El Lyon magnifica su leyenda en la Champions

No hay quien tumbe al Olympique de Lyon en la Champions, la competición predilecta de un equipo supremo que este miércoles derrotó en San Mamés al PSG con un remate de cabeza de Wendie Renard, una central francesa de 1,87m que da una sensación de dominio extraordinario cada vez que interviene, y que jugará el domingo su novena final de la Liga de Campeones ante el Wolfsburgo en busca de su quinto entorchado consecutivo. En las semifinales del torneo, disputado a puerta cerrada entre Bilbao y San Sebastián por la pandemia, el Olympique, un equipo que no pierde un partido desde el 31 de mayo de 2018, se impuso a sus vecinas del noroeste con un lanzamiento de falta de la exquisita Majri que cabeceó Renard en el minuto 67. La victoria es un mazazo para el club parisino, que hace solo 17 días perdió en la tanda de penaltis la final de la Copa de Francia ante el equipo lionés.

Se queda el Olympique a un paso del triplete esta campaña —también alzó la Division 1 Féminine— y de escribir una nueva página en la historia del fútbol. El club ha ganado seis Champions (2011, 2012, 2016, 2017, 2018, 2019) de las diez que se han disputado con el formato actual, que comenzó en la temporada 2009/2010 —seis de 18 si se tienen en cuenta las ocho ediciones de la Copa de la UEFA—, y ha sido subcampeón en otras dos ocasiones (2013 y 2015). Este domingo, si derrota al Wolfsburgo (20.00, Gol TV), igualará el récord imperecedero del Real Madrid de Alfredo Di Stéfano, que conquistó las primeras cinco orejonas de la competición en una racha que comenzó en 1956 al vencer al Stade de Reims y terminó con el 7-3 endosado en 1960 al Eintracht en Hampden Park, la final considerada más bella y mejor –además de ser la más goleadora– de todos los tiempos.

Llegaba tocado el Lyon al encuentro, sin su mejor jugadora, la delantera Ada Hegerberg —la máxima goleadora de la Champions con 53 tantos en 50 partidos—, que aún se recupera de la rotura que sufrió en enero en el ligamento cruzado de la rodilla, y sin la mediocentro Amandine Henry, que pasó el partido en el banquillo por las molestias que padece en el gemelo. El PSG, que dio un susto justo antes del encuentro cuando anunció que una de sus jugadoras se había contagiado de coronavirus —el resto de la plantilla dio negativo en el test—, aguantó el dominio del Lyon durante la primera parte, pero no en la segunda.

Nikita Parris ya estuvo a punto de marcar el primer tanto para el Olympique en el minuto 11 tras adelantarse a la capitana de las parisinas, la española Irene Paredes, y rematar un centro que se fue pegado al poste derecho de Endler. Son Majri —que este miércoles jugó en el medio y no en el lateral— y Cascarino, dos jugadoras veloces y con desborde, las mejores vías del hexacampeón para hacer daño. Asentadas también en el temple y la salida de balón de Renard y la calidad de Lucia Bronze, una lateral con una trascendencia absoluta en el juego, se desplegó el Lyon. Antes del descanso, después de que la central Dudek agarrase por el pelo a Cascarino, erró Sara Gunnarsdottir un remate que se fue por un palmo tras el centro a balón parado de Majri. Ya había tenido 10 minutos antes el Lyon otra oportunidad en un córner que cabeceó Bronze y detuvo Endler.

Sin encontrar a su delantera referencia, Marie-Antoinette Katoto, ni a Ramona Buchman, estuvo el PSG desnortado en ataque, sin forzar a Sarah Bouhaddi, la guardameta del Olympique, ni una sola vez. El partido se desequilibró en el minuto 65, tras una jugada formidable de Bronze, que ragateó a tres rivales hasta que la última, Geyoro, que ya había visto una tarjeta amarilla en la primera parte, la derribó. La árbitra le enseñó la segunda cartulina y se quedó el PSG con una jugadora menos. En la misma falta el Lyon pescó el gol. Majri, que ya en los cuartos mostró su talento a balón parado con un golazo de libre directo, puso un centro exquisito para Renard. La central, que rozó la perfección en el encuentro hasta que en el minuto 86 regaló un balón al borde del área, embocó a la red.

Suficiente para el Lyon, que también se quedó con 10 futbolistas en el minuto 75 cuando Nikita Parris, que había visto al comienzo de la segunda parte una amarilla por protestar, se ganó la segunda tras derribar a Endler en su propia área en una jugada intrascendente. Sin embargo, nunca encontraron el remedio las parisinas, que se volcaron en ataque sin acierto sobre el área de Bouhaddi.

El PSG, presidido por el jeque catarí Nasser Al-Khelaifi, ha visto en menos de una semana cómo se desvanecían sus dos posibilidades de alzarse al fin con la Champions, su anhelo desde que en 2011 aterrizó en París con una inversión colosal, sobre todo en el equipo masculino. La primera desdicha la sufrió el pasado domingo en Lisboa, donde el Bayern coral y estético de Hans-Dieter Flick se impuso a su club con un gol de Coman y varias paradas formidables de Neuer. La segunda la ha padecido en Bilbao después de vivir este miércoles la cuarta derrota en la temporada ante el Olympique. Tendrá que esperar el PSG otro año más para colmar la ambición del jeque. El Lyon, en cambio, peleará el domingo por mantener su dinastía en Europa.

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