La juez envía al Supremo la causa por maltrato del magistrado del Constitucional Fernando Valdés

La juez de Majadahonda (Madrid) Elena Garde ha remitido al Tribunal Supremo la investigación sobre el magistrado del Tribunal Constitucional Fernando Valdés, detenido el pasado lunes por la Guardia Civil por una supuesta agresión a su esposa. Valdés fue arrestado y puesto a disposición judicial después de que dos testigos avisaran de que en un chalet de Majadahonda situado frente al parque público en el que ellos estaban se había producido la supuesta agresión. La juez instructora, especialista en violencia sobre la mujer, aprecia que existen indicios de un posible delito de malos tratos en el ámbito familiar y ha elevado una exposición razonada con los hechos a la Sala de lo Penal del Supremo, competente para investigar a Valdés dada su condición de aforado.

Según ha explicado este jueves el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, la exposición razonada se eleva a los efectos de “la supuesta e indiciaria comisión de un delito de malos tratos en el ámbito familiar, recogido en artículo 153 del Código Penal”. Este artículo prevé una “pena de prisión de seis meses a un año o de trabajos en beneficios de la comunidad de treinta y uno a ochenta días”, para quien “por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico o una lesión de menor gravedad” o “golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o persona especialmente vulnerable que conviva con el autor”.

Tras conocerse la detención y puesta a disposición judicial de Valdés, de 75 años, el Tribunal Constitucional recordó que el magistrado sigue disfrutando de presunción de inocencia. Las circunstancias de su arresto han causado malestar en el seno del alto tribunal. Algunos magistrados de este órgano recuerdan que, en tanto que aforados, los jueces del Constitucional solo pueden ser arrestados en supuestos de flagrante delito y, sin embargo, Valdés fue conducido a dependencias de la Guardia Civil horas después de que dos jóvenes denunciaran que habían visto cómo una mujer, que resultó ser la esposa del magistrado, salía al balcón gritando y un hombre la introducía a la fuerza dentro de la vivienda.

Estas fuentes también han expresado su disgusto porque ni la Guardia Civil ni la juez de instrucción comunicaron al tribunal la detención de uno de sus integrantes. Y destacan que su presidente, Juan José González Rivas, se enteró por los medios de comunicación.

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