Corinna Larsen especula con que Juan Carlos I tendría “cientos de cuentas” por el mundo

La empresaria Corinna Larsen, examante de Juan Carlos I, en una imagen de archivo.
La empresaria Corinna Larsen, examante de Juan Carlos I, en una imagen de archivo.Andrew Toth / GETTY

Corinna zu Sayn-Wittgenstein, también conocida como Corinna Larsen, examante de Juan Carlos I, asegura que está sufriendo una campaña en su contra desde que estallaran los escándalos por su relación con el rey emérito, quien se ha marchado de España a los Emiratos Árabes Unidos después de que la Fiscalía del Tribunal Supremo abriese una investigación por el cobro de supuestas comisiones para la construcción del AVE a La Meca. En una entrevista concedida a la cadena británica BBC, la empresaria insiste en que existe un intento de centrar en ella todo el caso: “Encuentro extraordinario que, después de 40 años de modus operandi de una empresa familiar [en referencia a la familia real], el asunto se esté focalizando en una sola persona. Y esa soy yo … Porque habrá cientos de otras cuentas en otras jurisdicciones“, especula Zu Sayn-Wittgenstein.

La examante del rey es una de las protagonistas de las investigaciones judiciales abiertas en España y Suiza. De hecho, el ministerio público centró el foco en el rey emérito después de que se publicara en la prensa una grabación donde ella aparecía conversando con el comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión provisional desde noviembre de 2017 y con quien la empresaria se reunió en Londres en 2015. En ese audio, se escucha a Zu Sayn-Wittgenstein hablar de las presuntas comisiones y atribuía a Juan Carlos I el uso de testaferros para ocultar una supuesta fortuna en Suiza y un terreno en Marrakech.

En un primer momento, la Audiencia Nacional archivó el caso en 2018, al tratarse de hechos ocurridos antes de la abdicación, por lo que el monarca era entonces inviolable. Pero el juez envió a la Fiscalía del Tribunal Supremo parte de las pesquisas, que abrió diligencias. Paralelamente, la causa de la Audiencia se ha reabierto este verano por otra derivada y se ha imputado a la empresaria, aunque sus abogados tratan de anular ahora esa citación, prevista para el próximo 8 de septiembre.

En Suiza, además, investigan el rastro de casi 65 millones de euros que Juan Carlos transfirió a Zu Sayn-Wittgenstein. Un dinero, que según afirma ella en la entrevista, el rey emérito solo le pidió que devolviera en una ocasión: en 2014, cuando “intentó desesperadamente que volviera con él”. Pero, según dice, fue solo una rabieta de un momento. E insiste en que ese “regalo” fue un “reconocimiento por lo mucho que [ella] significaba para él”.

Larsen que comenzó una relación con el rey emérito en 2004 y duró un lustro. “Siempre nos reímos mucho. Inmediatamente encajamos en muchas cosas y teníamos muchos intereses en común: política, historia, comida fantástica, vinos…”. “Yo vivía en Londres en ese momento, acababa de comenzar mi propio negocio de consultoría. Y era madre soltera de dos hijos. Así que nos reuníamos en Madrid en una pequeña casa de campo y viajábamos juntos”. “En el primer año fue más difícil, porque estaba muy ocupado y él tenía una agenda llena, pero me llamaba hasta 10 veces al día. Quiero decir, fue una relación muy fuerte, profunda y significativa de inmediato”.

La empresaria relata que, incluso, hablaron del matrimonio del monarca con la reina Sofía: “Dijo que tenían un arreglo para representar la Corona, pero que llevaban vidas totalmente diferentes y separadas. Y el Rey acababa de salir de una relación de casi 20 años con otra dama que también tenía un lugar muy importante en su corazón y en su vida”. En definitiva, Larsen describe una relación muy estrecha: “Mi padre me llamó [en 2009] y me dijo que el Rey había ido a verlo y le había dicho que estaba muy enamorado de mí y que tenía la intención de casarse conmigo”. “Pero preví que sería muy difícil porque podría desestabilizar la monarquía. Por eso nunca lo alenté, simplemente lo tomé como una muestra de la seriedad de la relación”.

Según la empresaria, la relación acabó en 2009, después de que Juan Carlos I le contara que había estado con una tercera persona. Pese a ello, Zu Sayn-Wittgenstein narra que el monarca le pidió que lo acompañara durante una intervención en el hospital en 2010. “Dormí en un sofá junto a su cama antes de la cirugía porque él estaba muy nervioso. Pero la biopsia mostró que el tumor era benigno”. A partir de entonces, según ella, empezaron las “hostilidades” contra ella, que se intensificaron tras el viaje a Botswana. Y que también tuvo detrás a los servicios secretos españoles, según ella, que dice que asaltaron su apartamento en Mónaco. “Pero no me arrepiento en absoluto de mi relación sentimental con Juan Carlos”, sentencia.

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