Álex Bergantiños denunciará a los policías que le detuvieron tras la acusación de LaLiga

El entrenador del Fuenlabrada, José Ramón Sandoval, conversa con Bergantiños, capitán del Deportivo, al término del partido aplazado entre los dos equipos.
El entrenador del Fuenlabrada, José Ramón Sandoval, conversa con Bergantiños, capitán del Deportivo, al término del partido aplazado entre los dos equipos.Cabalar / EFE

El pasado 5 de agosto por la mañana el capitán del Deportivo, Álex Bergantiños, atendía a un periodista en un parque cercano a su domicilio. En una cafetería próxima le esperaba su familia. La escena viró cuando se le acercaron dos integrantes del Centro Nacional de Policía de Integridad en el Deporte y Apuestas y le conminaron a acercarse con ellos a las instalaciones policiales del cuartel del Lonzas, en A Coruña. Álex Bergantiños presentará esta semana en un juzgado una denuncia contra ellos por detención ilegal.

Los agentes se habían desplazado desde Madrid a A Coruña. Tras tras recibir una denuncia desde el departamento de integridad de LaLiga, que les alertó sobre un audio filtrado desde el grupo de whastapps de la plantilla del Deportivo y emitido a través de varios medios de comunicación la tarde anterior. En el mensaje trataba de compartir con sus compañeros los motivos que le habían dado desde el club para que todos (sólo Bergantiños tiene su domicilio familiar en A Coruña) regresasen de urgencia a la ciudad para disputar el partido aplazado en su día contra el Fuenlabrada. Y divagaba sobre como abordar un partido que el equipo debía afrontar sin más opciones clasificatorias que las que sustanciasen en los despachos y en plena rebelión por la decisión de no aplazar la última jornada. “No sé qué tipo de partido podría ser… de paripé, de hablar con los del Fuenlabrada y, venga, 1-0 y nos sentamos. No sé cómo puede hacerse eso”, elucubraba el capitán del Deportivo en el mensaje de voz. El partido se jugó, el Deportivo ganó y frustró la ilusión del club madrileño de jugar la promoción de ascenso a Primera División.

Bergantiños declaró ante los policías durante dos horas y el asunto interesó al juzgado de instrucción número 1 de A Coruña, que emitió un auto para cuestionar la actuación policial cuando no había evidencia de que el jugador quisiese manipular el resultado de un partido de fútbol. El documento emitido por la jueza hizo hincapié en la necesidad de que la policía debe de tener “más cuidado” a la hora de utilizar los recursos públicos “y no malgastarlos en asuntos sin relevancia como este”.

El Fuenlabrada había anunciado minutos después de conocerse el audio que valoraba hacer una denuncia, finalmente la hizo LaLiga. Los agentes partieron desde Madrid, llegaron a A Coruña y localizaron y detuvieron a Bergantiños. Todo sucedió en apenas quince horas. Tal fue la premura, que la fecha que figura en la denuncia de LaLiga era la de la misma jornada que la detención, que se produjo en torno a las once de la mañana. El capitán del Deportivo matizó a la salida de las instalaciones policiales que el trato fue excelente y se esforzó en quitar hierro a alguna situación producida. Pero en el momento de la detención se produjo una cierta tensión cuando los agentes le pidieron que les entregase su teléfono móvil.

Casi dos semanas después el jugador todavía no lo tiene en su poder. El aparato, un Iphone 8, se marchó con los policías a Madrid y cuando el abogado que representa al futbolista intentó que se lo enviasen de vuelta la respuesta que recibió fue la de que no se podían malgastar recursos públicos con el envío. Un familiar de Bergantiños recogió esta mañana el teléfono en la capital de España.

“Los dos funcionarios llegaron en un tiempo récord a A Coruña”, explica la Unión Federal de Policía, uno de los sindicatos mayoritarios. Lo hace en una carta firmada por su secretario general, Víctor Manuel Duque y remitida a Francisco Pardo, director general de la Policía. En la misiva reclaman también que se abra una investigación sobre la actuación del excomisario Florentino Villabona, “por si hubiera utilizado a funcionarios policiales para su uso como integrante de una institución privada”. Villabona fue comisario general de Seguridad Ciudadana y ocupó un puesto destacado en el escalafón policial antes de que, ya jubilado, en junio de 2018 aceptase una oferta de LaLiga para dirigir su departamento de integridad y seguridad.

Según fuentes próximas al caso, tanto la Unión Federal de Policía como otro sindicato policial barajan sumarse a la denuncia del capitán del Deportivo y personarse en el caso.

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