“Querer que nuestro hijo sea el mejor nos lleva a ignorar sus necesidades o sentimientos”

MÁS INFORMACIÓN

Natalia Sanchidrián, autora, coach y formadora de técnicas de liberación emocional, se dio a conocer con su libro Volando alto (Planeta). En muchas de sus charlas considera de gran importancia fomentar la autoestima en los niños. También en su segundo libro Feliz de ser yo (Planeta), la autora habla del tema: “Tuve la suerte de contar en este libro con la inestimable ayuda de la psicóloga Inmaculada García Vilches, experta en relaciones tempranas. Ella me procuraba respuestas y valiosa información al respecto”. García Vilches expone en el libro que la madre es el principal referente de seguridad del bebé: “Esto ocurre ya en el embarazo y tras el nacimiento. El vínculo es la relación de afecto que se produce entre dos personas. Cuando estas relaciones son sanas y positivas, el niño se siente bien y a salvo y confía en sus posibilidades”.

Sanchidrián añade gran mérito a las figuras de apego del niño desde la infancia, para generar en él autoestima y seguridad en sí mismo. No obstante, admite vehemente que “debemos mirar hacia adentro para conocernos más allá de nuestros miedos” e iniciar un trabajo personal enriquecedor para las relaciones con otras personas.

Para la experta, la ayuda a otros se produce cuando existe un bagaje personal detrás: “Con el autoconocimiento y el aprendizaje personal, todo desencadenará en una mejor gestión de las emociones y una autoestima más estable. Contrario a lo que estamos viendo con fracasos escolares, acoso escolar, intentos de suicidio y depresión en niños y adolescentes”. Conocimiento y vivencias transmite la autora, algo que bien podría fusionarse con los armoniosos acordes del guitarrista Daniel Minimalia, compañero de vida.

PREGUNTA: ¿Qué valor y relación existe entre la autoestima y el nivel de exigencia en los niños?

RESPUESTA: La autoestima es de vital importancia. En ocasiones, este concepto no tiene que ver con las capacidades, logros o habilidades de una persona, sino con el nivel de exigencia personal. Desde pequeños se nos educa para competir, ganar y ser los mejores. No se nos educa para gestionar la derrota, aunque por suerte en la actualidad eso está cambiando.

Natalia Sanchidrián, autora, coach y formadora de técnicas de liberación emocional.
Natalia Sanchidrián, autora, coach y formadora de técnicas de liberación emocional.

P. ¿Qué hay del papel de los padres en la autoexigencia y competición del niño?

R. Debe existir un trabajo en la educación de los niños, para que se quieran desde muy pequeños. Nuestros padres han aprendido de los suyos y así ha ido sucediendo con las generaciones pasadas. Todos han actuado lo mejor que han sabido. Pero, perdemos muchas más veces que ganamos y eso es lo que menos se comenta y normaliza con los niños. Como padres siempre se quiere que el hijo sea el mejor y eso lleva a desoír sus necesidades o sentimientos.

Se le da gran importancia al éxito. Está bien superarse y trabajar duro por algo, pero eso no debe convertirse en el centro de nuestras vidas. Falla la enseñanza y la educación de compartir. Yo soy más de compartir que de competir. Incluso las mujeres competimos y no hablamos y compartimos entre nosotras para ayudarnos. Eso hace falta hoy en día. Más consideración por el otro y menos mirarse el ombligo.

P. ¿Se les olvida a los padres escuchar lo que verdaderamente necesita el hijo?

R. Me considero muy sensible y veo como los padres, muchas veces sin darse cuenta, fuerzan a los niños a hacer cosas y a hacerlas bien. Yo misma he trabajado en sitios que como tenían prestigio enorgullecían a mi madre. No obstante, no me sentía a gusto y no era mi lugar. Pretendemos por norma general, encajar en unos cánones que no nos hacen felices solo para agradar. Educar a los niños en la libertad les dará capacidad de elección, fortaleza mental y firmeza para el futuro.

P. Háblame de las inseguridades en el niño y en las repercusiones en su futuro

R. Cuando los niños son pequeños suelen reflejar las inseguridades y miedos que arrastran sus padres. Al llegar a la edad adulta, en nuestro autoconocimiento llegamos a vernos reflejados en nuestros padres más de lo que quisiéramos y eso nos sorprende. En nosotros mismo vemos nuestra inestabilidad y hacemos un mundo. No debemos olvidarnos de atender a lo bueno que tenemos, aprovecharlo, agradecerlo y mejorar, porque en este mundo estamos tres días.

P. Si alguien es feliz puede hacer feliz a otro. ¿Ocurre igual en la relación padre-hijo?

R. Es muy difícil ser padre. Nunca se va a estar preparado al 100% para ejercer con convicción y entereza. Yo no soy madre, pero soy hija y la perfección es imposible. En cada niño, fuera de lo genético, influyen determinados factores, como dicen expertos en psiquiatría y psicología. Posiblemente el autoconocimiento como adultos va a ayudar a que nuestros hijos desde pequeños se conozcan mejor y más fácilmente. Y así serán más felices.

P. Cuánto se habla del vínculo emocional entre padres e hijos. ¿Cuál es tu consideración?

R. Es esencial y quienes trabajan en ello hacen una gran labor, escribiendo artículos y comunicando. Es nuestro cometido ayudar a otros. También los profesionales en salud mental hablan de la necesidad de prestar atención a la educación emocional en el niño. Y es que una de las mayores crisis que existe hoy es la de la autoestima.

P. ¿Qué recomiendas para mejorar la autoestima en los niños?

R. Intentar ser otras personas u ocultarse tras una careta, mina la autoestima y no lleva a ninguna parte. Expertos en gestión de emociones, comunicadores, personal dedicado a la salud mental…, debemos apoyar, compartir conocimientos y dar la importancia que merece el tema de la autoestima, basándonos en hechos y evidencias científicas.

Puedes seguir De mamas & de papas en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Leave a Reply