Samsung Galaxy Note 20 Ultra, a prueba: el ‘smartphone’ que se convierte en libreta

Samsung Galaxy Note 20 Ultra
Samsung Galaxy Note 20 UltraIsabel Rubio

Escribir en la pantalla del Galaxy Note 20 Ultra es bastante similar a hacerlo en una libreta. En este caso, el papel es una pantalla. Y el lápiz, una varita puntiaguda que se saca del propio smartphone. Al hacerlo, es posible tomar notas en una hoja en blanco. Aunque la textura de la pantalla es distinta a la de un papel, cada trazo suena como si realmente se estuviera escribiendo en uno de verdad. Esta varita, ya clásica en los Note de Samsung, es un lápiz óptico que se llama S Pen y sirve también para controlar el móvil con gestos sin tocar la pantalla.

La principal mejora del S Pen del Galaxy Note 20 Ultra frente a otros smartphones de la misma familia es la mejora de latencia ―el retraso que se produce entre el toque de la pantalla y la ejecución de la acción―. Es de nueve milisegundos frente a los 46 milisegundos de su antecesor, el Note 10, y los 24 milisegundos del Note 20. En la práctica, las acciones realizadas con el S Pen son instantáneas y no se percibe prácticamente ningún retardo.

Esto es especialmente apreciable al escribir en la pantalla. Es posible tomar notas y guardarlas automáticamente desde el ordenador o el móvil en la nube para poder acceder a las mismas desde cualquier dispositivo. El terminal, que está enfocado a fomentar la productividad en el trabajo, transforma cualquier apunte tomado a mano a texto y, en general, los resultados son bastante buenos. El lápiz óptico también se puede utilizar para seleccionar parte de la pantalla y guardar una imagen de ella o extraer el texto de la misma.

Entre las funciones más curiosas están “mensajes animados”, que permite personalizar vídeos y fotos con mensajes escritos a mano, y “dibujos AR” que sirve para, una vez activada la cámara, pintar encima de una cara o de cualquier otro lugar. Por ejemplo, al pintarse unos bigotes de gato y comenzar a grabar, la cámara reconoce la cara y sigue sus movimientos de forma que los bigotes aparecen continuamente bien situados en el rostro. La aplicación Penup está pensada para aprender a dibujar mientras se calca una imagen de un vídeo en tiempo real.

El S Pen, que resulta especialmente útil si se acostumbra a tomar notas o trabajar con el smartphone, no solo funciona al tocar la pantalla. Puede utilizarse cómo si fuera una varita mágica con solo pulsar un pequeño botón en uno de sus laterales y controlar así el teléfono realizando gestos en el aire. Por ejemplo, un ligero movimiento de muñeca a la izquierda sirve para ir atrás. Hacia arriba, para ir a la pantalla de inicio. Y agitar el lápiz óptico hacia un lado y otro, para poder escribir en una pantalla determinada. Aprender los gestos, que pueden ser personalizados, requiere de un poco de entrenamiento. Especialmente teniendo en cuenta que incluso dentro de aplicaciones como la cámara, la galería, el navegador de Samsung o la grabadora de voz se puede escoger qué ocurre al pulsar el botón del S Pen o al realizar gestos con el mismo. El control por gestos funciona de forma adecuada pero aún hay margen de mejora, ya que en ocasiones el terminal es incapaz de reconocer el gesto realizado.

Una pantalla gigante y un módulo que sobresale

El Note 20 Ultra, que es compatible con las redes 5G y saldrá a la venta en bronce, negro y blanco el 21 de agosto desde 1.299 euros, tiene una gran pantalla de 6,9 pulgadas con curvas en sus laterales. Es difícil manejarlo con una sola mano. Es un terminal que luce mucho por la parte frontal, pero en su trasera el módulo enorme de cámaras sobresale notablemente. Tiene un sensor principal de 108 megapíxeles, un teleobjetivo y un ultra gran angular de 12 megapíxeles cada uno y un sensor de profundidad.

