Casado abre otra crisis con su grupo en el Congreso al relevar a un afín a Cayetana Álvarez de Toledo

La decisión de la dirección del PP de relevar como jefe de la asesoría jurídica del grupo en el Congreso a Gabriel Elorriaga, persona de la máxima confianza de la portavoz parlamentaria, Cayetana Álvarez de Toledo, e imponer a alguien más en sintonía con Pablo Casado, ha abierto una nueva crisis en el partido. En el entorno directo de Álvarez de Toledo se considera “un error y una mala decisión” la iniciativa, que Génova presenta como un cambio obligado por los estatutos. Los afines a la portavoz constatan que esta “actuación política” es una maniobra del número dos del PP, Teodoro García Egea, para apartarla del cargo.

El pasado 21 de julio, antes del pleno que abordó las conclusiones de la comisión de reconstrucción tras la covid-19, se produjo la sustitución en el Grupo Popular en el Congreso de la exministra Isabel García Tejerina, que dejó la cámara para retomar su actividad profesional privada. Su escaño pasó a ocuparlo un veterano político del partido, Gabriel Elorriaga, patrono de la FAES de José María Aznar y exalto cargo en varios puestos relevantes de sus Gobiernos. No fue un reemplazo cualquiera. Elorriaga iba en las listas del PP por Madrid, en el puesto 11, y no salió por los malos resultados de su partido en las elecciones de noviembre.

En cuanto Casado confirmó a Cayetana Álvarez de Toledo para ser la portavoz parlamentaria —una de las plataformas clave para un partido en la oposición— esta empezó a conformar su equipo con personas de su círculo de confianza, encasillados en el sector más duro y próximo a Aznar del PP, que provoca recelos entre los abanderados de un estilo político más moderado, como reclaman la mayoría de los barones que ostentan ahora el poder regional.

Sector duro del Congreso

En ese grupo de Álvarez de Toledo figuran la diputada Pilar Marcos, que fue su jefa de gabinete; el actual responsable de ese cometido, Alfredo Timermans, y cuando no logró el acta de diputado, incorporó a Gabriel Elorriaga como jefe de la asesoría jurídica del grupo parlamentario. Esa ha sido su función estos meses, como también completar un núcleo de trabajo en el Congreso que ha ejercido en muchos casos con bastante autonomía de los mandatos, argumentarios y directrices marcadas por la cúpula que rodea a Casado en la sede central del PP, especialmente en el entorno del secretario general y número dos del partido, Teodoro García Egea, con el que nunca ha conectado.

Desde que asumió el puesto, Álvarez de Toledo ha sido contestada internamente por muchos dirigentes del PP por su estilo y autonomía de criterio; pero no por Casado, que la defiende en las reuniones más restringidas de la ejecutiva y con el que mantiene una interlocución directa, que también molesta. Cuando se le preguntó este lunes al vicesecretario general de Comunicación del PP, Pablo Montesinos, por las informaciones que especulan otra vez sobre un próximo relevo en la portavocía del Congreso se limitó a contestar: “Cayetana Álvarez de Toledo es una magnífica portavoz”.

Hace unos días, tras tomar posesión de su escaño, la dirección del PP comunicó que Elorriaga debía dejar su cargo en la asesoría jurídica del grupo en el Congreso porque era incompatible con el acta de parlamentario. El PP esgrime, para sustentar esa tesis, que sus estatutos internos no permiten compaginar ambos puestos y que esta situación ha ocurrido más veces en el pasado. El PP no facilitó este lunes el apartado de su normativa interna donde figura esa regla. En el Grupo Parlamentario aseguran, tras examinar los estatutos, que ese mandato no existe y aportan precedentes, como el de la veterana exdiputada Beatriz Rodríguez Salmones, que ocupó ambas responsabilidades sin problemas. El actual presidente y el secretario general del grupo son también diputados ahora.

“El problema no es de estatutos, es político, Elorriaga era personal eventual de la Cámara contratado por el grupo y sí, formalmente es incompatible con ser diputado, pero no con las funciones que desempeñadaba y de hecho no le habían ni han encomendado ninguna tarea en ninguna comisión”, explican fuentes del grupo parlamentario del PP. Las mismas fuentes apuntan a García Egea como el responsable de esa salida por sus malas relaciones con Álvarez de Toledo. Otras fuentes del PP señalan al nombre del sustituto de Elorriaga, José Arce, hasta ahora en el gabinete de Casado, para concluir que la dirección nacional quiere por un lado disminuir la autonomía con la que operaba hasta ahora Álvarez de Toledo y, además, mejorar la coordinación con Génova 13.

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