Se acabó la fiesta para Mercedes

Lewis Hamilton (Mercedes-AMG Petronas), en los primeros entrenamientos libres del GP de España en Montmeló.
Lewis Hamilton (Mercedes-AMG Petronas), en los primeros entrenamientos libres del GP de España en Montmeló.Josep Lago / Pool / EFE

En la que probablemente es la era de los resultados más predecibles en la historia de la Fórmula 1, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) pretende obstaculizar tanto como pueda los paseos por el parque que se da Mercedes desde que en 2014 entró en escena la tecnología híbrida en el campeonato. La marca de la estrella encadena seis dobletes incontestables, todos ellos celebrados con varios grandes premios de margen, gracias al monoplaza más dominante de siempre.

Como aseguran los expertos en vino, el coche de la escudería de Brackley (Gran Bretaña) gana con el tiempo, y año tras año incorpora elementos nuevos con los que Mercedes no solo gana, sino que, además, desmoraliza a la competencia. Seguramente por eso, la FIA ha decidido meterle mano al reglamento una vez más, en un intento de reducir en la medida de lo posible el universo que separa el rendimiento que ofrece el W11 que conducen Lewis Hamilton y Valtteri Bottas del resto de bólidos de la parrilla.

En una carta mandada esta semana a los equipos, la Federación informó de sus planes de ilegalizar los mapas de motor específicos empleados en las sesiones cronometradas. Estas configuraciones permiten extraer todo el potencial del propulsor y llevarlo al límite, algo que normalmente coincide con los dos intentos de vuelta rápida de la criba definitiva de la sesión de clasificación (Q3), esos que dejan establecida la parrilla del domingo. En esta comunicación, la FIA hizo saber que la utilización de estos sistemas se prohibirá a partir del Gran Premio de Bélgica, programado para el próximo día 30. Así las cosas, este sábado, en Montmeló (15.00, Movistar Fórmula 1), Mercedes podrá recurrir por última vez a su ya famoso Party Mode que tanta ventaja le ha dado como dejan claro las estadísticas.

En las últimas seis temporadas y media se han puesto en juego un total de 126 pole position, de los que el constructor de Stuttgart se ha llevado 99, lo que supone el 78,5% del total. En 61 de esas 126 parrillas, Mercedes ha monopolizado la primera línea con sus dos coches, una prueba inequívoca de los réditos que ofrece el Party Mode. De esas 99 pole, 60 se las ha adjudicado Hamilton, mientras que las 35 restantes se las han repartido Bottas (13) y Nico Rosberg (26).

“La complejidad de las distintas configuraciones de motor hace muy difícil que la FIA pueda garantizar el cumplimiento de todas las normativas relativas a los motores en momentos puntuales de cada evento”, se lee en la carta mandada a las estructuras. El organismo regulador del certamen justifica su intervención a partir de la posibilidad de que, con esos mapas, los corredores puedan recibir algún tipo de asistencia a la hora de conducir, algo que el reglamento prohíbe. Cuando se aplique esta modificación en la normativa, la configuración de la unidad de potencia deberá ser la misma tanto para la cronometrada como para la carrera del día siguiente.

Preguntado acerca de si este cambio afectará más a Mercedes que al resto de formaciones, Hamilton se mostró taxativo: “No lo creo. Es evidente que lo que se busca es frenarnos. Pero no creo que obtengan el resultado que buscan. No creo que vaya a suponer un gran cambio”.

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