Casado dice que el estado de alarma de Sánchez es un “atropello legal”

El Gobierno ha pedido este jueves al Congreso de los Diputados un “respaldo abrumador” a la solicitud de prórroga del estado de alarma hasta el 9 de mayo, pero el primer partido de la oposición no está dispuesto a seguir el llamamiento. El líder del PP, Pablo Casado, ha confirmado que su partido optará por una “abstención crítica”, ya que no quiere “ni poner en riesgo las garantías sanitarias” ni tampoco “avalar el atropello legal” de un estado de alarma tan prolongado.

Pese a las peticiones de varios partidos de la oposición, ha sido el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y no el presidente del Gobierno, quien ha comparecido para pedir el respaldo de la Cámara a las medidas excepcionales. Sánchez ha comparecido brevemente antes de comenzar la sesión en el hemiciclo, donde ha estado charlando con Illa, y luego se ha retirado. Esa ausencia ha provocado duras críticas del PP y también del líder de Vox, Santiago Abascal, quien ha tildado al presidente del Gobierno de “tirano en prácticas”.

Illa ha hecho una detallada exposición de la evolución de la pandemia desde marzo y de las medidas tomadas por su Gobierno. Ha subrayado que “el escenario es muy preocupante” porque “estamos en plena segunda ola” y la incidencia de la covid-19, unida a las infecciones respiratorias estacionales, están aumentando la “presión hospitalaria”. El ministro ha defendido que el largo periodo del estado de alarma obedece a las recomendaciones científicas y de la OMS, que piden “tiempo suficiente para implementar las medidas”.

El ministro se ha dirigido expresamente al primer partido de la oposición para pedirle su apoyo. Ha argumentado que son las medidas “que están tomando la mayoría de los Gobiernos, que están apoyando sus oposiciones con sentido de Estado”. “Mandemos la señal a los españoles de que estamos dejando de lado las disputas partidistas”, ha rogado el ministro. Illa ha pedido al PP que no se deje arrastrar por la política de “confrontación de Vox”. “Deben elegir si son un partido de Estado o están con la ultraderecha”. El ministro ha insistido también en que el plazo de seis meses “no es inamovible” y que está previsto que el Consejo Interterritorial de Salud, que reúne a los responsables autonómicos, lo revise a los cuatro meses.

El llamamiento del Gobierno no ha sido atendido por Casado, que ha explicado que no puede dar su aval a una política caracterizada por “la imprevisión, la incompetencia y los engaños”. Y ha comparado la “envidia” que le producen las respuesta de líderes como Angela Merkel y Emmanuel Macron, que “lideran la respuesta” a la emergencia, frente a un Sánchez que “no da la cara” y “se parapeta en las comunidades autónomas”. El presidente del PP ha criticado la ausencia de Sánchez e incluso ha dicho que no tenía previsto intervenir. pero que ha “improvisado” tras ver que el jefe del Gabinete no comparecía.

Ha responsabilizado al Ejecutivo de las “peores cifras de los países de nuestro entorno” y le ha responsabilizado de no reforzar ni la atención primaria ni los equipos de rastreadores. Casado ha contrapuesto la actuación del Gobierno a las de las comunidades autónomas a las que ha felicitado “a todas, no solo a las del PP”.

El líder popular ha recordado que el Ejecutivo no ha atendido su propuesta “sensata” de reducir a dos meses el periodo del estado de alarma, entre otras cosas, para “intentar salvar la Navidad”. Y ha dicho que no se opondrá para no privar a las comunidades autónomas de una “herramienta jurídica” , pero que tampoco va a apoyar a un Gobierno al que responsabiliza de haber creado una “caótica situación”.

Santiago Abascal ha confirmado el voto negativo de Vox, con la ristra de descalificaciones habitual en su formación. “Ustedes no son un Gobierno, son una distopía”, ha sentenciado el líder de la extrema derecha, para quien el estado de alarma es, además de una “puñetera locura”, un “estado de excepción encubierto”. Las críticas al Gobierno no han impedido que Vox haya vuelto a dirigir también sus dardos al PP. Abascal ha definido a Casado como “líder de la servil oposición”. Y ante las protestas que sus frases han suscitado en los escaños populares, les ha reconvenido: “No hay ningún grupo que interrumpa con tanta intensidad ni que se comporte de forma menos educada”.

El Gobierno no tendrá problemas para sacar adelante la propuesta tras pactar con algunos de sus aliados habituales como ERC. Con todo, su portavoz, Gabriel Rufián, ha calificado este instrumento jurídico de “reaccionario y excepcional” y ha destacado que gracias a la presión de su grupo, Sánchez ha accedido a dar cuentas a la Cámara cada dos meses. Rufián ha tenido ácidas críticas tanto para la derecha -“ya vale de esta lucha miserable de echarnos los muertos a la cabeza”- como al Gobierno, cuya posición ha definido así: “Soy lo que hay dentro de lo malo”.

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