El camino del emprendimiento como alternativa a la crisis

La riqueza de las naciones. En este clásico de la teoría económica, Adam Smith analizaba las causas de la prosperidad de un país. No esperó para tratar el interés personal que al generar riqueza redunda en beneficio colectivo: abordó este factor prioritario en el capítulo 1. Hoy Smith lo llamaría emprendimiento y seguramente le dedicaría un buen puñado de páginas más, poniéndose al día con conceptos como mentorización, incubación o networking. Pero sin ningún tipo de duda, prestaría especial atención a la educación, la inyección en vena a base de habilidades y conocimientos actualizados que toda sociedad necesita para nutrir sus ciclos económicos.

Dicho de otra forma: desarrollar el carácter emprendedor con formación de calidad es una de las mejores inversiones que un país puede regalarse. Según el Observatorio del Emprendimiento en España (integrado en la red GEM, Global Entrepreneurship Monitor), si queremos ser un caso de éxito necesitamos alimentar el espíritu emprendedor en todos los niveles educativos.

Escuelas de negocio como ISDI (Instituto Superior para el Desarrollo de Internet) han situado este objetivo en el centro de su misión. Como líder en transformación de empresas y personas, y en un momento en el que la revolución digital no deja de acelerar, la escuela tiene el punto de mira puesto en la creación de negocios para la nueva economía, en especial su máster para transformación del negocio, el Master Internet Business (MIB).

Su metodología, única en el sector, es especialmente eficaz en un contexto en el que las técnicas y conocimientos válidos hace unos años se han quedado obsoletos, más aún en el momento de incertidumbre y cambio que atraviesa el planeta. Con ello en mente, ISDI ha desarrollado una metodología académica eminentemente práctica que permite al alumno aprender la estrategia y también bajarse al barro de la ejecución creando un e-commerce desde cero en el que implanta las metodologías y tecnologías de la era digital mientras factura y soluciona problemas empresariales reales. “El método del caso ha muerto ¿Qué sentido tiene estudiar cómo una empresa solucionó su principal reto décadas atrás? Sin olvidarnos de los fundamentos, en nuestras clases trabajamos con la materia prima que nuestros alumnos se encontrarán ahí fuera: la realidad”.

¿Se puede aprender a emprender?

La singularidad que ISDI ofrece a sus alumnos reside en esa capacidad para aprender un marco teórico holístico, sumado a una capa estratégica y, por último, a la posibilidad de mancharse las manos ejecutando la operación, donde todo cobra vida y sentido, especialmente si lo que el alumno tiene en mente es convertir su brillante idea de negocio en una startup sostenible y escalable. “Nuestra formación learning by doing les ayuda a acelerar la curva de aprendizaje perdiendo el miedo que cualquiera tendría a enfrentarse a los desafíos de la vida real y por tanto a reducir su probabilidad de fracaso. Tras pasar por estas aulas los alumnos ya han transformado digitalmente PYMES reales, han creado y lanzado su propio e-commerce al mercado y han facturado y tratado con clientes invirtiendo dinero de verdad. “Si durante los nueve meses que dura el programa ya han estado ejecutando un proyecto empresarial, no hay nada que les impida implementar estos procesos en sus proyectos personales”, detalla Nacho de Pinedo, CEO de ISDI.

Vencer el miedo al fracaso

El último estudio de GEM sobre el emprendimiento analiza algunas percepciones subjetivas clave, al fin y al cabo la economía también es un estado de ánimo. Solo el 36% de la población española considera que en este país surgen buenas oportunidades de negocio, frente al 52% en el entorno vecino. Y el miedo al fracaso ante el reto de emprender supone un gran obstáculo para el 55%. La media europea: 43%.

El observatorio refleja el valor estratégico de una formación como la de ISDI, diseñada para llevar la teoría a la práctica durante todo su ciclo, y la importancia decisiva del conocimiento: más o menos la mitad de los nuevos emprendedores en España (6 de cada 100 personas, aún lejos de ese 8% alcanzado en los dinámicos años previos al crack del 2008) tienen formación superior o un postgrado, y la otra mitad se han formado específicamente en emprendimiento. Conclusión: el emprendedor no solo nace, se hace.

