El caso Fuenlabrada llega a un día clave

Montero pugna por un balón con Alberto durante el Deportivo-Fuenlabrada.
Montero pugna por un balón con Alberto durante el Deportivo-Fuenlabrada.Cabalar / EFE

“La reunión es clave”, concuerdan las partes. Está por ver si trazan otras sintonías. Federación Española de Fútbol y LaLiga se encuentran a las cinco de la tarde de este jueves en la sede del Consejo Superior de Deportes. Lo hacen después de 37 días de cruenta contienda a cuenta del aplazamiento del partido entre Deportivo y Fuenlabrada. El equipo madrileño viajó a A Coruña cuando conocía que tenía en su seno contagios por covid-19. Tras una serie de testificales y recabar pruebas, un instructor federativo elevó al Comité de Competición la petición de descenso administrativo para el club madrileño.

El último desencuentro sobre a quien corresponde aprobar y sortear el calendario de las competiciones profesional suscitó la mediación, largamente solicitada, del CSD. El máximo organismo estatal para el deporte activa la prerrogativa que le ofrece el convenio de coordinación entre ambas entidades y garantiza que tras el cónclave en su sede habrá un calendario. O lo que es igual: se sabrá cuantos equipos disputarán la Segunda División. Pero las posiciones siguen enfrentadas.

“No cabe el pacto en el número de equipos. Los méritos deportivos se ganan en el campo. No nos vale cualquier solución. Debe respetarse el ámbito de competencia del fútbol profesional y garantizar así una paz duradera”, explica un portavoz consultado en LaLiga. “La mejor solución para todos es una Segunda con 24 equipos”, expone un alto cargo federativo, que argumenta que la instrucción que enviaría al Fuenlabrada a Segunda B es rigurosa y palmaria en cuanto a las infracciones cometidas por el club madrileño y asumidas por Javier Tebas, presidente de LaLiga. “Si Deportivo y Numancia pleitean y ganan en los tribunales de Justicia, las indemnizaciones por responsabilidad patrimonial serían cuantiosas. Y es evidente que en la última jornada no se compitió en igualdad”, matiza ese mismo portavoz.

A los mandos de la reunión estará Joaquín de Arístegui, director general del CSD, un diplomático no solo de formación sino también de cuna. “Es una persona metódica y proclive a alcanzar acuerdos”, valoran en la Federación. “Los clubes no entenderían que se variase el estatus actual. No podemos pasar a 24 equipos ahora y que el año que viene suceda otra cosa y seamos 26”, valoran en LaLiga, donde observan un conflicto que trasciende al desenlace del último campeonato. “Hay algo más. Administramos muchos recursos y hay una cierta tentación de apropiarse de ellos. Aquí hay algo más que una discusión por un partido aplazado”, esbozan.

Javier Tebas está bajo la lupa, vapuleado por su férrea defensa de los intereses del Fuenlabrada, club para el que trabaja su hijo en la asesoría jurídica, además de ejercer como secretario del Consejo de Administración. “Defendemos al Fuenlabrada porque es un asociado que hizo estrictamente lo que le solicitamos”, explican en LaLiga, desde donde inciden en su actuación aquel 20 de julio en el que se aguardaba echar el telón al campeonato: “Nada nos obligaba a hacer las PCR el día del partido por la mañana y las hicimos. Gracias a eso se evitó un brote mayor. ¿Qué hubiera pasado sí, como marcaba el protocolo, los jugadores viajan sin hacerlas, juegan y vuelven a sus casas o se van de vacaciones? El brote hubiera sido mayor. Nosotros lo evitamos”, defienden.

Pero el Consejo Superior de Deportes les enmendó esa plana en un comunicado durísimo emitido dos días después del viaje y con la plantilla del Fuenlabrada confinada en un hotel coruñés. “El equipo no debió viajar el lunes, por un principio elemental de prudencia. El responsable de aplicar correctamente los protocolos es el club y la responsable de garantizar que así se hace es La Liga”, explicó el CSD. Tres semanas después el juez instructor concordó con ese punto de vista y solicitó en un detallado y demoledor pliego de cargos el descenso administrativo del Fuenlabrada en aplicación del código disciplinario federativo.

