Golpeados hasta 2024

Los efectos de la pandemia de coronavirus en la industria del fútbol se prolongarán hasta 2024. Es la conclusión que alcanza el informe de junio de World Football Summit, la plataforma que periódicamente reúne a representantes de las empresas que invierten en el juego más popular del planeta. La encuesta, realizada entre 27 expertos vinculados a los clubes, desde ejecutivos de LaLiga (Oscar Mayo) a actores del márketing deportivo (Andy Stalman) pasando por gabinetes jurídicos (Julio Senn), bancos de inversión (Stern&Co) y grupos audiovisuales (China Sports Media), concluye que los mayores daños se producirán por la ausencia de público en los estadios.

El estudio no proporciona cifras pero estima que las gradas tardarán al menos dos años más en llenarse, perdiéndose los miles de millones de euros que se generaban los días de partido en los recintos deportivos hasta que en marzo comenzaron los confinamientos. Los encuestados especulan que los clubes compensarán parte de este bache con el desarrollo de nuevas tecnologías para comercializar servicios y productos. Pero no será suficiente.

La reanudación de las competiciones a puerta cerrada no amortiguará el mazazo. Suponiendo que las ligas puedan completarse sin público, la encuesta de World Football Summit considera que no se reunirá dinero suficiente. Las cantidades proporcionadas por los derechos audiovisuales servirán para mantener a flote el negocio, no para evitar una caída generalizada en los ingresos por todos los conceptos. Ningún sector quedará incólume.

El informe elabora un ránking con los flujos de negocio más afectados. A la cabeza sitúa la venta de entradas, perdida por completo hasta que se encuentren tratamientos o vacunas que permitan recuperar a los hinchas en los campos. Los llamados ingresos de día de partido, que incluyen todos los negocios que se activaban en los estadios cuando podían recibir público, desde los palcos VIP a los restaurantes, las tiendas de ropa y los servicios asociados, suponían un tercio del dinero que ganaban los clubes con las economías más sólidas antes de la pandemia. A los ingresos derivados de los días de partido le siguen en la escala de daños, sucesivamente, los premios que las competiciones otorgan a los participantes, el mercado de traspaso de jugadores, los derechos audiovisuales y las cuotas de los socios.

Entre los sectores menos afectados por la crisis, los expertos indican, de menos a más, la medicina deportiva, los servicios jurídicos, las redes sociales, la nutrición deportiva y las empresas tecnológicas que operan en el fútbol.

El informe estima que a lo largo de 2022 el fútbol recuperará cerca del 50% del volumen de negocio perdido en 2020, y que la reflotación completa no se producirá hasta 2025. Hasta entonces, los más beneficiados por el desplome serán los operadores de Internet que retransmitan contenidos audiovisuales al margen de los operadores tradicionales —los llamados OTT—, las redes sociales, el comercio electrónico, los juegos en red, la realidad aumentada y, en general, la tecnología aplicada a los medios de comunicación.

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