Un cuarto sector de ‘empresas con propósito’ que llega para quedarse

La semana pasada, más de una decena de líderes empresariales globales —que generan más de $1 billón de ingresos anuales y representan a más de 500,000 trabajadores— asumieron mediante una carta abierta, el compromiso de unir esfuerzos para elaborar una hoja de ruta que permita reconstruir las bases de nuestro sistema económico, en lugar de contentarnos con reactivar lo que teníamos justo antes de irrumpir la pandemia por la covid-19. El objetivo de esta hoja de ruta es abrir paso a una economía inclusiva y sostenible, que ponga a las personas, al planeta y a las siguientes generaciones en el centro. La carta, suscrita por los CEO de MasterCard, L’OREAL, Mahindra, Philips, entre otros, también cuenta con el apoyo de organismos internacionales como Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Cámara de Comercio Internacional (ICC), Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (UNECE), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) así como de otros líderes globales.

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Más allá de otra declaración de motivos, los firmantes de esta carta —a los cuales todavía pueden sumarse otros líderes— se comprometen contribuir con la transformación deseada mediante la adecuación de sus estructuras corporativas y de la priorización de empresas que generen beneficio social y ambiental a lo largo de sus cadenas de valor. Adicionalmente, continuarán apoyando la innovación, la investigación y las inversiones que aceleren el desarrollo de un nuevo sector de la economía: el cuarto sector.

Lo llamamos cuarto sector porque emerge en el punto en el que se encuentran la acción de gobiernos (primer sector, público), las empresas (segundo sector, privado) y las ONG (tercer sector, sin fines de lucro), en la forma de modelos de negocio que tienen como propósito principal la generación de beneficio social y ambiental, mientras derivan sus ingresos de actividades comerciales. Empresas con propósito o de beneficio, emprendimientos sociales, cooperativas, empresas B, bonos verdes y de impacto social, economía circular, comercio justo, son ejemplo de iniciativas y movimientos que a lo largo de las últimas décadas han ido diluyendo las fronteras entre los sectores tradicionales de la economía, representando hoy en día más del 6% del PIB iberoamericano, según estudio publicado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y el Instituto de Empresas (IE).

Sin embargo, la carta reconoce que impulsar una economía con propósito no depende únicamente del compromiso del sector privado. Se requiere del compromiso de líderes políticos, traducido en políticas públicas derivadas de procesos participativos con actores de todos los sectores de la sociedad que, primeramente, reconozcan la existencia del mosaico de innovaciones sociales que constituyen el cuarto sector, y que apunten a escalar su impacto en beneficio de la sociedad y el ambiente a través de normas, incentivos, estándares, desarrollo de capacidades, entre otras.

Impulsar una economía con propósito no depende únicamente del compromiso del sector privado. Se requiere del compromiso de líderes políticos

El extraordinario esfuerzo de Leaders On Purpose, empresa de beneficio independiente impulsora de la carta, se verá complementado a través de un hackathon de políticas públicas para el cuarto sector, esfuerzo colectivo liderado por The Fourth Sector Group, y que dará inicio el próximo 27 de agosto, durante el cual miles de expertos e innovadores sociales de alrededor del mundo unirán esfuerzos para identificar soluciones de política para los retos que enfrentan hoy en día gobiernos, empresas, ONG y sociedad civil ante las consecuencias de la pandemia. Se espera que las propuestas que de aquí emerjan contribuyan a orientar la forma en la que se prioricen parte de los trillones de dólares que se están destinando para hacer frente a los efectos de la pandemia, apostando a reconstruir mejor.

Hoy, la evidencia de lo interconectados que estamos como mundo, contrasta con la imposibilidad del sistema económico vigente de satisfacer nuestras necesidades humanas y planetarias. Urge revisar nuestro propósito colectivo y sumar esfuerzos para abrir camino a un modelo de desarrollo que sea sostenible e inclusivo y, que, a su vez, nos haga más resilientes ante futuras crisis.

Si bien el desarrollo del cuarto sector y de las empresas con propósito no es la panacea, sí es un paso sólido en la dirección correcta. En estas circunstancias, y ante la magnitud de los desafíos que debemos afrontar, no podemos permitirnos el lujo de que este sector continúe emergiendo orgánicamente; tenemos que hacer de este un proceso intencional y acelerado, en el que nos encontremos actores de todos los sectores, promoviendo la generación de beneficio social y ambiental como parte central de nuestro modelo económico, y que así lo reflejen los planes y paquetes de estímulo para la reactivación económica.

Michelle Muschett es miembro de The Fourth Sector Council y del Consejo Asesor de Leaders on Purpose. También es exministra de Desarrollo Social de Panamá.

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