Dani Ceballos: “Cuanto más tiempo tenga yo la pelota, mejor para el equipo”

Un año después de levantar la Eurocopa sub-21, el muchacho que llevaba el diez de aquella España memorable visita Wembley con el ocho del Arsenal para medirse al Chelsea en la final de la Copa de Inglaterra (18:30 horas, DAZN). Es Dani Ceballos (Utrera, 1996) convertido con solo 23 años en una figura paradójica. Por un lado, es uno de los centrocampistas europeos con mayor proyección; por otro, aunque tiene contrato con el Real Madrid, vive en la incertidumbre de no saber exactamente en qué club jugará la temporada que viene.

Pregunta. ¿Ha sido feliz en Londres?

Respuesta. Sí por supuesto. He sido muy feliz en el Arsenal. Lógicamente es una temporada que quedará marcada por la pandemia y a todo el mundo nos va a afectar. Exceptuando eso, he estado muy feliz porque me han arropado los aficionados, los compañeros y los dos entrenadores que he tenido. Si tuviera que volver a elegir al Arsenal, lo haría.

P. ¿Cómo se siente en estos estadios vacíos?

R. Es muy diferente. Sobre todo ahora que vas a jugar una final a Wembley donde caben cien mil espectadores y te encuentras con que cubren las gradas con unas lonas con los escudos de los clubes. Es una lástima. Ya solo pido que el sistema sanitario esté bien para que podamos poco a poco recuperar la vida que teníamos antes.

P. ¿Qué le pide a su carrera después de esta temporada de cesión?

R. Es obvio que después de salir del Betis en 2017, donde tenía todos los galones, llegas al Madrid y está claro a lo que te enfrentas. Pocos jugadores con 20 o 21 años han sido titulares en este equipo. Pero los dos años que jugué, aunque poco, aprendí mucho de todos mis compañeros a nivel personal y físico. Cuando he tenido continuidad, como ahora en el Arsenal, he estado disfrutando y desarrollando un buen fútbol. Mi ilusión es seguir a este nivel: ahora mismo me siento líder de este equipo, importante, un jugador con galones. Rodeado de gente que cree en ti es más fácil creer en la gente. Cuando juegas así y también tienes la confianza del entrenador todo es más fácil. A este nivel creo que puedo jugar tranquilamente en cualquier equipo.

P. ¿Cuál es su plan para la próxima temporada?

R. Es complicado cuando el Arsenal tiene que jugarse un título y el Madrid tiene que jugar la Champions. Tengo que esperar a que acabe todo para sentarme con el Madrid, porque al fin y al cabo tengo tres años más de contrato con ellos, y que me expongan lo que creen que es mejor para mí. Obviamente yo tomaré la decisión de jugar donde más crea conveniente y más feliz sea.

P. A usted le gusta el contacto con la pelota, pero en la Premier la presión sobre el balón se multiplica y hay mucho menos tiempo para pensar. ¿Cómo se adaptó?

R. Tienes que jugar rápidamente a uno o dos toques y volver a moverte para encontrar ese espacio donde recibir libre. No es una competición donde puedas desbordar fácilmente porque hay jugadores muy físicos. Nosotros cuando mejor jugamos es cuando conseguimos tener posesiones largas jugando rápido para desgastar a los rivales.

P. Considerando que no hay tiempo, ¿qué es lo más importante con el balón en los pies, jugar rápido aunque existan soluciones mejores o tomar la mejor decisión posible, aunque para ello necesite conducir más?

R. Depende del rival. En la Premier les gusta atacar, se van arriba sin importar tanto el resultado. Yo soy partidario de desgastar a los rivales hasta aproximadamente el minuto 70, de tener un control del partido y no cansarte hasta encontrar el espacio. El mejor juego de posesión lo hace el City y tienen un resultado muy alto en victorias. En el lado opuesto está el Liverpool, que juega rápido, vertical y a la contra. Yo creo que cuando manejas todos los factores tienes más a ganar que a perder.

P. Pero más allá de la propuesta colectiva, ¿a usted no le da miedo retener el balón en una liga en la que la presión es tan agobiante y se expone a que se lo roben?

