Sánchez cierra filas con Iglesias ante las acusaciones contra Podemos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izquierda) y el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, en el Congreso.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (izquierda) y el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, en el Congreso.Pool / Europa Press

La coalición de Gobierno ha recibido una nueva sacudida por la imputación del socio menor, Podemos, y varios miembros de su cúpula por malversación. La causa está en una fase muy inicial, pero afecta a un estrecho colaborador de Pablo Iglesias. En un contexto de crisis sucesivas —sanitaria, económica e institucional, tras la marcha del rey emérito—, el caso ha llevado a cerrar filas a PSOE y Podemos, que ratifican la vigencia de la coalición. La Moncloa descarta una remodelación del Gabinete —siempre que el caso no vaya a más— y el PSOE ve un intento de derribar al Gobierno en el uso mediático de la denuncia.

El Gobierno sabía que este sería un verano difícil para el turismo por la pandemia, pero la rapidez y la intensidad de los rebrotes han sorprendido a todo el mundo. Y el sector, que en España tiene un peso del 12% del PIB, no ha conseguido reactivarse a tiempo. Una fuente gubernamental estima que, para que en el verano de 2021 el turismo logre una recuperación en uve, la población española tendría que estar vacunada de la covid-19 el próximo febrero. Habrá que ver si se llega a tiempo.

En ese grave contexto, en el ínterin de una pandemia que no está controlada, al Ejecutivo se le acumulan los frentes. Preocupa la vuelta a las aulas y a las oficinas en septiembre. Por si fuera poco, en las últimas semanas la Monarquía ha entrado en una crisis sin precedentes, y el último incendio a sofocar es que el socio menor del Gobierno, Podemos, ha sido imputado por presunta corrupción. Con todos esos escenarios abiertos, la coalición ha pactado resistir aunque las turbulencias arrecien, según fuentes gubernamentales. El objetivo sigue siendo una legislatura larga.

Los socios en el Gobierno han tenido que volver a revalidar sus votos tras la apertura de la investigación judicial contra Podemos. Lo habían hecho la semana anterior tras la inesperada salida de Juan Carlos I de España. En el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones afloró la discusión política más profunda que ha vivido el gabinete bicolor en los siete meses que lleva en La Moncloa. El acuerdo fue aceptar el disenso de los dos partidos en torno al asunto monárquico, siempre dentro del respeto al marco constitucional, y blindar el Gobierno. Ahora, con la apertura de la causa contra Podemos, Sánchez e Iglesias han vuelto a conjurarse para proteger la coalición, según fuentes gubernamentales de uno y otro sector.

El ala socialista del Gobierno transmite tranquilidad ante el caso que investiga la justicia contra Podemos. No genera inquietud porque sostienen que está “un poco forzado”. Sorprende al PSOE el ritmo rápido con el que han actuado los tribunales, y que el policía al que el juez ha encargado algunas pesquisas, Pedro Agudo, sea el antiguo jefe de gabinete del exdirector general de la policía con el PP, Ignacio Cosidó. El PSOE comparte también la tesis de Podemos de que el tratamiento mediático de la causa tiene una clara intencionalidad política. “Forma parte de la estrategia de derribar al Gobierno con una ofensiva contra el eslabón más débil, que es Podemos”, señala un ministro.

En el equipo del presidente Sánchez han leído el escrito de defensa del partido de Pablo Iglesias y han encontrado “algunos argumentos sólidos” contra la denuncia del exabogado de Podemos José Manuel Calvente, origen de las acusaciones, aunque en La Moncloa prima la cautela ante el optimismo de Podemos sobre que el caso quedará en nada: “El proceso está en un momento muy indiciario, hay que esperar”, apuntan fuentes monclovitas.

Lo que no va a provocar por el momento el frente judicial contra el partido del vicepresidente segundo es una desestabilización del Gobierno. En La Moncloa descartan una remodelación del Gabinete por este asunto. Incluso los sectores socialistas más contrarios a la presencia de Unidas Podemos en el Consejo de Ministros son conscientes de que no hay Gobierno sin el partido de Iglesias.

Respeto a los jueces

“El tiempo pone y quita razones, por eso nos resistíamos a gobernar con ellos”, apunta sobre la imputación de Podemos un dirigente socialista. “Pero si les sacas del Gobierno tienes que ir a elecciones. Ahora, si tras la instrucción se abriera juicio oral, la película cambiaría”, reflexiona. El futuro dependerá, por tanto, de dónde acabe el proceso en los tribunales. De momento, Pedro Sánchez se ha limitado a manifestar sobre el caso su “máximo respeto a la independencia de los jueces”.

La incógnita es también cómo puede afectar el nuevo frente judicial a los de Iglesias en los equilibrios internos de la coalición. Antes del último Consejo de Ministros, en el que el Gobierno, según Podemos, “salió reforzado” por abordar con “franqueza” sus discrepancias, el socio pequeño acumulaba malestar con el grande. La percepción era que los socialistas les intentaban arrinconar en la negociación con Ciudadanos para los Presupuestos, además de por su falta de información sobre la marcha de Juan Carlos I. Fuentes socialistas temen ahora una “sobreactuación” de su socio en estos temas precisamente ante su debilidad por el caso judicial.

En Podemos, en cambio, afirman que no van a hacer de la crítica a la Monarquía un asunto central en los próximos meses, aunque presenten iniciativas para mejorar la transparencia de la Casa del Rey y su rendición de cuentas. Se concentrarán en salir de la crisis generada por el coronavirus. Vienen curvas, pero el acuerdo de los socios es resistir a la vorágine y mantener el Gobierno estable para una legislatura larga.

Los ataques de la oposición facilitan la unión de los socios

El curso político en septiembre arrancará previsiblemente con una moción de censura de la extrema derecha contra el Gobierno. Vox, que se ha personado como acusación popular en la causa en la que está imputado Podemos, ha esgrimido esta investigación judicial como uno de los motivos que sustentan su iniciativa parlamentaria para tratar de derribar al Ejecutivo de Pedro Sánchez. En Unidas Podemos consideran, no obstante, que el ataque del partido ultra a Pablo Iglesias puede favorecer un cierre de filas en el Gobierno en torno al vicepresidente segundo.

En el partido de Iglesias lamentan que el juez haya permitido la presencia de Vox en la causa sin fianza y creen que eso provocará que el partido filtre el sumario a la prensa para dañar al Gobierno.

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