El exitoso paso atrás de Depay

El fútbol tenía reservado para Memphis Depay un inesperado giro del destino cuando, allá por diciembre, se rompió el ligamento cruzado de la rodilla izquierda. En su regreso a la Champions, tras ocho meses de baja y ante la todopoderosa Juventus de Cristiano Ronaldo, el holandés solo necesitó 12 minutos para reencontrarse con el gol y dejar en la estacada a uno de los grandes favoritos. Con una tremenda frialdad, Depay convirtió un penalti a lo Panenka en el duelo de vuelta de los octavos de final, un tanto que a la postre fue vital para que el Olympique de Lyon pasara de ronda. Este sábado (21.00, Movistar LC), en Lisboa y a partido único, se presenta como la gran amenaza para un Manchester City que busca hacer buenos los pronósticos e imponerse en la que a priori es una eliminatoria de cuartos desequilibrada.

Depay, que en diciembre se había despedido de lo que restaba de temporada y de la Eurocopa con Holanda, vio cómo la pandemia trastocaba sus planes, dándole en este caso una segunda oportunidad en una campaña que estaba siendo la mejor de su vida. Hasta que llegó la lesión, sumaba 14 tantos en 18 duelos y había visto puerta en todos los partidos de la Champions que había disputado (cinco goles en cinco choques), asumiendo la capitanía y el liderazgo que dejó Nabil Fékir con su salida para poner rumbo al Betis el pasado verano.

En Lyon, donde llegó en 2017, ha podido mostrar lo que apuntaba cuando el Manchester United apostó por él y pagó más de 40 millones por sus servicios al PSV. Apenas un año y medio después de llegar a Inglaterra, cerró su frustrada aventura en la Premier, liga en la que recaló como la gran promesa de fútbol holandés en aquellos momentos y en la que acabó siendo relegado a un papel más que secundario con José Mourinho en el banquillo, y se marchó a Francia. “Fui a Old Trafford como un joven de 21 años, y fue por poco tiempo. Lo pasé muy mal allí, llegar aquí fue lo que me permitió superar la situación y empezar a recuperarme. Podría haberme quedado en Mánchester y decir que jugué en uno de los clubes más grandes del mundo, pero era suplente y esa no es mi ambición. Fue un paso atrás con la idea de dar 10 pasos hacia delante después”, reconocía en la previa del choque ante la Juventus.

En Francia, Depay, de 26 años, ha gozado de la condición de indiscutible y ha evolucionado su juego, pasando de ser un extremo regateador que partía desde la banda izquierda a ejercer en muchas ocasiones de delantero. A su innata facilidad para el desborde y su potente disparo ha añadido una gran capacidad para jugar de espaldas, lo que le ha permitido ejercer de falso nueve y mejorar sus cifras goleadoras. En su primer año en el Lyon, sumó 22 tantos, una cifra que iba camino de superar este año hasta que la lesión se cruzó en su camino.

Ahora, recuperado y alejado de la inmadurez con la que recaló en Inglaterra, busca dar la campanada en la que apunta a ser su última temporada en Lyon. Sin la presencia de Depay en gran parte de la campaña, el Olympique ha acabado séptimo en la Ligue 1 y no se ha clasificado para competición europea por primera vez en los últimos 24 años. “Memphis me dijo que está listo para hablar en cuanto regrese. Sus agentes aseguran que está pensando en una oportunidad de empezar de nuevo si no estamos en la Champions League”, reconoció Jean Michelle Aulas, presidente del Lyon, que a pesar de ello no se resigna a perder a su principal activo, que acaba contrato en 2021. “Haré todo lo posible para que siga en el equipo”, aseguró Aulas sobre su estrella, a la que se vincula con equipos como el Borussia y el Arsenal.

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