R. Miedo no. ¡Al revés! También es bueno para el equipo. Creo que cuanto más tiempo tenga yo la pelota, es mejor. A mí me gusta darle una vuelta más a la jugada si no se ve claro el espacio para atacar; si no se puede por un lado, llegar hasta el otro. Después del confinamiento he liderado en bastantes aspectos al equipo en este sentido. La verdad es que estoy muy cómodo y sintiéndome muy importante en esta faceta. A mí me gusta estar en contacto con la pelota una y otra vez, y si la pierdo volver a pedirla rápido para deshacerme del error. Es la única forma de coger confianza y dominar el partido. Al fin y al cabo, cuanto más dominas más opciones tienes de ganar.

P. Arteta le ha puesto de pivote. ¿De crío se veía jugando ahí?

R. De crío me gustaba estar en la zona de creatividad. Con este sistema de 5-2-3 mi posición es estar en el mediocentro, donde estamos muy arropados por la defensa. A nivel táctico, técnico y físico he mejorado muchísimo. Mi posición ideal, con la que siempre he soñado es la de ocho para estar cerca del mediapunta llenándolo de balones para que pueda dar esos pases finales, y a la hora de defender estar cerca del seis para ayudar en defensa. Con el 4-3-3 tienes más libertad para llegar al área porque el espacio de los interiores se reparte entre tres; con el 5-2-3 la posición del mediapunta se pierde y juegas con tres delanteros muy altos y por dentro, y dos laterales que llegan a la línea de fondo con mucha facilidad. Si controlas el balón con los jugadores descolgados del equipo rival tu función como interior es un poquito más defensiva que en el 4-3-3. Mikel me ha ayudado mucho a la hora de defender porque él también jugó en esta posición en el Arsenal.

P. ¿Qué es lo más exigente del puesto?

R. Tácticamente tienes que ser mucho más disciplinado. De número diez te puedes quedar más descolgado para terminar en el último tercio. En el mediocentro tienes que controlar a los rivales que llegan de la segunda línea y vivir pendiente de balones largos y del segundo balón. No puedes saltar y dejar a tu espalda al diez rival porque te puede crear peligro, porque contra el City, por ejemplo, siempre hay tres delanteros fijando a tus tres centrales. Es una posición que te exige estar muy metido en el partido 90 minutos para no cometer errores. Porque un error en esa zona en esta Liga con tan buenos jugadores te puede costar muy caro. Con un 5-2-3 está claro que los dos mediocentros tienen que estar muy cerca de la defensa. Aunque estén arropados por tres centrales. Deben juntarse mucho a la hora de sacar el balón y sobre todo de defender.

P. ¿Un mediocentro tiene que pensar más antes de recibir la pelota?

R. Sí. Durante el confinamiento con el míster he tenido unos diez encuentros por videoconferencia para trabajar esto. Y después cuando volvimos a entrenar tenía una foto en mi cabeza de dónde están los compañeros. Ahora juego a uno o dos toques prácticamente sin mirar porque estoy muy cerca de salida de balón, tengo siempre apoyo del central, que al ser tres tenemos uno que juega de libre [David Luiz]; tengo a los laterales, que al míster le gusta que jueguen por dentro y puedan hacer 3-4-3… Tienes que pensar un poco más rápido pero con la ayuda del entrenador puedes jugar de memoria y eso hace que sea más fácil.

P. ¿Cuál es el diez en este 5-2-3?

R. Lacazette juega en una posición similar a la de Karim en el Madrid. A Laca le gusta venir a jugar y se mueve bien en esa zona. La única forma de defender como bloque es estar muy juntos, y que el nueve sea ese jugador que prácticamente es un diez. A la hora de defender contra equipos muy dominadores, como el City o el Liverpool, la posición de diez es vital para que ellos no tengan una salida limpia con el balón y Laca lo ha hecho a la perfección. Luego Pierre [Aubameyang] y Nico [Pépé], los extremos, prácticamente actúan como delanteros.

P. ¿Cómo es recibir el balón por delante de los centrales, cuando juega contra el Liverpool o el City?

R. El Liverpool es el peor equipo al que te puedes enfrentar a la hora de querer salir con la pelota porque tácticamente tiene un grupo 100% perfecto para presionar. Tres delanteros que trabajan muchísimo, tres mediocentros que son animales, cuatro defensas que juegan más allá del mediocampo… Es verdad que cuando eres capaz de romper esa línea de presión tienes muchos espacios para correr a la espalda, pero a cambio ellos tienne muchas más oportunidades de robar en campo contrario y volverte a atacar. El City es distinto: es más protagonista con pelota. Es cierto que hace una presión muy alta con muchos jugadores por dentro y unos laterales muy profundos, pero el Liverpool en bloque alto es mucho mejor que el City.

