Saúl Ñíguez: “Este es nuestro año más duro”

Saúl Ñíguez (Elche, 25 años) goza ya, sin lugar a dudas, del estatus de intocable para Diego Pablo Simeone. El Cholo no entiende el equipo sin su presencia o la de Koke, por encima de que estén más o menos acertados con la pelota. Tácticamente imprescindible porque tiene muy interiorizado lo que demanda su entrenador, tras el confinamiento Saúl se ha asentado como mediocentro, la posición en la que se siente más cómodo y de la que se ha visto alejado muchas veces por su polivalencia para jugar por derecha o izquierda, e incluso como lateral. El paso del tiempo y la marcha de la vieja guardia pretoriana del técnico han convertido a Saúl en uno de los capitanes. En esta primera temporada como cabeza visible de los veteranos, le ha tocado lidiar con momentos muy delicados, como los de los pitos de parte de la afición a Koke y Simeone, la integración de João Félix, y también la crisis de resultados y juego que puso en riesgo la clasificación para la próxima Champions. El último escollo, los positivos por la covid-19 de Vrsaljko y Correa. Por todo ello señala este curso como el más complicado desde que está en el Atlético.

Pregunta. Por fin parece que se asienta como mediocentro.

Respuesta. El míster sabe que conmigo tiene variantes, que puedo jugar en diversas posiciones, no solo en el centro del campo. Diversas circunstancias, a veces, le obligan a contar conmigo en posiciones en las cuales no rindo a mi mejor nivel y no ayudo al equipo lo máximo. En el medio puedo ayudar mucho más. Creo que el míster piensa igual y eso es lo que ha hecho que sea más fijo en el medio.

P. Está desarrollando una función muy táctica para hacer coberturas, pero sin renunciar a su llegada.

R. En este sistema de 4-4-2, si no juego en una de las dos bandas, la llegada es menor, pero es verdad que, por ejemplo, si de los dos mediocentros soy el que juega a la izquierda, puedo entrar en el área cuando Trippier o Arias, o el extremo derecho, llegan a la línea de fondo. Si no, mis llegadas son más con disparos desde fuera del área.

P. ¿Le beneficia que después del confinamiento el equipo juegue más en campo contrario?

R. Eso beneficia a todos en el sentido de que cuando el equipo está bien, todos estamos bien. Si hago un partido normal y el equipo ha jugado bien, mi actuación se engrandece. Lo importante es el colectivo.

P. ¿Han dado un paso adelante presionando más arriba?

R. Hemos leído los partidos de muchas formas, en algunos sí que hemos ido a presionar mucho más adelante; en otros, no tanto. Al final, la necesidad, las ganas y la forma física en la que estábamos, comparando con el resto, nos lo ha permitido. Los cinco cambios nos benefician porque tenemos una plantilla muy competitiva y nos permite aguantar la presión arriba más tiempo. Con tres cambios, a lo mejor puedes jugar así 35 minutos y con cinco, 70, y se nota.

P. Simeone insistió mucho telemáticamente en el trabajo táctico, ¿que le decía en su caso?

R. Se trataba, sobre todo, de recordar en qué posiciones quiere que estés, en hacerte ver lo que has hecho bien y mal. Más que nada refrescar porque no se podía entrenar, que lo tengas en la cabeza, le des vueltas y no se te olvide.

P. Les ha insistido mucho en la presión tras pérdida.

R. Siempre lo ha hecho, porque cuando pierdes el balón los equipos se están abriendo y, si lo recuperas, les haces daño.

P. Hablando de las cosas que puede hacer mal, su porcentaje en pases es de un 80%, cuando los grandes mediocentros suelen estar en un 90% o más.

R. A veces no tengo el día y hay que reconocerlo. Puedo tener pérdidas, no me importa, pero espero que el 80% sean cuando juego hacia adelante. Hay muchos medios que tienen un 90% o un 95% de acierto en los pases, pero la mayoría son lateralizados, no superan líneas. Yo lo que quiero es darle tiempo al compañero cuando reciba. Si tengo que arriesgar y a lo mejor fallar, arriesgo, pero he intentado darle ese tiempo de más al compañero. ¡Coño!, a veces me la juego y ahhh… Si pasa, es un segundo más que le doy y si no, son jugadas que estás en campo rival y puedes arriesgar. Sinceramente, no me importan mucho las estadísticas.

