Kit de supervivencia cultural para el encierro (día 45)

UN LIBRO: Vacaciones permanentes, de Liliana Colanzi

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En 2010 una escritora boliviana de 29 años publicó su primer libro de cuentos. En uno de ellos, titulado ‘1997’, la narradora recuerda la apertura del primer McDonald’s de su país y cómo la gente acampó a la puerta del local desde las dos de la mañana para ser los primeros clientes. Aunque consciente de que la comida era “una porquería”, su madre decretó: “Si ellos han venido significa que por fin llegó la civilización”. El libro se titulaba Vacaciones permanentes y su autora, Liliana Colanzi, nacida en Santa Cruz, no tardó en convertirse en una referencia para la generación de narradores latinoamericanos que, como ella, terminarían engrosando antologías clave como Ochenteros, de la FIL de Guadalajara o Bogotá 39, del Festival Hay.

Aunque su segundo libro, Nuestro mundo muerto (2016), supuso un giro hacia lo sobrenatural, los siete relatos de Vacaciones permanentes, de un realismo asombrosamente maduro, despliegan un universo despiadado marcado por dos fracturas: la brecha entre ricos y pobres y la brecha entre padres e hijos. Y es despiadado no porque contenga un gramo de tremendismo sino porque plantea todos los conflictos pero escatima cualquier solución. “Lo nuestro no es el futuro”, leemos. Bajo una capa de ligereza a la que el título alude irónicamente, asistimos al desmoronamiento de un mundo de adolescentes de la alta burguesía latinoamericana que terminan abortando clandestinamente, viendo cómo se suicidan sus hermanos o trabajando de camareras en Inglaterra. En sus páginas -cada cuento es un relato de formación- se desarrolla narrativamente algo que otra de las protagonistas expresa de esta manera: existen vínculos de amor, cierto, pero también existen vínculos de odio. Y la palabra clave es vínculos. Javier Rodríguez Marcos

Vacaciones permanentes. Liliana Colanzi. Tropo, 2012. Disponible en Todos tus libros, Amazon y Fnac.

UN DISCO: Songs from Northern Britain, de Teenage Fanclub

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En su libro 31 canciones, el escritor inglés Nick Hornby, que algo sabe de música, selecciona una treintena de temas que él considera relevantes/influyentes/emocionantes. Hay nombres obvios (Bob Dylan, Led Zeppelin, Bruce Springsteen), perdedores maravillosos (Paul Westerberg, Badly Drawn Boy, Suicide) o apuestas arriesgadas (The Avalanches, Mark Mulcahy, The Bible). Solo hay un grupo que repite, Teeenage Fanclub. Con dos canciones que se incluyen en este disco: Ain’t That Enough, una pieza que hubiesen firmado los Byrds; y Your Love Is the Place Where I Come From, seguramente una de las mejores composiciones de amor de los años noventa (y más allá). Los escoceses ya habían tocado el corazón de los degustares del pop de guitarras con discos anteriores, pero es este Songs from Northern Britain de 1997 donde embellecen su propuesta. Los Beatles andan por aquí, claro. También Big Star, CSNY o Badfingers. Y con estas referencias ya sabemos de qué va la cosa.

Ocurre que cuando arranca el disco con Start again es como subir la persiana del cuarto y dejar que la luz del sol inunde la habitación. Una de las características del grupo es que tiene hasta tres voces distintas, las de los guitarristas Norma Blake y Raymond McGinley, y la del bajista Gerard Love, asunto que enriquece el conjunto del trabajo. I Don’t Want Control of You, I Don’t Care, Can’t Feel My Soul y así hasta 12 piezas donde no existe la flaqueza. Después de 45 minutos de música celestial se te queda una sonrisa que aguanta todo el día. Ni que decir tiene que una música así en los momentos en los que vivimos es más necesaria que nunca. Carlos Marcos

Songs from Northern Britain. Teenage Fanclub. Creation, 1997. Disponible en Spotify y otra plataformas.

UNA PELÍCULA: Truman, de Cesc Gay

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Empezamos una serie de películas centradas en la amistad con una de las odas a esa emoción más intensas y certeras que hemos podido ver en los últimos años: Truman, de Cesc Gay. Porque no solo cuenta algo tan humano como la separación y reconciliación de los seres humanos, sino que ahonda en el reencuentro, algo que estos días parece prohibido de forma física. Julián y Tomás se conocieron hace mucho tiempo y vuelven a juntarse en Madrid. Julián es un actor argentino. Tomás es un matemático que trabaja en Canadá. Ambos, junto a Truman, el perro de Julián, repasan los viejos tiempos, sus amores y decepciones, comentan lo que les ocurre en esos momentos… ¿Una película sencilla? Puede, pero no simple. En el cine, habitualmente, los requiebros y las volteretas suelen ser adornos para esconder vacuidad. Y en cambio, películas que aparentan sencillez albergan en cambio poderosos y complejos entramados sentimentales. 

