La ocupación de los 120 hoteles de Barcelona abiertos cae al 12%

La playa de la Barceloneta con el hotel W de fondo.
La playa de la Barceloneta con el hotel W de fondo.Albert Garcia

La ocupación media de los 120 hoteles de Barcelona que han abierto de forma escalonada desde junio pasado ha caído a niveles que se sitúan entre un 10% y un 12%. Y una decena de ellos han vuelto a cerrar ante la falta absoluta de clientes, según datos recogidos por el gremio de hoteles. La cancelación de las reservas a partir de los rebrotes de la segunda quincena de julio, y los mensajes de que la ciudad podría quedar confinada de nuevo, han retraído casi por completo el turismo urbano, especialmente el extranjero. Mientras, algunos hoteles no dudan en hacer promociones y ofertas especiales.

Echar un vistazo a las ofertas hoteleras en el mapa ya revela algo no muy habitual en Barcelona: que el precio por habitación sea de una cifra de dos dígitos. Como pasa, por ejemplo, con una oferta del Barcelona Princess —de cuatro estrellas al principio de la Diagonal— de habitación doble por 86 euros. “La promoción tanto del Hotel Arts como en el W Barcelona es de 185 euros para una habitación estándar con desayuno y parking. Esta misma habitación ronda los 450 euros en temporada alta”, advierte la portavoz de Marriot Internacional.

La cadena de hoteles de lujo gestiona en la ciudad de Barcelona cuatro hoteles entre los que se encuentran —además del Arts y el W Barcelona— el Renaissance Barcelona y Le Meridién Barcelona. Precisamente este último, en pleno corazón de la Rambla, es el único que no ha abierto las puertas. Una portavoz de la compañía asegura que tanto el W Barcelona como el Hotel Arts, que abrieron en julio, están recibiendo mucha clientela local y también de otras zonas de Europa que se han desplazado hasta la capital catalana en coche.

El Hotel Arts está ofreciendo planes para familias que incluyen una habitación adicional y gratuita para las reservas de dos habitaciones. “Además, dos de las habitaciones pueden interconectarse para un mayor confort y bienestar”, destaca Marriot. En cuanto al W Barcelona, la empresa ha notado un aumento de “parejas locales” que cenan o comen en el hotel y “deciden en el último momento” pasar el día y reservar una habitación. “Este año hemos sacado un abono de un día para la piscina por 60 euros con derecho a una hamaca y copa de bienvenida. También hay un menú especial a 45 euros con tres horas de parking gratuito”, se promocionan.

Con cerca de 500 hoteles, la crisis del coronavirus ha reducido la apertura al 27% de los establecimientos de la capital catalana. De momento, la más bien pesimista previsión que hizo el gremio hotelero al inicio de la temporada —que este año no arrancó hasta entrado junio— que veía un verano sin apenas turistas se está cumpliendo. “A principios de julio hubo más movimiento y se llegó a ocupaciones que se movían entre el 20% y el 25%. El ritmo de reservas de cara al resto del verano parecía estable. Todo cambió con los rebrotes y, especialmente, con los mensajes de alarma que provocaron una cascada de cancelaciones que no se ha remontado. La ocupación de media en agosto está entre el 10% y el 12%. El verano se da por perdido y ahora hay que esperar que en otoño se pueda recuperar algo”, apunta Manel Casals, director del Gremio de Hoteles de Barcelona.

A partir de septiembre y octubre, está previsto el inicio de la actividad congresual y de negocios aunque de forma más bien discreta —el formato virtual convivirá con el presencial— y marcada por la evolución del control de la pandemia. El gremio de hoteles sigue sin ser optimista: “Nuestra previsión es que el sector no levantará cabeza hasta la celebración del Mobile World Congress [en febrero de 2021]”, apunta Casals.

”Contrastan los mensajes de alarma con la tranquilidad de los huéspedes que vienen a Barcelona”, apunta Joaquín Ausejo, director del hotel Alma, un cinco estrellas a un paso del Paseo de Gràcia. El establecimiento fue uno de los primeros en abrir y ha notado la bajada de reservas, en julio alcanzó el 28% y en agosto no pasan del 10%, tras las cancelaciones. Una caída que en su caso se compensa por la alta actividad del restaurante: “Nosotros somos optimistas y hemos recuperado el 90% de la plantilla que estaba con ERTE”.

Apartamentos turísticos

Todo parece indicar que la crisis del coronavirus está provocando un cambio de actividad en el negocio de los apartamentos turísticos de Barcelona. La ciudad cuenta con 9.600 apartamentos legalizados de los que unos 3.900 ya se habían reconvertido al mercado de pisos de alquiler a principios de junio. “Si entonces ya eran un 40% los que abandonaban la actividad turística, la cifra no ha dejado de crecer por la falta de certidumbre del retorno del turista. Hay muchos propietarios que optan por alquilar los pisos bien para 10 meses o en contratos de cinco años”, apunta Enrique Alcántara, presidente de la Apartur.

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