Podemos intenta volver a centrar el ‘caso Dina’ en la ‘policía patriótica’

Pablo Iglesias, a su salida de la Audiencia Nacional, tras declarar como víctima en 2019.
Pablo Iglesias, a su salida de la Audiencia Nacional, tras declarar como víctima en 2019.Á. García

Podemos trata de volver a centrar el caso Dina en la policía patriótica después de que esta investigación diese un giro el pasado mayo, cuando el juez Manuel García-Castellón retiró a Pablo Iglesias la condición de víctima. La abogada de Dina Bousselham, la antigua ayudante del líder de Podemos a la que robaron el móvil que inicia esta causa, ha presentado un escrito ante la Audiencia Nacional donde solicita que declaren cuatro ex altos cargos del Ministerio del Interior durante la etapa de Jorge Fernández Díaz (PP). Una petición que se produce a raíz de que el comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión provisional desde 2017, contase al magistrado que entregó a la Dirección Adjunta Operativa de la Policía una copia de la información que almacenaba el teléfono sustraído y cuyo contenido acabó publicado en varios comunicación.

Con esta iniciativa, la letrada de Bousselham ahonda en la línea argumental expuesta por el actual vicepresidente segundo en su recurso contra la decisión de García-Castellón de retirarle el estatus de perjudicado. En su escrito, Iglesias ya insistía en enmarcar estas pesquisas dentro de la guerra sucia contra Podemos y que incluyó, entre otras actuaciones de la policía patriótica, la elaboración del informe PISA —un falso documento policial donde se afirmaba que el Gobierno de Irán había financiado al partido— y un viaje hasta Nueva York, sin aval del juez y la Fiscalía, para reunirse con un exministro chavista a fin de pedirle datos contra la formación de izquierdas a cambio de protección en España.

“En el presente procedimiento se está investigando una organización criminal, en la que Villarejo presuntamente recibía encargos y uno de ellos era participar en maniobras de intoxicación informativa e inclusive la creación y difusión de campañas mediáticas de desprestigio”, apuntaba el dirigente de Podemos en sus alegaciones. En ese sentido, Bousselham recuerda ahora al juez que el comisario jubilado declaró que, tras recibir de la revista Interviú una copia del contenido del móvil robado, lo entregó a la cúpula de la Policía. Lo que abre la puerta a que fuese esta quien lo filtrase a los medios y que el robo del teléfono fuese una maniobra más de la policía patriótica.

“Existen indicios suficientes para sospechar que se realizaron investigaciones a Podemos y sus miembros, presuntamente con cargo a los fondos reservados del Estado, ordenadas desde el Gobierno a los mandos de la policía. Y en dicho contexto se produce el robo del móvil”, prosigue el escrito de Bousselham, al que ha tenido acceso EL PAÍS. Por ello, solicita que declaren en esta pieza de la investigación Eugenio Pino, ex director adjunto operativo de la Policía Nacional y supuesto muñidor de la policía patriótica; José Ángel Fuentes Gago, inspector jefe y protagonista del viaje a Nueva York para captar exchavistas; Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad; e Ignacio Cosidó, ex director general de la Policía.

“Victimizar” a la antigua asistenta de Iglesias

El escrito de la abogada de Bousselham, Marta Flor, también reprocha a García-Castellón que haya centrado sus últimas pesquisas en tratar de averiguar cómo se dañó una tarjeta que guardaba otra copia del contenido del móvil y que pasó por las manos del actual vicepresidente antes de llegar a la Audiencia Nacional. Según afirma la letrada, “no se entiende una actividad instructora que se basaría en hipótesis no demostradas, que carecerían de elementos justificatorios y que conllevan una victimización secundaria de quienes, no solo han sufrido un ilícito como es la sustracción de determinados efectos personales, sino que [tienen que] enfrentarse [ahora] a una actividad instructora plagada de sospechas y prejuicios respecto” a ellos.

El magistrado pidió a una empresa de Gales, a la que la pareja de Bousselham envió la tarjeta para tratar de recuperar su contenido, que le informara en qué estado se encontraba el dispositivo cuando lo recibió. La compañía respondió entonces que estaba “físicamente intacta” y “no presentaba daños”. Según Podemos, esto demuestra que Iglesias no lo dañó tras recibirlo de Interviú y antes de entregárselo a su antigua colaboradora. Además, según ha adelantado El Español este martes, un informe de la Policía Científica destaca que un “exceso de lijado” que produjo un “corte” o “discontinuidad” en una de las pistas de la tarjeta es lo que impide acceder a su contenido y eso es “compatible con un intento de recuperación del contenido de la memoria” por parte de la empresa británica.

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