Messi viaja al pasado con Koeman

Messi saluda a Koeman tras marcar dos goles ante el Girona.
Messi saluda a Koeman tras marcar dos goles ante el Girona.Joan Monfort / AP

Messi viaja al pasado con Koeman. Ante el Girona, el capitán azulgrana regresó a su vieja posición de falso 9 y no perdió su estrecha relación con el gol. El 10 participó en los tres tantos que marcó el Barça ante el Girona (3-1) en el amistoso disputado en el Johan Cruyff: dos llevaron su sello y el otro fue obra de Coutinho. Las pruebas de Koeman continúan con vistas a la puesta a punto de su equipo para el estreno liguero del día 27 contra el Villarreal. El sábado se enfrentará al Elche en el Trofeu Gamper y acabará de perfilar un equipo titular que no para de dar vueltas sobre la figura del 9 desde que el entrenador no cuenta con Luis Suárez.

Diego Pablo Simeone explica que en una reunión que tuvo con Pep Guardiola, cuando todavía entrenaba al Barcelona, le preguntó por qué utilizaba a Messi como falso nueve. El técnico catalán le recordó su etapa en el Dream Team: “Johan colocó a Michael Laudrup en esa posición porque era una manera de involucrarlo en el trabajo defensivo”, cuenta Simeone que le aseguró Guardiola. Además, le reveló que era una manera de mantener el equipo equilibrado cuando el Barça perdía el balón. En su primer partido amistoso, ante el Nàstic, Koeman, héroe de aquel equipo e hijo futbolístico de Johan Cruyff, colocó a Messi en la banda derecha de la línea de tres, por delante del doble pivote, sobre el dibujo del 4-2-3-1. El 10 intercambiaba la posición con Pedri. Frente al Girona, Koeman repitió sistema, pero cambió, sin embargo, la posición del rosarino. Una idea más cercana a la de Cruyff y Guardiola.

Messi se colocó de 9 y Griezmann ejerció de mediapunta mientras las bandas fueron para Trincão y Coutinho. El 10, movedizo, podía aparecer por el círculo central para iniciar el juego, se dejaba caer a la banda derecha, intercambiaba funciones con Griezmann. Cuando el Barça perdía el balón, el capitán era el único que no retrocedía. Tanto Griezmann como Trincão y Coutinho se comprometieron con el resto de sus compañeros en defensa. En ataque, libertad. Como cuando gestaron la jugada del primer gol. Griezmann se encontró con Messi, que soltó un pase entre líneas para Trincão. Coutinho solo tuvo que empujar el balón a la red. El brasileño ya marcó de penalti contra el Nàstic en su regreso al Barça, más efectivo que Griezmann.

A Messi no le incomodó su nueva-vieja posición. Además de participar en el tanto de Coutinho, el rosarino sacó un latigazo con la derecha que se estrelló en el poste antes de colarse en la portería de Juan Carlos en el 2-0 y le ayudó un rebote en Ramalho para marcar el 3-1, después de que Samu firmara el 2-1 después de un error de De Jong, más fallón que de costumbre ante el Girona. Entonces, llegó el aluvión de sustituciones. Koeman cambió a sus 10 jugadores de campo en el minuto 60. Y Pedri volvió a sorprender. El portero Suárez y los rechaces le negaron el gol al joven fichaje azulgrana, una de las sorpresas agradables de la pretemporada junto a Trincão. Tampoco tuvo suerte Dembélé, muy activo en la media hora que le dio Koeman.

Para goles, los de Messi, como extremo, como enganche, también como 9.

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