos, que deben ser recetados por un especialista, para paliar el problema”, indica Baracco.

La hemorragia es imparable

“No es que nos sangre un poco la boca al lavarnos los dientes o por una patología crónica como la gingivitis (una inflamación en las encías), sino un sangrado importante que no pare como el que se puede dar por un mordisco muy fuerte”, aclara el experto, quien añade que “si nos hemos hecho un corte, lo primero que debemos hacer es ejercer presión. Esto nos lleva a hemostasia, es decir, a controlar y frenar el sangrado. Pero cuando el corte es muy profundo o existe algún tipo de dificultad para coagular (por ejemplo, por algún medicamento que se esté tomando) puede ser necesario algún punto de sutura”.

Un traumatismo no puede esperar

“Nos referimos a un golpe en la cara —en la zona de la boca—, por el cual se nos hayan podido desplazar o romper los dientes, o haya un corte en el labio. En este caso debe tratarse de una fractura complicada, que es cuando el diente se quiebra hasta el punto del nervio y genera mucho dolor. Cuando no es complicada es cuando ocurre en el esmalte (la parte más externa), que no genera molestias, o en la zona de la dentina (una zona un poco más profunda situada antes de llegar al nervio), que puede producir sensibilidad que desaparecerá con el paso de los días. Solo si se prolonga varios días debemos llamar. En el caso de los cortes ocurre como con las hemorragias: deben ser muy profundos y que el sangrado no cese. Para evitar este tipo de situaciones también hay que hacer caso a la medida de quedarse en casa y estar lo más tranquilos posible, para no saturar los servicios sanitarios con otras urgencias que no sean el virus”, asegura Baracco.

No olvides llamar antes de ir a la clínica

Si la fortuna no está de nuestro lado y nos toca alguna de las cuatro urgencias, tampoco podemos salir de casa y dirigirnos directamente a la consulta. Podría estar cerrada. “La clínica no tiene por qué estar abierta ni haber nadie trabajando en ese momento. Incluso hay algunos odontólogos que no nos atenderán porque quizá tienen más de 60, se han quedado sin EPI y esto implica un riesgo mayor”, explica Baracco. Así que lo primero que debemos hacer ante un problema dental es llamar y será el especialista quien determine si realmente se trata de una urgencia o no. “En el caso de que nuestro centro habitual esté cerrado, podemos ponernos en contacto con el Colegio de Odontólogos de la población en la que vivimos”.

Durante esta llamada, los especialistas nos harán todo un cuestionario para darnos las indicaciones adecuadas. “Puede ocurrir que, además de comentarnos el problema dental, nos mencione síntomas como la tos, fiebre o pérdida de olfato y gusto. En este caso, le derivaríamos al número de contacto de atención por el coronavirus”, aclara Baracco.

En caso de que nos concedan la cita, también habrá un protocolo de recepción en la consulta establecido por el Consejo General de Dentistas de España. En la medida de lo posible, solo estarán trabajando los dentistas, “no habrá ni recepcionistas ni auxiliares”. Además, el paciente debe ir solo que se trate de un menor de edad, que puede ir con una sola persona. Y todos deben frotarse bien las manos —durante al menos 20 segundos— con gel hidroalcoholico que se les proporcionará en la clínica.

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