Dosificar las malas noticias o compartir por WhatsApp: cómo paliar los efectos psicológicos del coronavirus

En tiempos en los que el coronavirus se cobra miles de vidas a diario, tan importante es combatir la enfermedad como ayudar a quienes se enfrentan a sus efectos psicológicos. Más allá de sus consecuencias físicas, la pandemia y el actual confinamiento están generando preocupación, incertidumbre y soledad, además de contextos complicados para enfrentarse al duelo.

Así lo subraya el doctor Xavier Gómez-Batiste, especialista en medicina interna, oncología y cuidados paliativos, en una entrevista que se publica hoy en Alma con consejos para reducir la factura mental de la pandemia. Este medio de comunicación impulsado por Fundación ”la Caixa”, que nació con vocación de conectar distintas realidades humanas y convertirse en una red social social, se suma así a la celebración del Día Mundial de la Salud, quizás ahora más relevante que nunca.

En esta fecha especial, Gómez-Bastide recuerda que el bienestar de las personas no solo pasa por cuidar el cuerpo. También por minimizar el impacto emocional que provoca la enfermedad, el aislamiento y el hecho de “no poder acompañar y ser acompañado”. El Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de Fundación ”la Caixa”, del que es director científico, ha puesto 230 profesionales de atención psicosocial (EAPS) a disposición de quien los necesite para trabajar en esta línea.

Informaciones negativas, las justas

Ante la avalancha de noticias negativas, por ejemplo, Gómez-Bastide recomienda dosificarlas. “Es bueno que pongamos algún filtro a la información para que no se convierta en algo obsesivo, además de tener nuestra propia estrategia para relajarnos, cuidarnos y apoyarnos entre nosotros”, indica. Él mismo aplicó esta técnica en su casa cuando tuvo síntomas leves de coronavirus. “Además, creo que los medios deberían ser más prudentes y destacar también lo que va bien, lo que los profesionales están haciendo, y ver cómo se puede poner a disposición de la ciudadanía”, reflexiona en Alma.

Aunque resulte frustrante no poder visitar a familiares y amigos, conviene aceptarlo y buscar soluciones en la tecnología, aconseja Gómez-Bastide. Hay médicos, recuerda, que están poniendo sus móviles a disposición de los pacientes para que las llamadas no tengan que pasar por las saturadas centralistas de los hospitales. “Cada día se ven nuevas iniciativas de profesionales que están ayudando a facilitar esta comunicación, incluso a despedirse, aunque sea por mensaje. Es lamentable no poder hacer más, pero al menos tenemos una vía”, afirma.

Emplaza a las personas con seres queridos afectados por Covid-19 a dar apoyo como ya lo están haciendo de manera natural: con todos los medios a su alcance. “Los grupos de WhatsApp, una herramienta más asociada al ocio, pueden ser ahora algo terapéutico”, recuerda el médico. “Yo mismo tengo un grupo con otras personas confinadas que han tenido síntomas, donde compartimos cómo estamos, lo que nos pasa… Compartir información es la mejor herramienta de apoyo, aunque no seamos profesionales”, señala.

Xavier Gómez-Batiste, director del Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de Fundación ”la Caixa”.Xavier Gómez-Batiste, director del Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de Fundación ”la Caixa”.

Por otro lado, desaconseja quitarle hierro a la enfermedad cuando se quiera acompañar a personas contagiadas. “La estrategia con alguien que lo está pasando mal no puede ser minimizar con un ‘no te preocupes’, sino ser empático y ayudar a manejar su incertidumbre sin negar su situación”, afirma. “Es importante escuchar, hacer una lista de lo que le preocupa y trabajarla para potenciar sus capacidades y habilidades para responder. Por ejemplo, enfatizando los aspectos positivos diciendo ‘tienes síntomas, pero no tienes fiebre’, ‘tienes síntomas, pero has mejorado’…”.

