El vídeo de unos empleados de Adif despeñando dos vagones descarrilados al río Sil desata una tormenta política

El despeño de dos vagones de un tren que había descarrilado al río Sil por parte de operarios de la empresa pública Adif ha causado una verdadera tormenta política, con duras acusaciones de la Xunta de Galicia al Gobierno central, y el compromiso del Ministerio de Transportes de que se abrirá una investigación y se repararán todos los daños medioambientales que se hayan podido causar. La propia ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha calificado de “descabellada” la solución dada por el Adif para despejar la vía y ha pedido también explicaciones a su compañero de gabinete y ministro de Transportes, José Luis Ábalos.

La difusión del vídeo de los trabajadores de Adif, el gestor encargado de conservar las vías de tren, empujando el pasado domingo al río unos vagones de un tren de mercancías que descarriló en Carballeda (Ourense) se ha hecho viral. En las imágenes se ve cómo una excavadora desplaza con su pala a los vagones ladera abajo. Uno de ellos acaba semisumergido en el cauce tras arrancar algunos árboles de la ribera, mientras que el otro queda varado en medio de la ladera. Los empleados de Adif no parecen muy preocupados por el resultado de la maniobra pese a la imagen desoladora de los vagones despanzurrados en el paraje natural en medio de una tremenda polvareda.

El suceso se originó en realidad el pasado 28 de julio. Un tren de mercancías con 25 vagones descarriló poco antes de llegar a la estación de Sobradelo, en el concello ourensano de Carballeda de Valdeorras, cuando se dirigía hacia la cementera Cosmos, de Toral de los Vados (León), dañando vías y catenaria. El convoy iba vacío tanto de personal como de mercancía y gobernado tan solo por el maquinista, que resultó ileso. Varios vagones permanecieron en las vías mientras que otros 11 debieron ser devueltos a los raíles. Debido a su localización y los destrozos, dos de ellos no pudieron ser colocados por no haber espacio para la grúa, por lo que se tomó la decisión de empujarlos al río, con la intención de sacarlos después aguas abajo. Toda la maniobra fue seguida por vecinos de Sobradelo, que grabaron con sus móviles varios vídeos del suceso.

Unos vídeos que han causado una tormenta política. La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda de la Xunta anunciaba este miércoles que ha remitido sendas cartas a los ministros de Transportes, José Luis Ábalos, y para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en las que pide que se tomen las medidas “oportunas” para evitar que la caída de vagones de un tren descarrilado al río Sil en Carballeda de Valdeorras dañe el patrimonio natural del entorno en una conducta que califica de “totalmente inadmisible”.

“Arrojar de forma voluntaria vagones ferroviarios a un cauce fluvial supone un ataque al patrimonio natural, a la biodiversidad y al paisaje de la zona”, advierte la Xunta, que reclama al Ministerio de Transportes que, como responsable de Adif, clarifique “oportunamente” los hechos.

Sin permiso de la Confederación del Miño

En el documento remitido al Ministerio para la Transición Ecológica, del que depende la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, el Gobierno gallego reclama también información sobre lo ocurrido y que se tomen “las medidas oportunas para atajar los posibles daños” en el “rico patrimonio natural que caracteriza” a Carballeda de Valdeorras.

Y es que, según fuentes de la investigación, se da la circunstancia de que la Confederación Hidrográfica Miño-Sil negó el permiso a los operarios de Adif para que procedieran a despeñar los vagones por la ladera, pero hicieron caso omiso de esta orden.

No es de extrañar que la ministra de Transición Ecológica se haya puesto de parte de la Xunta y en un tuit haya reclamado también explicaciones a su compañero de Gobierno José Luis Ábalos. En el tuit, Teresa Ribera califica el suceso de “descabellado”, y exige que los vagones sean retirados del río: “La manera de despejar las vías ocupadas por vagones descarrilados en ningún caso puede ser despeñarlos al cauce. Deberán sacarse de allí y aclarar lo sucedido”, ha indicado.

Adif, el gestor que preside la gallega Isabel Pardo de Vera y que depende orgánicamente del Ministerio de Transportes, informó de que ha abierto una investigación para conocer todos los detalles de este suceso. “Estamos analizando a fondo todas las acciones efectuadas durante las actividades de retirada del material descarrilado y, una vez se disponga de todos los datos, se depurarán en su caso, las responsabilidades pertinentes”, indicó el gestor público.

También señaló que están trabajando en la retirada de los dos vagones y que se procederá a la restauración del entorno natural a la mayor brevedad. El propio ministro Ábalos también informó por Twitter de la apertura de una investigación.

Hasta Arrimadas

El BNG ha presentado una iniciativa en el Congreso de los Diputados en la que exige a Adif la reparación inmediata del daño ambiental causado y que denuncie ante la Fiscalía una conducta “que podría ser constitutiva de un delito contra el medio ambiente” y que “no puede quedar impune”. El PSdeG también se ha sumado a las críticas a la operación.

El suceso ha tenido tal repercusión mediática que la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha señalado que el suceso es una “barbaridad” y que el “Gobierno debería dar el mejor ejemplo” y que “acciones así son absolutamente intolerables”.

Leave a Reply