Las ventas ‘online’ de los supermercados se disparan un 74% en la segunda semana de confinamiento

El confinamiento provocado por el estado de alarma está haciendo mucho daño a la economía, pero no todos los sectores salen perjudicados. El gran consumo es uno de los pocos que mejora sus números en plena crisis del coronavirus, y lo hace de la mano de Internet. La compra por esta vía ha subido un 73,7% en la segunda semana de encierro respecto al mismo período del año anterior, según un informe de la consultora Nielsen. El canal online impulsa las ventas de los supermercados un 16,2%, mientras algunos establecimientos adaptan sus estructuras para hacer frente a esta nueva realidad. Sobre todo las pequeñas tiendas de conveniencia.

Los datos de la segunda semana de confinamiento son más positivos, incluso, que los de la primera, cuando las ventas ya habían crecido un 12% en global y un 55% por Internet. Esto, unido a las cifras espectaculares de los días previos, en los que algunos supermercados se quedaron sin existencias de determinados productos por el miedo a la pandemia, consolida un marzo con resultados históricos. Solo el canal online registra una subida acumulada en el mes del 48,1%, un crecimiento tres veces más rápido que el que experimentaba antes de la crisis. Según Ignacio Biedma, experto en distribución de Nielsen, la explicación se encuentra en las dificultades para salir de casa durante estos días: “El miedo al coronavirus ha hecho superar el miedo al comercio online”.

Aunque los hábitos han ido cambiando a lo largo de la crisis de la Covid-19, con menos visitas y compras más grandes debido a la reclusión, el aumento del consumo persiste, en un escenario donde la hostelería no compite con el supermercado. La nueva realidad ha ido variando la composición de la cesta de compra, cada vez más llena de productos de ocio, asociados, apunta el informe de Nielsen, a tres actividades que se han consolidado en las últimas semanas: las manualidades en la cocina, el consumo de series y películas en streaming y las quedadas virtuales con los amigos. Esto explica el espectacular incremento de las ventas de papel de horno (138%) o levadura (233%), así como de todo tipo de aperitivos, desde las palomitas (50%) hasta los snacks salados (42%).

Se dispara el consumo de alcohol

Otro de los reyes de estos días es el alcohol. Si antes de esta crisis las bebidas de baja graduación representaban el 43% del consumo dentro del hogar, ahora constituyen el 70%. “El momento vermú se ha llevado a casa”, destaca Biedma. Esta bebida está cerca de doblar sus ventas, mientras que el vino ha crecido un 31%, cuando antes de la crisis se encontraba estancado, y el whisky y los licores experimentan subidas en torno al 20%. Las cañas con los amigos también se llevan al hogar, con una peculiaridad: el hecho de que no se tenga que coger el coche después hace que el aumento del consumo de las cerveza con alcohol sea muy superior al de la cerveza sin.

Durante la evolución de la pandemia, los bienes de primera necesidad han ido perdiendo presencia en la cesta de la compra, después de un fin de semana inicial en el que se llegó a acabar el papel higiénico en muchos puntos de venta. Según el informe de Nielsen, los productos básicos (18%) y las celulosas y desechables (14%) han moderado su crecimiento, pero la preocupación de los españoles por prevenir el virus sigue disparando el consumo de artículos sanitarios, que se ha duplicado y no muestra síntomas de moderación. La curva del consumo, de momento, no se aplana.

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