Un ‘podcast’ para entender a las copleras

Lidia García aprovechó buena parte de su confinamiento para crear este podcast que se ha convertido en una revolución y que acerca la copla —libre de prejuicios y estigmas— a todo el público, con una incidencia especial en los más jóvenes. Ay, campaneras persigue ese objetivo: que la gente disfrute esta música de nuestras abuelas que a menudo ha sido tan ninguneada, en gran medida precisamente por su vinculación con lo popular y lo exclusivamente femenino. Pero las coplas, dice Lidia, hablan de todos nosotros.

Pregunta. Hábleme de cómo nace Ay, Campaneras.

Respuesta. Comencé a grabar y subir episodios durante la cuarentena, un poco como una manera de ocupar la cabeza en algo: este tema me fascina tanto que cuando me pongo con él no pienso en otra cosa y en ese momento, sobre todo al principio de todo este espanto, hacer el podcast me ayudó mucho en ese sentido. Además justamente unas semanas antes había estado en un curso de formación de profesorado sobre grabación de podcast docentes de la Universidad de Murcia, donde trabajo, y se me ocurrió que podía aplicar lo que había aprendido allí no solo en el ámbito educativo sino en la divulgación, más allá de lo académico. Vamos, una cosa más relajadica.

P. ¿Por qué pensó en el formato podcast?

Un ‘podcast’ para entender a las copleras

R. En lo académico abordo la influencia de géneros como la copla en el arte y la cultura visual contemporánea así que me parecía que el formato podcast era una oportunidad estupenda para volver a lo puramente sonoro del género: a escuchar las canciones y tirar del hilo de las historias que encierran.

P. Una de las cosas que está consiguiendo el podcast es dar voz, literalmente, a las mujeres y sus historias. ¿Cree que hay una forma específica de contar desde lo femenino?

R. Bueno, creo que hay tantas formas femeninas de contar como mujeres hay en el mundo, aunque haya algunos temas o maneras de abordarlos que se hayan considerado tradicionalmente femeninos. Es justamente la diversidad de voces de todo tipo la que rompe con esos esencialismos y en eso sí creo que el formato podcast puede aportar y aporta mucho.

P. ¿Desde cuándo le interesa la copla y cuándo empezó a escucharle así, analizando cada letra y libre de prejuicios?

R. De toda la vida, desde niña. Se la escuchaba cantar a mi madre mientras hacía las faenas de la casa, yo la cantaba con ella y siempre la disfruté pero creo que me puse a pensarla más en serio cuando caí en la cuenta de que el desprecio a ese género musical coincidía con el desprecio a esas tareas invisibles de cuidados de las que solía ser banda sonora.

P. En su propia voz y modo de hablar se percibe ese influjo de la copla. ¿se ha dado cuenta al escucharse?

R. Claro, es que una es coplera a tiempo completo (risas). La copla no es solo una música: es una manera de sentir y ver la vida…y también de contar.

P. En ese sentido, ¿qué piensa de esta nueva oralidad en la que vivimos: podcasts, audiolibros, audiotuits, notas de voz?

R. Me parece un fenómeno muy interesante y sugerente, ojalá este pulso a la sacrosanta palabra escrita sirva para rescatar las historias tan a menudo olvidadas de quienes no tuvieron acceso a la construcción académica del conocimiento, para que valoremos más lo oral.

P. Las copleras harían unos podcasts ahora con sus historias increíbles, ¿no?

R. Totalmente de acuerdo ¿Te imaginas? Sería increíble: muchas de ellas tenían una capacidad para narrarse a sí mismas y una locuacidad impresionante… figúrate el podcast que te podría hacer Lola Flores, te mueres. A veces me he puesto El coraje de vivir (la serie que hizo para Antena 3 contando su vida) de fondo y funciona perfectamente como podcast: es una locura.

P. Sería maravilloso, Lola Flores como podcaster… La copla es el cante popular por excelencia en nuestro país. ¿Cree que gracias a usted el podcast podrá ser escuchado por generaciones más jóvenes?

R. Hay mucho camino andado en lo de acercar la copla a los más jóvenes: ahí están Diana Navarro, Martirio, Concha Buika, La Shica o María José Llergo, a mí, desde luego, me hace muy feliz que la mayoría de la gente que me escucha sea de mi edad (yo tengo treinta años) o más joven y que me cuenten que el programa les ha ayudado de alguna manera a acercarse a géneros como la copla, el cuplé o la zarzuela que en un principio les parecían muy lejanos. Pero también me encanta saber que me escucha gente mayor, siempre que me escriben contándome cómo tal o cual copla les ha ayudado a recordar y conectar con sus propias historias de vida pienso que ojalá les haga sentir que los jóvenes nos preocupamos por su cultura y por su memoria, que al fin y al cabo también son las nuestras.

P. Por último, dígame qué podcasts escucha actualmente y cuáles le han servido de inspiración.

R. Mis podcasts favoritos y que más tiempo llevo escuchando son Sangre fucsia y Deforme semanal, me encanta cómo hilvanan literatura, cine y música con una mirada feminista, me ha inspirado mucho esa transversalidad con la que abordan los temas.

Leave a Reply