Los consejos para el confinamiento de un militar destinado a submarinos

Conseguir 40.000 ‘me gusta’ en Facebook parece demostrar que los consejos de Jon Bailey, un militar al servicio de submarinos de la marina estadounidense han captado el interés de un mundo obligado a vivir confinado mientras duran la crisis del coronavirus. “Durante mi época en el Servicio de Submarinos, otros muchos y yo tuvimos que soportar muchas semanas y meses enlaulados en un tubo de acero bajo las olas”, comenta el joven “Pensé en compartir con vosotros unas cuantas ideas para muchos de los que ahora os enfrentáis a una ‘patrulla’ de Covid-19”. 

“La vida en el mar está marcada por los turnos y las rutinas”, asegura Bailey. “Puedes saber en qué día vives por lo que había para cenar”, añade. “Hazte una rutina ahora, ponla a prueba, luego anótala y síguela al dedillo. Divide tu día en trabajo (si es que teletrabajas), descanso, ejercicio, comidas, aficiones, etcétera. Y has lo mismo para tus hijos”, recomienda el marine. Parte de esa rutina, sugiere, habrá de dedicarse a limpiar regularmente la casa. 

La privacidad no es algo fácil de conseguir en un submarino, y tampoco en una casa en la que durante tantos días se comparte espacio con toda la familia todo el tiempo. “En tu rutina, destina un espacio o un lugar privado”, destalla el militar, que recomienda pasar “un par de horas solo”. Y en ese tiempo, recomienda hacer, básicamente, lo que a uno mejor le venga en gana: “Ve películas malas, reza, haz yoga, ordena cerillas: lo que sea que te ayude a sobrellevar esto”.

Cuidar la alimentación es tan importante como dedicar tiempo a la cocina. “Tómate tiempo para preparar comidas. Una buena combinación de festín y ayuno evitará coger kilos”. Y, hablando de peso, el ejercicio es otras de las cuestiones recomendadas. “Es un antidepresivo natural, supone una pausa en el día y te mantiene sano”, asegura el militar.

Mantener el contacto con amigos y familiares es otro de los consejos de Jon Bailey. Las redes sociales y descolgar el teléfono eran un lujo para él. “Incluso durante los silencios de radio [los momentos en que los submarinos dejan de transmitir y recibir señales por cuestiones de seguridad], teníamos derecho a recibir un telegrama de nuestra gente desde casa”, detalla. Recomienda crear una especie de ‘hora del café’ que ahora, necesariamente, tiene que ser virtual. 

“Como todas las patrullas, también esta acabará”, consuela. “No te obsesiones con las noticias on con la basura en Twitter. Acerca tu mundo a ti, céntrate en las pequeñas cosas que te hacen feliz y haz planes para el futuro”, sentencia. “¡Al menos tú tienes ventanas!”.

Leave a Reply