Se puede, por lo tanto, aprender a emprender, en especial si se hace en un entorno controlado que invita a los alumnos a testar sus ideas y a poner en práctica los conocimientos adquiridos. “Por supuesto, la experiencia para emprender se adquiere a base de golpes a través de los años”, matiza De Pinedo. “Pero ISDI es un entorno espectacular para acelerar esta experiencia y crecer como emprendedor comprendiendo qué necesita un negocio para triunfar en la jungla que se encontrarán ahí fuera”. Lo harán, además, de la mano de expertos digitales en activo, profesionales que servirán como guía y espejo para el alumnado. Como se suele decir, no les darán todas las respuestas, pero les ayudarán a hacerse las preguntas adecuadas.

Una de las claves del modelo de ISDI se basa en el acompañamiento que el alumno encontrará durante todo el viaje que le espera en el camino del emprendedor. “Emprender es una carrera de fondo en la que más te vale contar con buenos compañeros de viaje o al menos saber descartar a los malos”, advierte De Pinedo. “El ecosistema que ISDI ofrece al alumno está precisamente diseñado con este objetivo. Consideramos que el conocimiento está en perpetuo cambio y que los profesionales en la Revolución Digital van a necesitar replantearse constantemente lo que creen saber”.

Para ello, cuentan con la comunidad xISDI, un entorno de profesionales con sus mismas inquietudes y en constante comunicación que reciben actualización continua de conocimientos digitales y servicios de carrera. La dosis para acabar de fomentar el emprendimiento se completa con el apoyo de ISDI Accelerator, una aceleradora de empresas situada en el top 5 del mundo. Ese acompañamiento fortalece otro ingrediente tan importante como la formación: la confianza en sí mismo, clave para tomar decisiones y aprender a equivocarse de forma rápida y barata.

Nuevos profesionales para una nueva economía

ISDI no solo limita sus objetivos al emprendimiento empresarial. También se enfoca en capacitar profesionales para una economía digital que demanda especialistas en las disciplinas emergentes. Que por cierto son muy demandadas y están bien pagadas. Es decir, la escuela cierra el círculo: forma a nuevos empresarios y también a la plantilla adecuada para consolidar sus negocios.

El camino del emprendimiento como alternativa a la crisis

“El mundo al que nos reincorporaremos tras esta crisis va a ser distinto —añade Nacho de Pinedo— y el cambio su característica principal. Nuestros másteres no sólo capacitan para entender en detalle todos los procesos de transformación del negocio digital, también preparan a nuestros alumnos para que sepan adaptarse a los cambios que seguirán viniendo y utilicen todo ese aprendizaje en diseñar su propio camino profesional. Y eso, inevitablemente, muchas veces les empuja al emprendimiento”.

Este año la escuela potencia ese foco práctico conectado con la demanda y la evolución del mercado. ISDI Accelerator se refuerza con ISDI Start, que mentoriza a las empresas surgidas durante la formación. Y además estrena el Investors Club para atraer capital hacia los proyectos más avanzados.

El cóctel es definitivo: quien esté pensando emprender con éxito en la nueva economía ya puede pasar por ISDI.

Algunas cifras del método ISDI:

– En 11 años ha acogido a más de 20.000 profesionales que han actualizado y fortalecido su capacitación digital.

– Sus motivaciones: el 70% quiere progresar en su trabajo, el 20% crear una empresa y el 10% ampliar conocimientos. Es la regla 70-20-10, común en muchas escuelas de negocios.

El camino del emprendimiento como alternativa a la crisis

– Finalizan la formación y el 22% emprende de forma efectiva, y lanza su propia empresa en el mismo año del programa o en los inmediatos.

– El 75% de los alumnos que cursan el MIB cambia de trabajo en el semestre siguiente. Y se dedican a alguna de las especialidades del máster o crean alguna empresa vinculada a ellas.

La filosofía práctica de ISDI

  1. ENTENDER. Discovery classes. Masterclasses en las que se aprenden las metodologías del negocio digital de la mano de los mejore expertos.
  2. APLICAR. Proyecto troncal. Los alumnos desarrollan capacidades estratégicas para liderar y planificar digitalizado una empresa real. Así pierden el miedo a enfrentarse a situaciones reales y no solo teóricas. Es el único Master que ofrece esta metodología en España.
  3. EXPERIMENTAR. E-commerce Challenge. Creación y lanzamiento al mercado un e-commerce con inversión y clientes reales para bajar al barro de la ejecución. El alumno decide qué producto o servicio quiere lanzar. Y si funciona, puede continuar con el negocio.

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