Pirelli abre una investigación

Las del domingo en Silverstone fueron 50 vueltas de sopor y dos de terror. Ese último par de giros marcados por la desintegración de las gomas de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas, que por este orden lideraban el pelotón, le dieron la vuelta a una carrera lineal y sin gracia que terminó convertida en uno de esos episodios que quedarán para siempre escrito con relieve en la historia de la Fórmula 1. El tercer triunfo consecutivo de Hamilton le sirve para dar un estirón al frente de la tabla de puntos, al margen de convertirle en el único piloto capaz de ganar un gran premio con solo tres ruedas. Los hay que recuerdan el triunfo de Emerson Fittipaldi en el Gran Premio de España de 1973. Pero la incidencia del pinchazo lento que el brasileño sufrió en su Lotus en aquella ocasión no tiene nada que ver con los apuros que sufrió el actual campeón cuando la goma delantera izquierda de su Mercedes se despedazó sin avisar.

Hamilton fue seguramente el caso más llamativo de una incidencia que también se cebó con Bottas (perdió la segunda plaza) y con Carlos Sainz, que circulaba el quinto cuando ese mismo compuesto delantero izquierdo reventó en el último giro y finalizó el 13º. Como era de esperar, esa ‘coincidencia’ impulsó a Pirelli, el suministrador único de neumáticos del campeonato, a salir a la palestra para anunciar que iniciará una investigación para tratar de esclarecer las causa de lo sucedido. La compañía italiana no descarta ninguna hipótesis, aunque de entrada prefiere mirar hacia otro lado para buscar posibles responsables. Cronológicamente, la explicación puede encontrarse en el primer cuarto de la carrera, exactamente en el accidente de Daniil Kvyat en la vuelta 11: la salida de pista del ruso forzó la aparición del coche de seguridad. Con él, todos los monoplazas excepto el de Romain Grosjean enfilaron hacia los garajes para llevar a cabo la primera y única parada prevista en la mayoría de casos para cambiar de gomas.

Las visitas se concentraron en dos giros (el 12 y el 13), antes de lo que inicialmente estaba planeado, circunstancia que obligó a casi todos los corredores a completar más distancia de la recomendable con ese segundo juego. “Investigaremos lo sucedido en un análisis de 360º. Es un poco pronto para llegar a una conclusión. Puede que sucediera debido al desgaste, porque estirar los neumáticos durante 38 vueltas en un circuito como este lleva consigo mucha degradación. Pero no puedo decir que esa sea la causa de los problemas”, explica Mario Isola, el responsable de Pirelli en el Mundial. “También pudo ocurrir por culpa de algún resto del alerón delantero de Raikkonen [perdió la mitad del ala en la penúltima vuelta], o de cualquier otro coche. Por eso no nos centraremos solo en las ruedas con problemas evidentes, sino también en el resto. Así veremos si tienen cortes que puedan explicar mejor qué pasó. Excluir cualquier hipótesis en este tipo de investigaciones es un error”, remachó el técnico italiano, que a pesar de lo ocurrido no cambiará el plan previsto con vistas al próximo fin de semana, de nuevo en Silverstone, donde Pirelli introducirá compuestos todavía más blandos.

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