Junts per Catalunya busca que la vista de Torra se solape con el debate de política general

El 'president' Quim Torra durante el pleno extraordinario sobre la Casa Real
El ‘president’ Quim Torra durante el pleno extraordinario sobre la Casa RealMASSIMILIANO MINOCRI / EL PAÍS

Junts per Catalunya quiere que se modifique el calendario de plenos en el Parlament y eso haría coincidir el debate de política general con la vista del president Quim Torra en el Tribunal Supremo sobre su inhabilitación. La petición llega en un momento de expectación sobre el líder catalán y su elección de la fecha para las elecciones. La mezcla del debate (Artur Mas anunció allí el adelanto electoral de 2016) y de la diligencia judicial se ofrecen como un buen decorado para la convocatoria. Esto ubicaría las votaciones el 15 de noviembre. Otra fecha que se barajaba es la del 4 de octubre, pero Torra tendría que convocar hoy.

La Mesa del Parlament y la Junta de Portavoces acordaron, el 20 de julio, el calendario de los plenos para el resto del año. En septiembre se realizan dos y uno corresponde al debate de política general. Inicialmente se había fijado su celebración los días 22 y 23.

Pese al acuerdo, varias fuentes de distinto signo político, tanto en la Mesa como en la Junta, confirman que el vicepresidente primero de la Cámara, Josep Costa (Junts), maniobra para que el debate empiece el día 16. Eso implicaría que la sesión coincida en parte con la vista de Torra en el Tribunal Supremo, que ya está agendada para el 17 de septiembre. Desde el Gabinete del president dicen que el cambio busca permitir que Torra asista el día 23 a declarar ante Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por otra causa de desobediencia.

La decisión aún no está tomada pero ya ha levantado suspicacias en la oposición y en ERC. Casi todas las formaciones han pedido a Torra que convoque las elecciones autonómicas que anunció en enero pasado, asegurando que la confianza con sus socios estaba rota, pero que no han podido ser primero por el retraso en la aprobación de los Presupuestos y después por la crisis del coronavirus. Junts y ERC chocaron por la negativa del president a pactar una fecha para los comicios.

Las elecciones tienen además el condicionante de la decisión del Tribunal Supremo sobre el recurso contra la inhabilitación de Torra por no haber retirado el lazo amarillo de la fachada del Palau. El president asegura que la fecha escogida implicará que se “respete la institución” de la presidencia catalana, dando a entender que llamaría a las urnas antes de perder su cargo.

Torra siempre ha defendido que no convocará las elecciones hasta que no tenga “encarrilada” la salida de la crisis sanitaria y social generada por la pandemia. Esta es una de las razones por las cuales pierde opciones la posibilidad de votar el 4 de octubre, una fecha cercana al simbólico 1-O. Para que ese plan saliera adelante el Torra tendría que convocar este lunes y publicar este martes para cumplir con los 54 días que fija la ley hasta los comicios. La semana pasada, tras la última reunión del Ejecutivo catalán antes de la pausa estival, el president compareció para anunciar que estaban listos los planes de contingencia de varios departamentos ante la covid-19. “Ya hemos puesto el hilo a la aguja de lo que había que encarrilar antes del próximo curso en septiembre”, dijo y advirtió de que la lucha contra el virus no ha terminado.

Todos los partidos aceptan que Junts, ya reorganizado como partido fuera del PDeCAT, dará luz verde a las elecciones cuando le convenga. El último CEO (encuesta pública catalana) muestra un empate técnico entre ERC y Junts. En el pleno sobre la Corona, el viernes, Torra planteó la disyuntiva de “república catalana o monarquía”. El president no tiene por qué asistir a la vista pero la foto en el Supremo es munición en el relato de la supuesta persecución judicial contra el independentismo. Los 54 días necesarios hasta las elecciones tras el debate de política general llevarían las urnas al 15 de noviembre.

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