Truman es un enorme ejemplo de esta firmeza narrativa: dos personajes hablando y paseando, cierto, aunque de fondo se viven tormentas devastadores, finos e intrincados mecanismos que se basan en la fuerza de dos actores en estado de gracia. Primero, Ricardo Darín, con justicia uno de los mejores intérpretes de la historia. Con Truman obtuvo la Concha de Plata, el Goya al mejor actor… Darín tiene la capacidad de aparentar fácil lo que es complicado: reflejar la vida. Enfrente, Javier Cámara. A él le toca en realidad el reto de Truman: ponerse enfrente de Darín, aguantar la catarata de talento del argentino. Compartió la Concha de Plata con Darín y entonces comentaba: “Empecé a tomar notas en aquel rodaje. Porque estaba disfrutando tanto que no quería olvidarme de ciertas cosas. El trabajo de un actor no es solo saberse el texto y esperar sentado a que le llamen, sino también crear buen ambiente. Y Ricardo me enseñó cuándo hay que callar”. El silencio, una herramienta devastadora en el buen cine.

Truman. Cesc Gay. 2015. Disponible en Filmin y Amazon Prime.

UNA SERIE: The Night of

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Una miniserie que pasó demasiado desapercibida en España fue The Night Of. Su estreno coincidió con el periodo en el que HBO ya había puesto fin a su acuerdo con Movistar + pero todavía no había aterrizado con su plataforma en España, por lo que llegó con varios meses de retraso a nuestro país, cuando el ruido mediático que provocó su emisión en Estados Unidos ya había pasado. Sin embargo, merece la pena reivindicar esta historia dura y oscura basada en la miniserie británica Criminal Justice. Tras una noche de alcohol, drogas y sexo, un estudiante de origen paquistaní descubre que la mujer con la que compartió noche y cama ha sido asesinada. No recuerda qué pasó, pero todo le señala a él como sospechoso del crimen. Un abogado con poca experiencia en casos de este calibre se ofrece para defenderle.

Steven Zaillian (ganador de un Oscar por el guion de La lista de Schindler) y Richard Price (novelista responsable de la adaptación televisiva de El visitante) son los creadores de esta historia que protagonizan Riz Ahmed y John Turturro en un papel que iba a ser interpretado por James Gandolfini antes de fallecer. El asesinato y la duda sobre la culpabilidad del chico resulta ser una excusa para poner el foco en las cloacas del sistema judicial estadounidense donde las apariencias cuentan tanto o más que los hechos. La transformación del joven entre rejas transcurre en paralelo y de forma inversa al camino de su abogado, un perdedor, marginado por sus compañeros y por un problema físico. Cinco premios Emmy reconocieron a una producción muy reivindicable. Natalia Marcos

The Night Of. Steven Zaillian y Richard Price. HBO. 2016. Disponible en HBO España.

UN CÓMIC: El príncipe y la modista, de Jen Wang

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Comentaba por estos pandémicos lugares, hace bien poco, la importancia del cuento tradicional, una forma de transmisión de valores que nace de la cultura oral y que, hoy en día, sigue vigente como primer contacto de la infancia con una serie de conceptos basales de nuestra sociedad, del ser humano, que entran en niños y niñas a través de juegos metafóricos, de simbolismos de poderosa fuerza. El cuento ha demostrado una plasticidad increíble, adaptándose a las épocas, cambiando incluso su mensaje de acuerdo con la coyuntura social de cada momento. Una característica de riqueza que también puede tener sus inconvenientes: su enraizamiento en un contexto histórico determinado puede dar lugar a lecturas poco adecuadas en otro momento futuro. No son pocas las quejas que se han leído por la falta de sensibilidad ante las perspectivas de género o de identidad que tienen los cuentos, lo que es lógico si consideramos que lo que nos llega muchas veces son versiones pensadas para los niños y niñas del siglo XIX.

Pese a todo, el cuento tiene esa potencialidad infinita de transformación que lo sigue haciendo válido para el hoy. Un buen ejemplo es el El príncipe y la modista, de Jen Wang, una historia que bebe de los cuentos clásicos como la Cenicienta, por ejemplo, manteniendo sin ningún problema los arquetipos básicos y estructurales del relato de hadas –casi me atrevería a decir que incluso con la visión de Disney–, pero adentrándose sin prejuicios en la realidad contemporánea. El relato de Wang tiene toda la magia de los cuentos de siempre, liberándose de estereotipos del pasado y rémoras para mantener intacta toda esa capacidad evocadora e ilusionante del cuento, asumiendo con naturalidad un mensaje de aceptación de la identidad sexual, pero también de libertad y madurez, de comprensión y amistad. Un cuento maravilloso para contar a nuestros hijos e hijas. Álvaro Pons

El príncipe y la modista. Jen Wang. Sapristi Cómic, 2019. Disponible en formato digital en la web de la editorial.

UN VIDEOJUEGO: Animal Crossing: New Horizons

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Animal Crossing: New Horizons salió en marzo al mercado. Desde entonces, ha vendido la friolera de cinco millones de copias digitales, convirtiéndose así en el título con más descargas en consolas en un mes de toda la historia. Está claro que muchos se apuntarán a la teoría de que, en pleno confinamiento, no hay nada mejor que un “simulador de vida” para sentir un poco de libertad. Pero también está la teoría de que, sin más, es un juego estupendo. La acción de este New Horizons, la novena entrega de la serie iniciada en 2001, se desarrolla en una isla desierta, un lienzo en blanco donde el jugador podrá explorar, recolectar y fabricar para ir poco a poco desarrollando la isla a nuestro gusto e interactuando con los animales antropomorfos que son la seña de identidad de la saga. Un juego total e infinito, simpático y ambicioso, que hará las delicias de los jugadores y que nos permitirá crear nuestro propio paraíso. Jorge Morla

Animal Crossing: New Horizons. Nintendo, 2020. Disponible para Nintendo Switch.

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