La juez deja a un paso del banquillo a López Madrid y a Villarejo por el caso de acoso a la doctora Pinto

El empresario Javier López Madrid, en una imagen de archivo.
El empresario Javier López Madrid, en una imagen de archivo.claudio álvarez

El empresario Javier López Madrid y el comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión provisional desde 2017, han sufrido un nuevo revés en los tribunales. Tras una larga investigación de siete años, el Juzgado de Instrucción 39 de Madrid los ha dejado a un paso del banquillo por el caso de acoso a la doctora Elisa Pinto y el ataque que sufrió con un objeto punzante en 2014, según han confirmado fuentes jurídicas. La magistrada Belén Sánchez ha apreciado que “existen indicios suficientes de la participación” de ambos en los hechos y atribuye a López Madrid un delito de amenaza y otro de acoso, y a Villarejo uno de lesiones. La Fiscalía y la víctima tienen ahora un plazo de 10 días para plantear las penas que solicitarán en la vista oral.

Esta causa arrancó cuando la dermatóloga acusó de acoso a López Madrid. El empresario respondió entonces con la presentación de una denuncia similar contra ella en otro juzgado y, además, contactó supuestamente con Villarejo para intimidarla. Según el último auto de la magistrada, fechado el 28 de agosto y avanzado por eldiario.es, Pinto empezó a recibir a finales de 2013 “llamadas y mensajes de López Madrid o de personas a las que este encargo que realizaran dichas llamadas o enviaran mensajes desde diferentes teléfonos”. Además, dentro de esta ofensiva de intimidación, el comisario jubilado apuñaló supuestamente a la víctima el 10 de abril de 2014 cuando recogía a su hijo a la puerta del colegio mientras le decía “López Madrid quiere que cierres la boca”.

La propia doctora identificó a Villarejo en una rueda de reconocimiento celebrada en el juzgado en junio de 2017, después de lograr que se reabriera el caso, que había sido archivado provisionalmente en marzo de 2016. La abogada de la víctima, Ana Blanco Vázquez de Prada, presentó un escrito donde explicaba que la cortada del comisario se había esfumado, ya que había aparecido una grabación entre el periodista Eduardo Inda y el policía Jaime Barrado, donde el director de la web Okdiario reconocía que no estuvo reunido con Villarejo el 10 de marzo de 2014 entre las siete y las ocho de la tarde (fecha y hora del apuñalamiento de Elisa Pinto) en el Hotel Holiday Inn Bernabéu, como había declarado el comisario por escrito.

Causa en la Audiencia Nacional

Paralelamente, en el marco del caso Villarejo, la Audiencia Nacional abrió en enero de este año una nueva investigación por las supuestas “interferencias” del comisario jubilado en las pesquisas iniciadas por la magistrada Belén Sánchez sobre el acoso a la dermatóloga. El juez Manuel García-Castellón relató que la Fiscalía Anticorrupción le informo de la existencia de dos indicios —una agenda con anotaciones manuscritas intervenida en la casa de Villarejo y unas grabaciones— que apuntan a “la posible interferencia de la organización criminal dirigida por el comisario José Manuel Villarejo” en la instrucción del caso Pinto en el juzgado madrileño.

Según el instructor de la Audiencia, estas revelaciones indican “la existencia de cuando menos un encargo” que hizo que el comisario se interesase por las pesquisas que el grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Madrid estaba realizando. En concreto, por el resultado de una rueda de reconocimiento que había ordenado realizar la juez Belén Sánchez y que Villarejo había intentado “desvirtuar”.

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