Expertos en atención psicosocial

Existen profesionales con mucha experiencia en este acompañamiento, como los médicos, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales, agentes pastorales y voluntarios que integran el Programa para la Atención Integral a Personas con Enfermedades Avanzadas de Fundación ”la Caixa”. Desde 2009, han ofrecido su atención cálida, sensible y humana a más de 180.000 pacientes y casi 250.000 familiares en colaboración con 129 hospitales de España.

Ante la crisis provocada por la pandemia, el programa ha puesto a disposición de quien los necesite 230 profesionales de atención psicosocial (EAPS). Estos equipos, en el pasado más dedicados a paliativos, oncología y geriatría, han dado un giro con el objetivo de apoyar ahora a los afectados por coronavirus, como explica Gómez-Bastide, su director científico.

“Para adaptarse a esta situación, están elaborando respuestas más sistemáticas, extensas y organizadas del soporte telemático o telefónico que ya existía”, indica sobre estos equipos, a los que se puede contactar a través del personal sanitario. “También apoyan a los profesionales, presencial o telemáticamente. Y generan y difunden protocolos sobre cómo intervenir, abordar los aspectos emocionales, informar a una familia, despedirse en la lejanía, sobrellevar el confinamiento, informaciones de la OMS, de sociedades científicas y de los mismos EAPS. Porque, además de estar comprometidos asistencialmente, están produciendo una información muy útil para difundir”, subraya.

En el caso de Madrid, precisamente un equipo de EAPS ha elaborado un protocolo de duelo para despedirse en la distancia, indica Gómez-Bastide. “Para paliar esta situación tan difícil de que solo un familiar puede estar presente en el hospital en una situación de agonía, se establece que este familiar sea quien recoja el afecto de toda la familia y lo traslade al paciente para que lo reciba”, explica. “Estamos también proponiendo que, especialmente en situaciones de final de vida, un familiar con la debida protección pueda acompañarle físicamente. Se trata de hacer compatible el luchar contra el contagio (epidemiología de la enfermedad) con la compasión (epidemiología del sufrimiento)”.

El afecto, un arma poderosa

Asegura que “tenemos que prepararnos para una epidemia de duelos complejos, a corto y medio plazo, que requerirán mucha atención”. No obstante, recalca que también hay motivos para el optimismo, como saber que la crisis “se resolverá después del pico”. También reparar en las actitudes y comportamientos de la sociedad y los profesionales que han salido a la luz, “memorables y excepcionales”, o en la “enorme respuesta que ha habido de la gente comprometida y compasiva”, destaca.

“Estábamos instalados en un mundo cómodamente feliz y ahora vemos que somos vulnerables y frágiles”, reflexiona Gómez-Bastide, para quien debemos enfrentarnos al contexto echando mano de lo mejor que llevamos dentro. “Esto nos sobrepasa desde un punto de vista emocional, sanitario y social, y hemos de ser capaces de aprender de esta situación y sobrellevarla usando instrumentos clave que todos tenemos: el afecto a nuestras relaciones más importantes y el sentido de la vida, como prioridades esenciales para ser felices y compartirlo”.

¿Quién cuida a los cuidadores?

Médicos, enfermeras, auxiliares y celadores están sometidos a mucha presión emocional en estos momentos. Sobre sus hombros y los de otros profesionales del ámbito sanitario no solo recae el cuidado de una cantidad ingente de pacientes con escasos medios, sino la preocupación de no contagiarse o el reto de acompañar emocionalmente a los enfermos ante la ausencia de sus familiares. Muchos de ellos requieren ya apoyo psicológico o lo requerirán a medio plazo, según vaticinan expertos como Xavier Gómez-Batiste. Para atenderlos, Fundación ”la Caixa” ha puesto a su disposición una línea telefónica de asistencia psicológica gratuita en colaboración con el Ministerio de Sanidad y Fundación Galatea. Se trata del 900 607 777 y funciona de 9.00 a 22.00 horas.

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