El debate sobre la monarquía divide al Congreso en dos bandos ideológicos

El debate sobre la monarquía, la Corona y la figura del rey emérito divide de manera clara al Congreso de los Diputados en dos bandos ideológicos muy contrapuestos, con el PSOE casi en medio en la función de árbitro. Un sector de los partidos de la Cámara baja, el más radical a la izquierda y con aliados en los partidos independentistas, presenta periódicamente iniciativas sobre cualquier polémica que afecte a los componentes de la Casa del Rey, y ahora tiene varias en cartera sobre la salida de España de Juan Carlos I.

El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, registró el 11 de agosto una proposición de ley para pedir que se debata en un pleno la modificación del Código Penal, con el fin de “despenalizar las injurias a la Corona y los ultrajes a España”. Unidas Podemos, que ahora está en el Gobierno de coalición con el PSOE, llevaba esa propuesta en su programa y tiene pensado retomar esa petición y otras que afectan a la monarquía en el próximo periodo de sesiones. El presidente de su grupo parlamentario, Jaume Asens, llegó a avanzar que querrían que Felipe VI compareciese para explicar los hechos, algo que impide la Constitución.

Otros partidos, como Más País, han tramitado preguntas al Gobierno sobre si conoce el paradero de Juan Carlos I, si llevaba escolta en su salida de España o cuál es el coste de su seguridad.

El PSOE, como sucede cuando algunas de esas formaciones han reclamado comisiones de investigación sobre las actividades del rey emérito, se suele agarrar al voto negativo de PP y Vox en la Mesa del Congreso para bloquear esas propuestas. Y esa parece que sería la estrategia a seguir ahora.

PP, Ciudadanos y Vox no quieren fomentar ningún tipo de debate de fondo sobre la monarquía porque temen, sobre todo, que Unidas Podemos quiera aprovechar su presencia en el Gobierno para suscitar propuestas en favor de un cambio de sistema. Estos partidos, de hecho, no solo no han planteado en el Congreso iniciativas sobre el polémico abandono de España de Juan Carlos I sino que tampoco han formulado públicamente grandes críticas al PSOE sobre la gestión de esta crisis. Sus ataques han ido dirigidos contra Podemos y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

A estos partidos de la derecha el Gobierno no les han informado de nada en relación a esta actuación de Juan Carlos I, según fuentes de las tres formaciones, que señalan en privado que el Gobierno y el presidente, Pedro Sánchez, han hecho lo que debían y han guardado la discreción que se presume en sus relaciones con la Casa del Rey. Fuentes del PP en el Congreso admiten, además, que el asunto es “peligroso”: “Someter ahora cualquier propuesta sobre la monarquía a votación, incluso una sencilla sobre respaldo a la Corona, sería jugar con fuego porque el PSOE de Pedro Sánchez no es de fiar y menos sus socios del gobierno Frankenstein”.

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