Con el terminal, de día las fotografías salen bastante nítidas y con colores vivos y realistas. De noche, se pierde un poco de calidad. En ambos casos se echa en falta un poco más de detalle al acercar las fotografías con la lupa. El terminal cuenta con un modo de captura única que aprovecha la inteligencia artificial para ofrecer diferentes versiones del mismo momento usando cada una de sus cámaras. Es una función que puede resultar interesante de cara a escoger imágenes o vídeos realizados a la vez desde diferentes ángulos o con distintos filtros y compartirlos en redes sociales. La cámara permite además capturar vídeo en 8K. En general, se consigue buena definición, especialmente cuando las tomas se realizan en exteriores y a plena luz del día.

Mientras que el Note 20 tiene una tasa de refresco de 60 Hz, el Note 20 Ultra permite utilizar 60 Hz o 120 Hz en función del contenido. La tasa de refresco es la cantidad de veces que la pantalla actualiza la imagen que muestra por segundo. Cuanto mayor sea, más fluida es la experiencia pero también el terminal consume más batería. El usuario puede escoger si prefiere usar una frecuencia de actualización de pantalla de 60 Hz para prolongar la duración de la batería o que la tasa se ajuste automáticamente entre 60 Hz y 120 Hz dependiendo del uso.

La batería del smartphone es de 4.500 mAh. Con un uso normal, se extiende a lo largo de todo el día. Pero con un uso intensivo y permitiendo la tasa de 120 Hz le cuesta alcanzar la jornada completa. Samsung presume de que es posible dotar al terminal del 50% de la batería en 30 minutos. Lo cierto es que no es la carga más rápida del mercado, pero permite cargar el dispositivo en poco más de una hora.

El Note 20 Ultra tiene un procesador Exynos 990, 8 o 12 GB de RAM y 256 o 512 GB de almacenamiento, que se puede ampliar con una microSD de hasta 1 TB. El terminal probado por este periódico tiene 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. El rendimiento del smartphone es bueno tanto en las acciones cotidianas como al jugar o editar vídeos. Tal y como se puede esperar de un teléfono de gama alta, el Note 20 Ultra ejecuta las aplicaciones rápidamente y sin ningún tipo de lag o retardo.

Los auriculares inalámbricos con cancelación de ruido activa

El móvil suena muy bien pero, al igual que muchos otros terminales de alta gama, carece de jack de auriculares. Está pensado para ser utilizado con auriculares inalámbricos. Samsung presentó el pasado 5 de agosto en el Galaxy Unpacked los Galaxy Buds Live. Emparejar con el teléfono estos dispositivos tan solo lleva unos segundos. Su diseño es llamativo: tienen forma de alubia para encajar a la perfección en el oído y abandonan las tradicionales almohadillas. En una primera toma de contacto, son cómodos, se ajustan bien y no da la sensación de que se vayan a caer.

Los Galaxy Buds Live incluyen tres micrófonos y, según Samsung, permiten “escuchar a un ser querido como si estuviera en la misma habitación”. El sonido, firmado por AKG, es de calidad, potente y equilibrado. Los auriculares cuentan con cancelación activa de ruido. El usuario puede optar por escuchar los sonidos de su entorno o silenciarlos. Esta última opción aísla bastante del ruido ambiente y puede resultar especialmente útil a la hora de teletrabajar. Además vienen con un modo juego pensado para evitar que el sonido le llegue al usuario con cualquier latencia.

Al igual que la mayoría de auriculares de alta gama, se pueden controlar fácilmente con controles táctiles y cuentan con un estuche de carga. Tienen una batería de 60 mAh pensada para ofrecer hasta seis horas de autonomía reproduciendo música. El estuche de carga cuenta con 472 mAh y serviría para ampliar la autonomía hasta las 21 horas. Los auriculares, disponibles en en blanco, bronce y negro, cuestan 199 euros.

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