El empleo rebota con fuerza en julio: la afiliación crece en 161.000 personas tras el desplome por el confinamiento

Una oficina de empleo en el barrio de Moratalaz, en Madrid.
Una oficina de empleo en el barrio de Moratalaz, en Madrid.VICTOR SAINZ

El empleo ha rebotado con fuerza en julio. Ya en los dos meses anteriores se habían vivido avances sobre el desplome de marzo y abril, pero estas ganancias estaban muy lejos de lo que suele ser habitual en mayo y junio. Julio, en cambio, ha registrado unos números que mejoran con mucho los julios de años anteriores. La afiliación a la Seguridad Social ganó 161.217 afiliados de media, en la mayor subida desde 2005. Y el paro, por su parte, se redujo en 89.849 personas, según los números de los Ministerios de Trabajo y de Seguridad Social conocidos este martes.

A primera vista, estos dos datos son buenos. Pero cabe un matiz muy grande: no son suficientes para recuperar todo lo perdido por la pandemia. Julio, con 18,78 millones de afiliados medios, todavía contó casi medio millón menos que en febrero, el último mes que podría considerarse precovid-19. Y si la comparación se hace con la cifra de hace un año, la distancia es de casi 750.000 menos que en el mismo mes del año anterior. El paro registrado, por su parte, cuenta con 3,77 millones de desempleados, 761.000 más que hace un año.

El verano ha comenzado y el mercado de trabajo está recuperando alguna de las constantes que suele mostrar, entre ellas la estacionalidad del empleo veraniego. La hostelería, la sanidad y el comercio, las ramas de actividad que suelen ganar empleo en verano, lo han hecho este julio. Pero, probablemente, mucha de la ganancia importante de afiliación que se ha visto en julio se deba a contrataciones que se han retenido en los meses anteriores y que en circunstancias normales se habrían hecho antes.

Por su parte, en los ERTE todavía hay 1,18 millones de afectados, una cifra importante, aunque bastante lejos de los 3,4 millones que marcaron el techo a finales de abril y comienzos de mayo.

El contraste de estos números con los de la encuesta de población activa (EPA) del segundo trimestre obedece a varios motivos. Las cifras de este martes y la EPA conocida la semana pasada son estadísticas distintas. Toman la temperatura del mercado laboral en momentos muy diferentes. Una lo hacía sobre el peor momento para la actividad económica de la pandemia: la EPA es una encuesta cuyo trabajo de campo se desarrolla durante 13 semanas y sus resultados se acercan más a lo que sucedía en España a mitad de mayo que en este preciso momento. Los datos de afiliación y paro son de julio, primer mes en el que no hubo estado de alarma.

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