El Elche toca el cielo

Los jugadores del Elche celebran el gol de Pere Milla que les da el ascenso.
Los jugadores del Elche celebran el gol de Pere Milla que les da el ascenso.Andreu Dalmau / EFE

Un gol de Pere Milla en el minuto 96 del partido le dio el ascenso al Elche. Premio gordo para los ilicitanos y dolorosa derrota para un Girona que jugó más de media hora con uno menos por expulsión de su pichichi, Cristhian Stuani. El Elche, que logró su sexto ascenso, regresa a Primera cinco años después. Un ciclo que empezó con un descenso administrativo por deudas e impagos y que incluso mandó al equipo al purgatorio de la Segunda B.

Tras más de un año de liga, no había margen para más espera y Girona y Elche saltaron a Montilivi con bastante más brío que el pasado jueves en el Martínez Valero. El reto bien merecía las prisas. El césped, una alfombra, si se compara con el estado ilicitano, facilitó los fogonazos de buen fútbol pese a la tensión y los nervios de la cita. Francisco recuperó a Mojica para armar el ala izquierda y situó a Maffeo en la derecha, auxiliando a Aday. Pero, durante largos ratos, el Girona se ofuscó en combinar por el centro, con Borja y un revolucionado Samu Sáiz. Por ahí vino la ocasión más clara de la primera mitad, la cazó Stuani en el borde del área, pero su disparo salió desviado. El Elche echaba agua a los chispazos de los locales. Resistió los arreones con solidez y solvencia.

No se inmutan los de Pacheta cuando les toca clavar los tacos sobre la raya de su área. Ni siquiera hay pegas cuando el encierro obliga al propio Nino, eterno delantero, a despejar a córner un balón bombeado cerca de los dominios de su portero Edgar. La táctica se completa en el despliegue, con el criterio de Ramon Folch, esta vez sí fue titular, y con la zurda de Iván Sánchez para meterle picante al juego, fuera combinando con el incombustible Nino o con el corpulento Jonathas, muy descentrado y visiblemente enojado cuando Pacheta le dio relevo.

La segunda parte arrancó con parecido guion, el Girona buscando el papel protagonista y el Elche disfrazado de falso actor secundario. La expulsión de Stuani por roja directa tras un pisotón sobre Dani Calvo dio un giro a la trama. Se creció el Elche y titubeó el Girona, nervioso y diezmado. Se enredó el choque, atractivo hasta entonces, y las pausas se impusieron a los pases.

Lo solucionó Pere Milla con un cabezazo cargado de veneno. Fidel puso un centro blando y medido en el minuto 95 de un partido que tenía fijados ocho de alargue. La temporada más larga se resolvió de golpe y porrazo. Al Girona se le atragantan los play-off. El equipo catalán ha disputado cuatro eliminatorias de ascenso en las últimas siete temporadas y nunca ha logrado salir victorioso. Claudicó en la 2012-2013 contra el Almería y cayó dolorosamente contra el Zaragoza en la 2014-2015, al encajar un 1-4 en casa tras haber vencido 0-3 en la Romareda. Al año siguiente, el Girona volvió a plantarse en el play-off pero Osasuna le apeó del ascenso. En aquel Osasuna jugaba Nino, el actual capitán del Elche. El veterano artillero tiene la medida tomada al estadio del Girona porque en Montilivi también logró el salto a Primera con el Tenerife en la temporada 2008-2009.

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