Ruleta rusa en Flushing Meadows

Panorámica de la pista durante el partido entre Serena Williams y Arantxa Rus en Nueva York.
Panorámica de la pista durante el partido entre Serena Williams y Arantxa Rus en Nueva York.Frank Franklin II / AP

Mientras repone fuerzas en la silla, Andy Murray clava la mirada enfrente y ahí solo ve cemento. Ni rastro de la gente, del hormigueo constante de aficionados que transitan año tras año entre las vastas instalaciones del US Open. Asientos vacíos y un profundo silencio helador en Flushing Meadows, que hoy acoge también el torneo de Cincinnati y tira del carro para que el tenis trate de recuperar la normalidad que arrebató a todos la pandemia. Sin embargo, el formato aséptico es otra historia, algo bien diferente.

“Pegué un passing en carrera… ¡Y todo era silencio!”, introduce Murray, el milagroso escocés que juega con una cadera nueva y que después de más de tres años logró su primera victoria ante un top-10, en este caso el desnortadísimo Alexander Zverev, quien cedió en la recta final al cometer tres dobles faltas cuando servía para ganar el partido. 6-3, 3-6, 7-5. “Te alimentas del público, así que eso puede explicar el bajón de intensidad en un duelo largo como este”, prosigue el escocés, gran protagonista en la segunda ronda. Pero no el único.

Después de cinco meses de parón, Cincinnati, obligado a envolverse en la burbuja de Nueva York a modo de probeta, antes del arranque el próximo lunes del US Open, se presenta como una ruleta rusa. Murray doblega a Zverev, una década más joven que él; además, no lograba batir a un rival de tanto pedigrí desde que ganara a Kei Nishikori en los cuartos de Roland Garros, en 2017. “También ha perdido Dominic [Thiem]”, atenúa el alemán, en referencia a la sorprendente caída del austriaco ante Filip Krajinovic por 6-2 y 6-1; “Es el primer partido tras la vuelta, y creo que va a haber más resultados raros”.

La jornada también se lleva por delante a Madison Keys, la última campeona (6-4 y 6-1 a favor de Ons Jabeur), y a la experimentada Petra Kvitova, la bicampeona de Wimbledon doblegada por Marie Bouzkova (2-6, 7-5 y 6-2). El calor y la humedad aprietan estos días bochornosos de Nueva York, y Novak Djokovic firma un deslucido regreso (7-6 y 6-4 a Ricardas Bernankis) que finalmente saca adelante, mientras que Serena Williams sube y baja constantemente contra Arantxa Rus, quien la tiene contra las cuerdas y a punto está de despacharla, a solo dos puntos del objetivo.

Sin embargo, Serena brega, resiste y no se rinde. Resuelve por 7-6, 3-6 y 7-6 y, dice para maquillar, se siente preparada para afrontar con garantías el asalto a su 24º major la próxima semana. “Estoy en un gran estado de forma, pero ella no suele jugar así… Vienen seis semanas seguidas en las que jugaremos prácticamente todos los días. Creo que he pasado la prueba de jugar sin público y que podré pasarla en el US Open, jugando en la Arthur Ashe. En algunos momentos me imaginaba la pista llena y apretaba el puño diciéndome ‘¡vamos!’, así que ha sido divertido”, reconstruye la norteamericana, exenta estos días de convivir en el hotel que reúne a todos los jugadores debido a sus problemas pulmonares del pasado.

Sufre también un mundo la japonesa Naomi Osaka, la deportista que más ingresa del planeta. Se traba ante Karolina Muchova, pero se desenreda y vence por 6-7, 6-4 y 6-2. “Sinceramente, estaba muy nerviosa”, reconoce. “Yo no estoy al cien por cien físicamente”, introduce Djokovic cuando se le pregunta sobre las molestias en el cuello que le obligaron a bajarse del dobles. “He tenido molestias los cuatro últimos días”, agrega Nole, que incide en la velocidad de la pista y acepta el desafío del presente.

“Hay que ir adelante, tal vez esto sea temporal. Es extraño no escuchar a la grada después de hacer un buen punto… Sí, es todo un poco frío. Vine una semana antes a Nueva York para intentar acostumbrarme a esta nueva situación”, concluye el número uno, cuya intervención se produce a última hora del día. Antes, el asturiano Pablo Carreño ha caído frente a Karen Khachanov (7-6 y 6-1) y el castellonense Roberto Bautista ha podido con Richard Gasquet (7-5 y 6-1) para la cita de ambos en octavos.

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