Los Clippers y los Lakers de LeBron proponen cancelar la temporada en protesta por el racismo

La NBA se encuentra en una encrucijada como nunca se había visto en la historia del deporte mundial. Los jugadores dieron un salto cualitativo en sus protestas en contra del racismo. Del simbolismo se pasó a la acción con el boicot de los Milwaukee Bucks en el partido que debían disputar el miércoles ante Orlando Magic. Se abrió la espoleta. La NBA suspendió los tres partidos de la jornada y la protesta se extendió rápidamente a otros deportes como la WNBA (la Liga femenina de baloncesto), la MLB (la Liga de Béisbol) y la MLS (la Liga de fútbol de Estados Unidos).

Los jugadores de la NBA mantuvieron una reunión en la que, según diversas fuentes, los Lakers de LeBron James y los Clippers de Kawhi Leonard abogaron por la cancelación de la temporada. La mayoría de jugadores del resto de los equipos, sin embargo, preferían abordar otro tipo de medidas antes de optar por la decisión más drástica. Los jugadores volverán a reunirse este jueves, horas antes de una jornada en la que están programados tres partidos: Denver-Utah, Toronto-Milwaukee y Dallas-Clippers. También se reunirá la junta de propietarios de las franquicias de la NBA. Ya antes del boicot de los jugadores de los Bucks, los de los Raptors y los Celtics, que deben disputar el primer partido de las semifinales de la Conferencia del Este, se habían reunido y se habían planteado no comparecer a la cita para protestar por la inacción frente a los abusos policiales, cuyo último episodio se produjo el domingo con el incidente en el que los agentes tirotearon a Jacob Blake en Kenosha, Wisconsin.

LeBron James, tras el tiroteo, reaccionó de forma contundente. “¡Y ustedes se preguntan por qué decimos lo que decimos sobre la policía. Que alguien me diga por favor qué demonios está pasando aquí! Exactamente otro hombre negro al que apuntan. ¡Esta mierda está tan mal y es tan triste! ¡Siento tanta pena por él, su familia y nuestra gente! Queremos justicia”, sentenció el líder de los Lakers. Este miércoles tuiteó: “¡¡¡Que le jodan a este hombre!!! Pedimos cambios. Harto de esto”

El deporte mundial se moviliza

Las protestas en otros deportes se suceden. La tenista japonesa Naomi Osaka anunció el miércoles que no iba a jugar la semifinal del torneo de Cincinnati contra la belga Elise Mertens. Los organizadores del torneo aplazaron un día la competición en el Masters 1000 y el Premier 5 de Cincinatti. “Antes que una atleta soy una mujer negra. Y, como mujer negra, siento que hay asuntos mucho más importantes que necesitan atención inmediata, en lugar de verme jugar al tenis”, escribió Osaka en Twitter. “Como deporte, el tenis está adoptando colectivamente una postura contra la desigualdad racial y la injusticia social que, una vez más, ha pasado a primer plano en los Estados Unidos”, expresó un comunicado firmado por la USTA (Asociación de Tenis de Estados Unidos), la ATP (Asociación de Profesionales de Tenis) y la WTA (Asociación de Tenis Femenina).

La WNBA suspendió los tres partidos que debían disputarse el miércoles y lo mismo sucedió en tres encuentros de la ligas estadounidense de béisbol y cinco de la de fútbol. “No se trata solo de baloncesto. No somos solo jugadoras de baloncesto”, afirmó la base los Washington Mystics, Ariel Atkins. “Vamos a decir lo que tengamos que decir”. “Nos solidarizamos con nuestros hermanos en la NBA. Continuaremos este debate con nuestros compañeros en todas las ligas y trataremos de acordar acciones colectivas”, dijo la ala-pívot de Atlanta Dream Elizabeth Williams. El sindicato de las jugadoras emitió un comunicado: “Lo que hemos visto en los últimos meses, y más recientemente con el brutal tiroteo policial de Jacob Blake, es abrumador. Tenemos la oportunidad de enfocar el problema y luchar por nuestras demandas”.

La WNBA ha hecho de la justicia social la plataforma principal para su temporada 2020: muchas jugadoras llevan el nombre de Breonna Taylor en la parte posterior de sus camisetas. Taylor es una mujer de Louisville asesinada por la policía después de una redada en su casa en marzo, como otras tras mujeres que han resultado muertas o heridas en tiroteos policiales. La campaña Say Her Name de la WNBA trata de concienciar a la sociedad sobre el problema de los abusos policiales.

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