El Comité de Competición recibe alegaciones hasta el próximo viernes. Pero su fallo puede ser la primera piedra de un largo camino. “Es necesario que cedamos todos para tener una seguridad jurídica”, alertan en la Federación. LaLiga defiende que la llamada “solución política” es inviable. “No, no y no”, zanja el portavoz consultado: “No cabe el pacto en el número de equipos. Los méritos deportivos se ganan en el campo. No nos vale cualquier solución. Debe respetarse el ámbito de competencia del fútbol profesional y garantizar así una paz duradera”, enfatiza.

Durante las últimas semanas, LaLiga ha tratado de ofrecer una imagen de unidad interna, pero en la última comisión delegada ya hubo alguna discrepancia y los grandes, tanto Real Madrid como Barcelona, no se apean de pasados recelos. “Debe de ponerse en valor nuestro trabajo”, pide el portavoz consultado. Y traza varias ecuaciones: “700-0 (por la rebaja en millones de la deuda fiscal); 800-2.000 (por millones de ingresos anuales de derechos de televisión) y 13-3,5 (ratio de diferencia entre el que más cobraba y el que menos por esos derechos en 2008 y en la actualidad)”. Hay bastantes clubes que así lo ponderan y valoran el esfuerzo de Tebas y su grupo de trabajo por ordenar el fútbol español y generar sustanciosos ingresos.

En la Federación toda esta crisis llega en un tiempo de interinaje. Hasta que no se sustancien las elecciones previstas para el día 21 de septiembre, está al mando una gestora con el secretario general, Andreu Camps, al frente. A la reunión en el CSD le acompañará Tomás González-Cueto, un abogado del Estado en excedencia que ejerce de supervisor externo en litigios en los que se ve envuelta la Federación y con pasado en el Tribunal Administrativo del Deporte, una de las estaciones a las que puede llegar el caso Fuenlabrada. La siguiente ya sería la justicia ordinaria, un escenario que no desean en la Federación. “No se puede llegar ahí porque las indemnizaciones por responsabilidad patrimonial serían cuantiosas”, estima el alto cargo federativo consultado, que ve factible una Liga de 24. Esa es la solución que propugnan Deportivo y Numancia, que acusan a Tebas de parcialidad y han pedido al CSD su inhabilitación por una serie de motivos como administración desleal, conflicto de intereses y abuso de autoridad.

“La Liga debe ser con 24 porque la Justicia y la legalidad están de nuestro lado”, sostiene Moisés Israel, presidente del club soriano. En el club coruñés explican que está en juego reponer la credibilidad del fútbol español y dejarlo al margen de adulteraciones que consideran discrecionales como la decisión del viaje del Fuenlabrada y el manejo de los tiempos para decidir el aplazamiento del partido de Riazor mientras el balón rodaba en otros campos. “Todo ello han supuesto supuestos flagrantes incumplimientos normativos y una adulteración de la competición debido a los múltiples conflictos de interés del presidente de LaLiga”, apuntan desde la asesoría jurídica del club gallego.

El Consejo Superior de Deportes asume la mediación tras una única aparición que le generó un soterrado enfrentamiento con LaLiga. Tras aquel comunicado, en el que criticaron a LaLiga por su falta de diligencia para comunicarles a las autoridades deportivas y sanitarias lo que ocurría en el Fuenlabrada, en LaLiga decidieron endurecer sus relaciones con el máximo organismo del deporte español. Enviaron un correo electrónico a los delegados que tiene destinados en casi medio centenar de destinos por los cinco continentes, desde Tanzania a Malasia; desde Nueva Zelanda a Colombia o una decena de países europeos. Les informó a todos de que debían pararse todas las acciones previstas con el CSD. “No quiero ningún acto público ni privado con ellos”, escribía en la misiva un alto cargo de LaLiga, que no dejaba bien parado al ente al que hoy visitan: “Se han aprovechado de nosotros en todo esto para volver el deporte en general, para financiarse y para que les hiciéramos el trabajo y ahora a la mínima se desentienden en lugar de apoyarnos”, esgrimía en el texto.

El correo se hizo público y en LaLiga acudieron a sus servidores para cotejar de que delegado partió la filtración. Al día siguiente recibió una carta de despido. Las relaciones entre LaLiga y el Consejo Superior de Deportes no se han recompuesto todavía.

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