Madrid busca rastreadores a toda prisa

Vista de los trabajadores del grupo multidisciplinar de rastreadores.
Vista de los trabajadores del grupo multidisciplinar de rastreadores.Raquel Manzanares / EFE

Durante lo peor de la pandemia, Antonio —nombre ficticio— se formó en la Universidad Johns Hopkins (EE UU) como rastreador de personas que habían entrado en contacto con nuevos casos de coronavirus. “No soy la madre Teresa de Calcuta: vi una oportunidad para sacar un dinero extra”, dice sobre el curso online. Pese a que se ofreció a varios Ayuntamientos, y a la Comunidad, su formación no le ha servido de nada. No da el perfil. El Ejecutivo autonómico se centra por ahora en captar a toda prisa rastreadores voluntarios entre licenciados universitarios —que no cobran— y trabajadores municipales —que paga cada ayuntamiento—; y en contactar a desempleados a los que no detalla ni condiciones ni sueldo en la primera fase del proceso. La multiplicación de positivos obliga a engrosar los equipos de investigadores a toda mecha: con seis millones de habitantes, Madrid decía tener 56 rastreadores a mediados de julio, 182 a fin de mes, y 400 ahora.

“Para ser rastreador se necesitan habilidades sociales, tiempo, insistencia y compromiso”, asegura este ingeniero industrial. “En la lucha contra el virus lo más importante es la ventana de tiempo”, sigue. “Desde que una persona está en contacto con un positivo, si se infecta, pasan de media cinco días hasta que muestra síntomas, pero puedes infectar a otros ya dos días antes de mostrarlos… así que solo hay tres días para encontrar ese positivo”, explica. “En esos tres días se hace como en la serie House: hablar con el enfermo, preguntarle dónde estuvo, qué hizo, con quién… una labor de investigación”.

En Madrid, todos los nuevos rastreadores deben “recibir formación práctica (taller) de carácter presencial y son monitorizados por un Jefe de Equipo, experto en epidemiología de campo”, según se lee en la respuesta enviada por la Comunidad a los voluntarios con licenciatura o grado universitario que han contestado a su propuesta de alistarse a la lucha contra el virus sin recibir contraprestación (500, según la consejeria de Sanidad).

También se están habilitando salas de trabajo para los rastreadores en hospitales (el Clínico San Carlos, por ejemplo, se ha gastado 3.599,75 euros en mobiliario), como ya se ha hecho en la dirección general de salud pública (otros 5.263,50 euros). Y se han comprado 136 licencias para una aplicación informática (Health Connect) por 80.000 euros con el objetivo de sistematizar el trabajo.

Es de lo poco que se sabe sobre la estrategia de la Administración regional para armar los equipos necesarios para evitar la propagación de la enfermedad, que se ha cobrado más de 15.000 vidas en la Comunidad.

¿De cuántos rastreadores dispone ahora la Comunidad? Más de 400, contestan en la consejería de Sanidad, sin concretar el número. Que la cifra es insuficiente lo refleja que representantes de la Comunidad y de la Federación de Municipios de Madrid se reúnan hoy para abordar la posibilidad de que los empleados municipales participen —voluntariamente— en el rastreo.

¿Cuántos de esos rastreadores son empleados públicos dependientes de Sanidad, cuántos han sido aportados por empresas privadas y cuántos han sido contratados entre personas desempleadas? Más de la mitad son profesionales de la Consejería de Sanidad y del SERMAS es la respuesta oficial.

¿Se ha prorrogado el contrato firmado en mayo, por 30 días, con Indra y Telefónica para hacer el seguimiento de los contactos de los nuevos casos a cambio de 421.000 euros? Ni Indra ni la Comunidad aclaran si mantienen su vínculo, establecido en un acuerdo que calculaba que se harían unas 4.000 llamadas diarias, con un coste de 2,90 euros cada una —sin IVA—. Tampoco detallan a cuántas personas se empleó en ese esfuerzo.

¿Cuánto cobran los rastreadores? “Los salarios van en función de su categoría profesional. La figura de rastreador como tal no existe, son una serie de funciones que ahora desempeñan equipos multidisciplinares formados por médicos, enfermerías y otras categorías profesionales sanitarias, además del personal del Centro de Atención Prmaria”, se dice.

La respuesta deja en un limbo a los desempleados que están recibiendo en las últimas horas la propuesta de convertirse en rastreador, para lo que les solicitan su título universitario, su currículo… y no les detallan desde el principio ni condiciones ni sueldo. La Comunidad no respondió a una petición de aclaración al respecto de este diario. Y en paralelo se suceden las protestas por la propuesta de incorporar a licenciados y graduados universitarios como rastreadores voluntarios y sin sueldo.

“Se está proponiendo a profesionales recién licenciados, que están en este momento en el paro, que trabajen gratis”, lamentó Isabel Galvín, de CC OO Madrid. “La universidad pública no se puede prestar a que sus egresados sufran esta falta de reconocimiento y la precariedad, ni tampoco se puede prestar a devaluar de esta manera la figura de los rastreadores”, apuntó sobre los ofrecimientos que han trasmitido entre sus licenciados, al menos, la Complutense y la Rey Juan Carlos. “Hay dinero. Deben contratarse los rastreadores que sean necesarios entre los jóvenes madrileños con las titulaciones y la formación que les capacita para realizar esta actividad profesional”.

“Lo que necesitamos son profesionales con contratos dignos, que hagan un trabajo serio con formación y preparación suficiente para hacer seguimiento”, pidió Julián Ezquerra, de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts).

“No se puede hacer un llamamiento para trabajar gratis sabiendo que la Comunidad de Madrid cuenta con los fondos Covid para sufragar este tipo de gastos“, remató Juana Nieto, de UGT.

Mientras el Gobierno autonómico busca rastreadores, el virus avanza. Ayer se comunicaron 481 nuevos casos correspondientes al martes, y se rompió la barrera de los 82.000 positivos por coronavirus desde que estalló la pandemia.

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