Hamilton puede hasta con un trompo

Hace mucho tiempo que a Lewis Hamilton no le pillan en un renuncio. A diferencia de lo que les ocurre a otros, el británico no hace más que mejorar con el paso del tiempo. A los 35 años no ha perdido ni un ápice de esa agresividad bien entendida que hace de él un piloto letal cuando llega la hora de adelantar. Y además, la experiencia acumulada –14 temporadas lleva en la Fórmula 1 desde que debutó en 2007– le permite leer mejor según qué situaciones y no apurarse más de la cuenta cuando las cosas se tuercen. Este sábado fue un día de esos en que un descuido podía haber complicado mucho uno de los fines de semana más relevantes del calendario. Se sabe que el Gran Premio en Silverstone, el templo de la velocidad, siempre es un evento especial para cualquiera de las escuderías del Mundial que tienen su base en los alrededores del circuito. Más aún para Hamilton, que corre en casa por más vacías que estén las gradas.

El actual campeón del mundo se complicó la vida en la segunda criba de la cronometrada (Q2) al dar un trompo que provocó la neutralización momentánea de la sesión, y que comprometió su clasificación para la tercera eliminatoria. Hasta ese momento, Hamilton no había liderado ninguno de los entrenamientos previos, que habían caído a manos de Max Verstappen, de Lance Stroll y de Valtteri Bottas, su vecino en el taller de Mercedes. Pero Hamilton sabe elegir el momento mejor que nadie, y después de recuperarse del susto clavó dos vueltas rápidas consecutivas en la Q3 que le permitieron asegurarse su tercera pole position del curso, todas ellas consecutivas, la 91ª de su trayectoria y la séptima en Silverstone, una cifra que le convierte en el piloto que más veces ha comenzado el primero en su carrera de casa. Bottas arrancará este domingo a su lado (15:10 horas, Movistar Fórmula 1), Verstappen y Charles Leclerc, por este orden, compartirán la segunda fila y Carlos Sainz, séptimo, formará en la cuarta.

“Esta vez no ha sido nada fácil después del trompo. Pero he podido mantener la calma y luego todo ha salido bien”, declaró el actual campeón, que va disparado hacia su objetivo de igualar los siete títulos de Michael Schumacher. Lo tiene todo en su mano para conseguirlo. Además del bólido más dominante de la historia del certamen, las marcas rivales como Ferrari o Renault ya se han borrado para este campeonato y para el que viene. Afirman que tratar de medirse con la marca de la estrella en el marco regulado por la actual normativa técnica es una pérdida de tempo y dinero. Por el brutal dominio de Las Flechas de Plata desde la introducción de la tecnología híbrida (2014) –seis dobletes consecutivos– nadie puede culparles por más pobre que sea su estrategia. Lo peor sería que en 2022, cuando cambia el reglamento, no lo haga también el color del coche que llega el primero a la meta.

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