P. En la semifinal de Copa el City se vio muy frustrado. ¿Cómo hicieron para desconectarlo?

R. Teníamos una baza muy importante que era el míster [Mikel Arteta fue ayudante de campo de Guardiola hasta diciembre], que conocía a la perfección cada punto débil y fuerte del City. Sabíamos que ellos cuando atacan acumulan mucha gente por dentro porque ahí van los extremos, los mediocentros, los interiores e incluso los laterales. Nosotros les hicimos creer que el hueco estaba por fuera y les dejamos las bandas libres: y cuando el City te saca centros laterales no tiene jugadores con talla para rematarte. Acumula muchos en el área, pero si estás concentrado es difícil que te hagan gol. Teníamos muy claro lo que teníamos que hacer. El día antes ensayamos con un partido que simuló lo que nos encontraríamos en la semifinal, y salió así. El 1-0 viene precedido de una jugada espectacular nuestra en la que participamos todos. Y el 2-0 viene de un contraataque en el que el City con prácticamente todos sus jugadores en nuestro campo dejó mucho espacio atrás. Hicimos todo a la perfección y también tuvimos una pizca de suerte para no encajar gol. Es lo que necesitas para irte con la portería a cero contra uno de los equipos que mejor ataca del mundo.

P. ¿No supone un riesgo dejarlos entrar por las bandas?

R. Al fin y al cabo los jugadores con más calidad, Silva, Gundogan, De Bruyne, Jesús… los que marcan las diferencias están por dentro. Y si les haces sentir la presión y cada vez que reciben no pueden jugar a tu espalda, para ellos es más difícil. Si juegan por fuera y tienes la ayuda de tu central, y el lateral está emparejado con su extremo, ahí se les complica. Esa fue la clave.

P. ¿Cómo se arma una jugada cuando todos los jugadores, los del City y los del Arsenal, están en tu campo?

R. Es difícil porque ellos presionan muy alto pero la única forma de descansar es teniendo la pelota. Y hasta el minuto 16 no tuvimos la pelota. Lo hablamos durante el parón de hidratación: si queríamos hacerles daño teníamos que tener la pelota. Fuimos conscientes a través del primer gol. La tocamos todos y nos dimos cuenta que éramos capaces. A partir de ahí fuimos protagonistas. Les hicimos mucho daño y tuvimos dos o tres ocasiones de hacer el 2-0 y el 3-0 y cerrar el partido mucho antes.

P. El primer pase es el más difícil de dar porque contra el City, después de robarles la pelota no hay tiempo de nada. ¿Cuál es la vía para ganar ese segundo que les permite cuidar el balón y no perderlo inmediatamente?

R. Lo mejor es encontrar el espacio libre en el pocket [los dos cuadrantes del mediocampo que hay a cada lado de la medialuna del área]. Lo trabajamos para que ahí siempre haya un jugador desmarcado. Cuando juegas con tu portero siempre tienes un jugador más: es el portero el que tiene que aguantar el balón hasta que le salte un delantero a presionarlo y ahí, a través de un tercer hombre, encontrar la salida para dejar de cara y volver a jugar. Nuestro tercer hombre es Lacazette, que venía muy bajo a jugar y era difícil para sus centrales seguirlo hasta esa posición. El primer gol viene precedido de una salida así: nuestro lateral encuentra a Lacazette en la zona del diez, la abre al carril y hacemos un dos contra uno. Es la única forma de hacerle daño al City: teniendo la pelota y tratando de ser más protagonistas que ellos. Si te dejas dominar acabas sufriendo.

R. ¿Cuál fue su referencia en el mediocentro?

P. Siempre me he fijado en Xavi y en Pirlo. No eran rápidos, eran inteligentes y usaban la posición en el campo, el cuerpo, la calidad para hacer jugar a los demás. Después aprendí mucho de Modric, y también de Toni [Kroos].

R. ¿Cómo explica que usted, de la raza de los peloteros andaluces, sea el jugador de campo del Arsenal con mejor promedio de balones robados?

P. Lo asimilé cuando era juvenil. Un entrenador del Betis me dijo que los diez por mucha calidad que tuvieran si no corrían para atrás se quedaban en uno más. Cuando tú tienes trabajo y ayudas en defensa y estás implicado con el equipo… a los entrenadores les fascinan los que tienen sacrificio y buen trato de pelota. Aquí he mejorado muchísimo el tackling.

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