El Gobierno pospone la reforma fiscal hasta recuperar el nivel de crecimiento previo a la epidemia

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece este martes en La Moncloa para hacer balance del Ejecutivo de coalición .
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece este martes en La Moncloa para hacer balance del Ejecutivo de coalición .Chema Moya / EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este martes en La Moncloa tras el Consejo de Ministros para hacer balance de los últimos seis meses del Ejecutivo. En la rueda de prensa, la decisión del rey emérito de abandonar España ―y las divisiones que ha generado entre los socios de Gobierno― ha acaparado las preguntas, pero antes y durante casi 40 minutos, el jefe del Ejecutivo ha aprovechado para defender su gestión durante la crisis del coronavirus, sin hacer autocrítica, y advertir a sus rivales, como ya hizo la semana pasada en el Congreso, que la legislatura será “larga”. Al tiempo, restó importancia a las diferencias entre los partidos que ocupan La Moncloa: “Estoy muy orgulloso de cada uno de los ministros”, señaló.

Sánchez advirtió que vienen “meses muy duros” y urgió a los partidos políticos a “arrimar el hombro en una situación crítica” durante la negociación de los Presupuestos Generales del Estado ―siguen gobernando con los aprobados por el último Ejecutivo de Mariano Rajoy, de 2018″―. “Apelo al espíritu de comunidad para todo lo que tenemos por delante”, declaró el presidente del Gobierno. “Cuando se trata del interés nacional, aquí no hay límite de aforo; todos son bienvenidos”, añadió, pese a que desde Podemos y ERC, socio de coalición y apoyo en la investidura, respectivamente, no ven con buenos ojos que el área socialista del Gobierno negocie con Ciudadanos. Sánchez explicó que las líneas maestras de los Presupuestos serán los compromisos firmados en el pacto de legislatura con Unidas Podemos y ha puesto de ejemplo el acuerdo en la Unión Europea entre gobiernos “con orientaciones políticas enfrentadas” como ejemplo de que es posible un acuerdo con otras formaciones políticas. “No tiro la toalla”, zanjó. El PSOE y Podemos suman 155 escaños. Para aprobar unas nuevas cuentas necesitan 21 más.

El presidente ha establecido un calendario para la ejecución del pacto del Gobierno de coalición, una combinación de los programas electorales del PSOE y Unidas Podemos. Pasó de puntillas por lo referido a la reforma laboral, que ambos partidos se comprometieron a derogar,y que ya ha provocado fricciones en el seno del Ejecutivo. “Diálogo social, diálogo social y diálogo social. Es la legislatura del diálogo social, y después de la pandemia, más”, se limitó a decir. La Patronal se opone a una derogación total de la norma. El PSOE y Podemos firmaron el pasado mayo un acuerdo con Bildu para derogar la norma del Ejecutivo de Rajoy, pero los socialistas lo matizaron esa misma noche y los vicepresidentes Iglesias y Nadia Calviño, titular de Economía, expusieron públicamente sus diferencias sobre el momento y la extensión de la revisión de la ley.

Sánchez recordó que el pacto con Podemos contenía 428 compromisos y aseguró que “más del 55% se ha activado ya”. Añadió que en un año habrán ejecutado casi una quinta parte de los acuerdos y admitió que un 10% —no especificó qué abarcaba— necesitará más tiempo para una ejecución íntegra. El presidente también explicó que la reforma fiscal se aplazará hasta que se recuperen los niveles de crecimiento previos a la pandemia. El pacto con Podemos preveía un tipo mínimo del 15% en el impuesto de Sociedades, un 18% para la banca, el aumento del IRPF las rentas altas, una subida del 1% en Patrimonio a fortunas de más de 10 millones o la creación de la llamada tasa tobin y la tasa Google.

El presidente también se refirió, entre otros proyectos, a la nueva ley de memoria democrática, que corrige las deficiencias de la ley de memoria histórica aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2007, y cuyas principales novedades avanzó EL PAÍS el pasado julio.

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