P. ¿Se siente más maduro?

R. Cada año haces cosas nuevas. Este ha sido complicado para todos, pese a que hemos logrado el objetivo de entrar en la Champions. Esto puede hacer que no rindas al máximo, o que mentalmente no estés igual, pero creces en otros aspectos.

P. ¿Nota que le respetan los rivales tanto como para sentirse dominador de los partidos?

R. Eso te lo tienes que ganar en el campo, no te lo da solo que tengas más madurez. Es verdad que para la lectura de los partidos cada vez me siento más capacitado. Incluso si no puedo solucionarlo yo en el campo, intento hacerle ver al Cholo qué es lo que yo estoy viendo desde dentro del campo.

P. Esta era la primera temporada sin la vieja guardia, los Gabi, Torres, Tiago, Juanfran, Godín, Filipe… ¿Qué mensaje ha repetido más como uno de los capitanes?

R. Bueno, bueno, bueno… Quedamos Koke, Oblak, yo…, queda gente (risas). Al final transmites la unión, el compromiso, lo que hacían los jugadores que ha citado. El Atlético se basa en lo colectivo, cuando alguien piensa en individual, esto es lo único que el equipo no puede aceptar. Pensando en el colectivo, todo lo demás viene. Podrá salirte mejor o peor el partido o incluso la temporada, eso da igual, lo que importa es que estés comprometido, seas respetuoso con el grupo y lo des todo. Eso es lo que se repite y lo que hemos transmitido para conseguir el objetivo en el año más duro desde que estoy en el Atlético.

P. Hubo pitos a Koke, a Simeone por el juego, antes de diciembre parecía complicado incluso que acabaran entre los cuatro primeros, ¿cuál ha sido la clave para levantarse?

R. El creer en lo que hacemos, que es lo que nos ha llevado a estar donde estamos, a conseguir títulos y al club, a crecer. Y que cada jugador, con lo colectivo, crezca. Hemos tenido grandísimos jugadores, y siempre que han pensado en lo colectivo nos ha ido mejor. El Atlético está bien y Saúl está bien, el Atleti está bien y Koke está bien… Si el Atleti está mal, Saúl o Koke están mal. Luego pasa lo que pasa: que si estamos mal el peso recae en Koke, en el Cholo, en Oblak, en Costa, en mí o en Giménez, los que llevamos más tiempo. Es normal.

P. Con João Félix ha habido críticas internas y externas sobre su individualismo.

R. En ningún momento ha habido críticas y si hay que hacer críticas es a los medios de comunicación, que hacéis hincapié en lo que ha costado. Pero es un chico que ha llegado con 19 años, este es su primer año y en una temporada complicada. Tiene una calidad enorme y la gente lo critica, pero creo que ha estado bien. Poco a poco se tendrá que adaptar al equipo, al club y a la afición.

P. Cuando decidió lanzar el penalti contra el Lokomotiv, generó revuelo interno.

R. ¿Por qué?

P. Se saltó la lista.

R. Bueno, si tiene confianza… La última vez, por ejemplo, tiró Costa en Barcelona y falló, y el segundo me lo dejó a mí. Contra el Mallorca yo estaba el primero de la lista y decidí dárselo a Morata, que en ese momento necesitaba meter goles. Todo depende de cómo esté el jugador. Si en ese momento João estaba con confianza y quiere demostrar, ¿qué le voy a decir yo, que no tire el penalti? Que lo tire y que sea así siempre, que tenga esa confianza. Nosotros lo que queremos es lo mejor para él.

P. ¿Les beneficia el juego del Leipzig?

R. Es un equipo muy atrevido, que junta muchos jugadores por dentro, tiene laterales profundos y crea superioridades. Nosotros, cuando recuperemos el balón les podemos hacer daño. Son tres finales, pero la única que nos importa es este partido. No hay más, es la realidad.

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