Los letrados de la Generalitat blindan la gestión de Aragonès como suplente de Torra

El 'president' Quim Torra (i), acompañado del 'vicepresident' Pere Aragonés (d), el pasado martes en el Palau
El ‘president’ Quim Torra (i), acompañado del ‘vicepresident’ Pere Aragonés (d), el pasado martes en el PalauQuique Garcia / EFE

Poco han tardado los servicios jurídicos de la Generalitat a presentar el informe en el que detallan cómo será el escenario si finalmente el president Quim Torra es inhabilitado por decisión judicial y se tiene que activar la figura de la suplencia establecida por la Ley catalana de la Presidencia. Los límites estaban claros (no puede convocar elecciones, plantear cuestiones de confianza o no puede cesar consejeros). En su texto, los letrados le han dado forma a lo que sí podría hacer el republicano Pere Aragonès, como aprobar decretos ley, lo cual le permitiría asegurar un margen de gestión durante los meses de interinidad.

En los últimos días, los partidos, el Parlament y la propia Presidencia de la Generalitat especulaban sobre cómo abordar la eventual inhabilitación de Torra si el Tribunal Supremo confirma la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. El informe de los letrados, solicitado la semana pasada por el Govern, avanzado este viernes por La Vanguardia y Ara y confirmado por fuentes del Ejecutivo, sostiene categóricamente que Torra cesa inmediatamente del cargo cuando se le comunica el fallo, aunque luego debe formalizarse vía real decreto y se tiene que publicar el Boletín Oficial del Estado (BOE) y el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC).

En el caso de que Torra sea inhabilitado, Aragonès, como número dos del Govern, tiene que convocar una reunión extraordinaria del Consell Executiu -en el que Junts ya no tendría mayoría- y allí se aprobaría un decreto en el que se le nombraría suplente del president. La denominación oficial es “presidente de la Generalitat substituto interino en funciones”. El suplente, que en este caso sería a la vez candidato a presidir la Generalitat por ERC, también tendría que firmar el decreto de elecciones una vez el mecanismo del Parlament terminase por disolver la Cámara.

Junt y ERC habían topado esta semana por los límites que tendría la figura de la suplencia. Los de Carles Puigdemont advirtieron incluso de tentaciones por “usurpar” el puesto que dejaría Torra. Los letrados aclaran que, dado el caso de inhabilitación, Aragonès podrá usar el decreto ley para poder asegurar la gestión del día a día del Govern. Eso implica, por ejemplo, que no habrá unos nuevos Presupuestos. Esta herramienta legislativa está reservada para casos de extraordinaria urgencia y tienen que ser convalidados por el Parlament.

Ya con el horizonte legal claro, los partidos continúan con la negociación sobre el rol más público y mediático de Aragonès. El vicepresidente ha aumentado su visibilidad en los últimos meses y tiene su agenda propia. En ERC, tanto Aragonès como el portavoz en el Parlament, Sergi Sabrià, han afirmado que el vicepresident “no hará de president”. Entre los flecos de esas conversaciones, aún sin cerrar, está la división de tareas con el Departamento de Presidencia, que preside Meritxell Budó, la participación en actos importantes o incluso cómo sería una eventual mesa de diálogo con el Gobierno. Y hasta si Aragonès debería grabar el tradicional mensaje institucional de fin de año.

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha explicado en una entrevista a Catalunya Ràdio que si finalmente se confirma la inhabilitación de Torra y no se ofrece ningún candidato alternativo, las elecciones se podrían celebrar en 124 días, si se suman todos los plazos. El presidente de la Cámara ha asegurado que pese a ello, dispondrá de algún margen para permitir que las elecciones sean un domingo. La fecha y los preparativos corren a cargo de la Vicepresidencia de la Generalitat.

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