Calviño anticipa una “enorme reactivación” en el tercer trimestre, pero advierte de un escenario de “incertidumbre”

La vicepresidenta Nadia Calviño, durante su intervención en el desayuno de Europa Press.
La vicepresidenta Nadia Calviño, durante su intervención en el desayuno de Europa Press.Óscar J.Barroso / Europa Press

Tres incertidumbres y dos buenas noticias. La vicepresidenta Nadia Calviño esbozó este jueves en un desayuno organizado por Europa Press algunas pinceladas sobre el momento económico. Primero las malas noticias: hay incertidumbre sobre la evolución de la pandemia en todo el mundo, sobre cuándo estará disponible una vacuna eficaz, y su impacto para la economía, y sobre todo, para el bolsillo de la gente, es imposible de calcular con fiabilidad. Las buenas: el PIB, cuyos datos publicará mañana el INE, ha vivido una “enorme reactivación” entre julio y septiembre, lo que hace augurar que se moverá en torno al 13,5% de avance que predijo el Ejecutivo. Y el mercado laboral ha resistido el envite del virus mejor de lo esperado, con una tasa de paro inferior a la de crisis pasadas. “Sin turismo internacional y con rebrotes, nuestra economía fue capaz de reactivarse y generar empleo”, celebró.

Con Alemania y Francia, las dos mayores economías europeas, volviendo a endurecer el confinamiento, y los contagios batiendo récords prácticamente a diario en un buen puñado de países, las alegrías pueden durar poco. Es consciente de ello la ministra de Asuntos Económicos, que volvió a pronunciar la palabra mágica de nuestros días. “La incertidumbre va a seguir marcando la situación los próximos meses. Van a ser muy complicados”, anticipó. La velocidad a la que se suceden los acontecimientos hace peligrar las optimistas previsiones del Gobierno para 2021, cuando prevé un crecimiento del 7,2% que podría ser entre dos y tres puntos mayor gracias a la llegada de los ansiados fondos europeos. “Tenemos que atajar los brotes si queremos que se produzca crecimiento económico durante 2021″, vinculó.

Calviño insistió en que control de la pandemia y recuperación económica son hoy dos conceptos inseparables. “El mensaje que nos da la Encuesta de Población Activa es que cuando se ataja la expansión del virus, el impacto negativo es mucho menor”, dijo en referencia a los datos publicados esta semana, con casi 600.000 nuevos empleos creados y un aumento del 15% en las horas trabajadas, un rebote todavía insuficiente para volver a niveles previos al patógeno. “Tenemos datos fehacientes de que nuestro mercado de trabajo está mostrando una fortaleza sin comparación con la situación que hemos vivido en crisis anteriores”, destacó.

En el lado negativo de esos datos situó el aumento de la temporalidad, muy por encima de la media europea, y el aumento de la tasa de paro femenina que hace temer que se agrande la brecha de género. Aunque el teletrabajo se ha reducido del 17 al 10%, este sigue siendo el doble de antes de la crisis, una pista que para la ministra puede ser indicativa de que el cambio puede haber llegado para quedarse y convertirse así en estructural.

La titular de Economía prevé llegar a un acuerdo para ampliar el plazo de carencia (el periodo desde que se recibe el dinero hasta que hay que empezar a devolverlo) de los avales ICO la próxima semana, así como su plazo de devolución. El objetivo es dar oxígeno a empresas, autónomos y pymes para que no se vean obligados a echar el cerrojo.

En su intervención pasó de puntillas por un amplio abanico de temas: no se va a fijar plazo para que el Estado venda su participación en Bankia porque lo importante es venderla al mejor precio posible, la tasa Google es necesaria para que las multinacionales digitales paguen lo que deben y compitan en igualdad de condiciones con sus rivales más pequeñas, y en plena controversia sobre los vetos a la compañía china Huawei para desplegar el 5G, aseguró que la prioridad es garantizar la ciberseguridad en coordinación con los socios europeos.

Con el debate europeo centrado en cuál debe ser la dureza de los confinamientos, Calviño cree que la mejor respuesta es atajar el virus sin lastrar la recuperación. Mientras se trabaja hacia ese escenario, llamó a combatir el abatimiento, consciente de que la vuelta de un virus descontrolado puede generar fatiga y abatimiento. “La incertidumbre genera desasosiego e inquietud. No debemos caer en el error de dejarnos llevar por el derrotismo o pensar que no podemos hacer nada para cambiar las cosas”.

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