La fusión de CaixaBank y Bankia espera ahorrar 770 millones cada año y ganar 290 millones más

El logo de CaixaBank reflejado en una oficina de Madrid. REUTERS/Sergio Pérez
El logo de CaixaBank reflejado en una oficina de Madrid. REUTERS/Sergio PérezSERGIO PEREZ / Reuters

Los consejos de administración de CaixaBank y Bankia celebrados este jueves 17 aprobaron un proyecto de fusión que contempla que la fusión de ambos “genere sinergias anuales de costes de alrededor de 770 millones y la generación de nuevos ingresos anuales de alrededor de 290 millones”. El documento, hecho público en la madrugada de este viernes, no especifica cómo piensan alcanzar estas cotas. Solo se mencionan duplicidades en las redes de ambos bancos y que llegarán a acuerdos con los sindicatos para las medidas que decidan tomar.

La ecuación de canje será de 0,6845 acciones ordinarias nuevas de CaixaBank por cada acción de Bankia. Cuando queden picos y no sea posible cerrar un canje exacto en acciones, el accionista podrá recurrir a una entidad para que entregue el dinero resultante. CaixaBank realizará una emisión de acciones nuevas por importe de 4.282,7 millones, según el precio de cierre de la cotización del jueves pasado.

El precio pactado incluye una prima del 20% sobre la ecuación de canje a cierre del 3 de septiembre, antes de la comunicación al mercado de la existencia de negociaciones sobre la operación. Además, supone una prima del 28% sobre la media de ecuaciones de canje de los últimos tres meses.

La Fundación La Caixa mantiene el control

El canje establecido supone que los accionistas de CaixaBank representarán, inicialmente, el 74,2% del capital de la nueva entidad, y los de Bankia, el 25,8%. CriteriaCaixa, entidad controlada al 100% por la Fundación Bancaria ‘la Caixa’, se mantendrá como accionista de referencia de CaixaBank con alrededor del 30% del accionariado, mientras que el FROB alcanzará el 16,1%. El FROB, controlado por el Estado, tendrá un consejero, pero no ha dicho todavía quién será la persona que le representará.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri será el presidente ejecutivo de la nueva entidad, “responsable de las áreas de Secretaría del Consejo, comunicación externa, relaciones institucionales y auditoría interna (sin perjuicio de mantener la dependencia de esta área de la Comisión de Auditoría y Control)”, dice el acuerdo de fusión.

Además, el presidente “ejercerá el resto de funciones que le atribuyen los Estatutos y la normativa vigente, y coordinará con el consejo el funcionamiento de las Comisiones para un mejor desarrollo de la función de supervisión”. Mientras, Gonzalo Gortázar, será el consejero delegado y “primer ejecutivo de CaixaBank, con reporte directo al consejo”, teniendo la responsabilidad sobre todas las áreas no asignadas a Goirigolzarri y presidirá el comité de dirección.

Entre los objetivos marcados con la fusión, se detalla el de lograr una solvencia fijada en una ratio de capital “CET 1 de entre el 11,0% y el 11,5% sin considerar ajustes” de la norma contable IFRS9 y con un exceso en un buffer de capital de “entre 250 y 300 puntos básicos sobre el requerimiento regulatorio” que indica la normativa conocida como SREP.

Además, los consejos de los bancos estimaron que “el beneficio por acción de CaixaBank se incrementará en un 28% respecto a las estimaciones del mercado para 2022”, sin precisar más detalles.

Ambas entidades esperan cerrar la operación durante el primer trimestre de 2021, una vez recibidas todas las autorizaciones regulatorias pertinentes (Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, la no oposición por parte de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, la CNMV y el Banco de España a la adquisición por CaixaBank de participaciones significativas en sociedades sujetas a su supervisión).

El nuevo grupo, que mantendrá la marca CaixaBank, será el banco de referencia en España con más de 20 millones de clientes, una cuota en créditos y depósitos del 25% y 24%, respectivamente, y una presencia geográfica

Respecto a la reducción de gastos, el proyecto de fusión solo precisa que “tras la ejecución de la fusión, la entidad combinada completará el análisis de los solapamientos, duplicidades y economías de escala derivadas del proceso, sin que a esta fecha se haya tomado ninguna decisión en relación con las medidas de índole laboral que será necesario adoptar para proceder a la integración de las plantillas como consecuencia de la fusión”.

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