La futura ley de vivienda podrá contener subidas o imponer bajadas de precio en los alquileres

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en el Congreso el pasado jueves.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en el Congreso el pasado jueves.EUROPA PRESS/E. Parra. POOL / Europa Press

El día en que se aprobará el primer anteproyecto de Presupuestos del Gobierno de coalición ha comenzado con el foco puesto en la regulación de los precios del alquiler. Unidas Podemos logró a última hora de este lunes arrancar al PSOE un compromiso clave para la formación liderada por Pablo Iglesias. El Gobierno ha anunciado que presentará al Congreso dentro de cuatro meses una ley de vivienda para poner control al mercado del alquiler. La normal podrá contener las subidas de precio de las viviendas o incluso obligar a bajar las rentas en determinadas zonas urbanas.

La ley permitirá a las comunidades establecer un índice de precios sobre los alquileres y tomar medidas en determinadas áreas en las que se haya producido “un incremento abusivo y sostenido de las rentas del alquiler”, según explica el comunicado conjunto de este martes. En esas zonas, se podrá contener el aumento de precios o imponer una bajada de las rentas tanto en los nuevos como en los contratos ya existentes. “Este Gobierno va a tomar partido en favor de quienes viven de su salario y dependen del mismo para pagar una vivienda”, ha dicho este martes el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, en una comparecencia conjunta con el presidente.

Detrás del empujón a la medida está el vicepresidente. El líder de Podemos aprovechó las últimas horas antes de presentar el borrador de Presupuestos para obligar al PSOE a negociar un avance en una cuestión fundamental para su electorado. Con el anteproyecto de las cuentas ya cerrado y listo para ser aprobado por el Consejo de Ministros de este martes, Iglesias volvió este lunes a presionar a su socio de Gobierno, más partidario de esperar a superar la pandemia para meter mano a una medida que siempre ha sido polémica, incluso entre los socios del Ejecutivo, a pesar de estar incluida en uno de los puntos del programa del Gobierno de coalición.

Unidas Podemos considera que para la elaboración de los Presupuestos ya han hecho numerosas cesiones por lealtad al Ejecutivo y por la necesidad de aprobar unas cuentas que jubilen los Presupuestos del PP, prorrogados desde 2018. No habrá impuesto a los ricos ni aumentos impositivos significativos, como pedía la formación del vicepresidente, por lo que para aprobar el borrador, a última hora de este lunes, se agarraron a dos medidas que son bandera de la formación desde que nació hace seis años: regular los alquileres y facilitar el acceso al ingreso mínimo vital.

Podemos venía abonando el terreno desde hace días poniendo el acento en necesidad de avanzar en la regulación del precio de los alquileres. Iglesias incluso llegó a recibir hace 10 días a los sindicatos de inquilinos para mostrar públicamente su compromiso con esta medida. Este lunes todo estaba preparado para que el martes Sánchez e Iglesias presentaran conjuntamente el anteproyecto antes de aprobarlo en el Consejo de Ministros. Así lo anunció a media mañana el presidente en la XXIII Conferencia de Presidentes. Horas después, Unidas Podemos trató de cambiar el guion: “No se ha cerrado todavía un acuerdo para poder llevar mañana el proyecto de presupuestos al consejo de ministros”.

Hacer público el desencuentro y llevar la contraria a Sánchez a horas de una presentación clave para el futuro de la legislatura tenía un objetivo: obligar al PSOE a negociar la víspera un asunto que los socialistas preferirían aparcar para más adelante. Iglesias no se levantó de la mesa hasta que no hubo acuerdo en alquileres e ingreso mínimo. En el PSOE nunca existió ninguna duda de que la aprobación del anteproyecto saldría adelante en el Consejo de Ministros de este martes. En Unidas Podemos, en realidad tampoco, pero antes del apretón de manos público entre Sánchez e Iglesias aprpvecharon para dar un empujón a su programa.

Leave a Reply