Tecnología para garantizar la igualdad

En 1946 seis mujeres brillantes hacían historia con la programación del primer ordenador electrónico, el Eniac. Su trabajo había sido clave. Construyeron un sistema que pudo realizar un conjunto de operaciones matemáticas complicadas en segundos, toda una hazaña para la computación de aquella época. El proyecto fue dirigido por el ejército americano y tenía como objetivo calcular trayectorias balísticas. Pero cuando el Eniac fue dado a conocer ante la prensa, el trabajo de ellas no fue reconocido. Hoy, sin embargo, estas seis mujeres son una fuente de inspiración en un sector, el de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), que aún necesita dar pasos de gigante para cerrar la brecha de género.

Porque en un mundo donde los avances tecnológicos van a la velocidad de la luz, la inclusión femenina va en retroceso. Las iniciativas para impulsar a las mujeres en este campo son esenciales. En Europa, por ejemplo, el 82,3% de las personas empleadas en 2019 como especialistas en TIC fueron hombres. La cifra es 4,2 puntos porcentuales más alta que en 2009, según los datos de Eurostat. En países como Hungría y Malta el 89% de los expertos fueron hombres. En el resto de países de la zona, en promedio, solo 2 de cada 10 especialistas fueron mujeres. “La brecha de género en el sector tecnológico es mayor que en otras industrias”, dijo el año pasado la ministra de Economía, Nadia Calviño, durante la presentación del Libro blanco de las mujeres en el ámbito tecnológico.

En España, la brecha de género ocasiona una pérdida de riqueza equivalente al 15% del producto interior bruto (PIB), según un informe reciente de la consultora A.T. Kearney. Mientras que, en 2009, el número de especialistas mujeres era el 22,3%, una década más tarde bajó hasta el 17,1%, de acuerdo con los datos de Eurostat. “La brecha de género en la tecnología comienza en la escuela y continúa en todas las etapas de la vida de las niñas y las mujeres”, explica Sheridan Ash, directora de tecnología e inversiones de PwC. “Existe escasez de formación”, agregan los expertos de Samsung. En base a una reciente encuesta realizada entre estudiantes de universidad en el Reino Unido, Ash explica que solo el 22% de los entrevistados pudo nombrar a una mujer famosa que trabaja en tecnología. Mientras que dos tercios nombraron a un hombre famoso en el sector.

“Las mujeres no están considerando carreras tecnológicas, ya que no se les da suficiente información sobre lo que implica trabajar en el sector”, afirma Ash. Aunado a ello, la falta de modelos femeninos también refuerza la percepción de que una carrera tecnológica no es para ellas, agrega. En las facultades de Informática de España, la presencia de mujeres aún es mínima. En el curso académico 2018-2019, de los 49.860 estudiantes matriculados en Informática, en las universidades españolas, solo el 13% eran mujeres, según las cifras del Ministerio de Educación.

“La brecha de género en el sector tecnológico es un problema global y muy preocupante porque supone una pérdida inestimable de valor derivado de la diversidad de talento”, dice Verónica Pascual, consejera delegada de Asti Mobile Robotics y presidenta de Asti Foundation. “Para analizar las causas de este problema, necesitamos una visión longitudinal y en tres fases: desde la educación primaria a la universidad, los primeros años de carrera profesional de las mujeres y la alta dirección”, completa.

Objetivo de DesArrolladoras: reducir la brecha

Ante esta dramática realidad, Samsung ha creado la iniciativa Samsung DesArrolladoras para paliar la escasez de mujeres en el campo de las profesiones STEM (que engloba las carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas).

En 2019 Samsung puso en marcha la segunda edición del programa, que consta de un curso gratuito de programación para mujeres que ofrece formación en tecnologías como el big data, inteligencia artificial (IA) y la programación web. “El objetivo es mejorar su preparación y favorecer su acceso al mercado laboral”, resaltan los expertos de la firma de tecnología. “El éxito del programa anterior, en 2018, nos hizo lanzar una nueva convocatoria, con más contenido e incluyendo diferentes niveles formativos”, comentan.

Para ello, se han apoyado en Bejob, empresa experta en formación del Grupo Santillana. Así, Samsung DesArrolladoras ha hecho posible que más de 1.000 mujeres se formen gratuitamente, sin necesidad de conocimientos previos en programación. Como Marga Ceria, alumna del último curso de Samsung DesArrolladoras, que buscaba dar un giro a su carrera profesional. “Sé que es un reto a mi edad (43 años)”, dice. “Pero el curso de Samsung ha sido una buena oportunidad para introducirme en el campo de la inteligencia artificial. Hace tiempo me atraía y me generaba mucha curiosidad”, comenta. Lo que no se esperaba era el universo que se abrió antes sus ojos. “Me ha dejado impresionada y sin duda quiero pertenecer activamente a él por encima de cualquier desarrollo web, quiero aprender a realizar modelos predictivos”, resalta.

De entre las alumnas que ya han participado en el programa, un 76% decidió inscribirse para mejorar su currículum, mientras que un 22% lo hizo con perspectivas de empleabilidad, bien para iniciar su trayectoria laboral en el sector de la tecnología o bien para reenfocar su carrera profesional. Un 2% de las alumnas, por su parte, lo hizo con la intención de emprender al término de la formación.

De acuerdo con Samsung, la idea es continuar desarrollando nuevas ediciones del programa. De hecho, para septiembre de 2020 lanzará nueva convocatoria. A Elena Aznar (32 años), el curso de Samsung DesArrolladoras le ha permitido adquirir nuevas habilidades e incorporarlas en su profesión: marketing digital y desarrollo del producto. Hoy, está en búsqueda de empleo y sabe que los conocimientos adquiridos sobre programación, inteligencia artificial y big data son un plus. “A todas las entrevistas de trabajo que he ido me han preguntado sobre el curso y les resulta curioso que cuente con estas dos vertientes, pero ahora se buscan perfiles multidisciplinarios”, agrega.

“Es crucial crear este tipo de iniciativas, que fomenten la cultura del aprendizaje de las STEM en las mujeres para que estén preparadas y ejerzan estos puestos de trabajo”, dice Mariola García, directora de Bejob.

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